El resveratrol es una fitoalexina (polifenol) que podemos encontrar en las uvas y en productos derivados de la misma, como el mosto o el vino, concretamente en el hollejo y las pepitas, así como en otros alimentos tales como nueces u ostras. Durante la fermentación del mosto a vino, esta sustancia es capaz de pasar del hollejo y las pepitas al mosto, encontrándose en mayores concentraciones en los vinos tintos.
Resveratrol
Debido a sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas, ha despertado el interés en la comunidad científica y son diversos los estudios que tratan de dilucidar y estudiar las características específicas de esta sustancia y como utilizarla para un mayor beneficio en la salud.
Así recientemente, en un estudio publicado en la revista BMC Neuroscience, se ha visto que un consumo moderado de vino tinto reduce la incidencia de padecer Alzheimer, y que el responsable directo de ello es el resveratrol. Además de los beneficios ya mencionados de esta sustancia, también encontramos que previene los problemas cardiovasculares y de isquemia, y que es beneficiosa en el tratamiento de la obesidad y para prevenir la diabetes.
La concentración de esta sustancia en las uvas es variable según la variedad de uva, e incluso dentro de la misma variedad en el mismo año:
Pinot noir 6,25 mg/l
Merlot 5,05 mg/l
Cabernet sauvignon 1,71 mg/l
Garnacha 2,86 mg/l
Se ha visto además, que la concentración de esta sustancia en vinos elaborados mediante el método de maceración carbónica, es considerablemente mayor que en aquellos elaborados de manera tradicional, 4,96 mg/l frente a 1,90 mg/l.
Pero no es oro todo lo que reluce. Los estudios en humanos todavía no están muy avanzados, y no se sabe si esta sustancia puede tener efectos secundarios adversos a largo plazo. El tiempo lo dirá.