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Torrontés: sus ventajas para triunfar


Torrontés: sus ventajas para triunfar

Lento, pero a paso firme, el éxito del Malbec ya es una realidad. Ahora le toca el turno a nuestro blanco de bandera y por eso es interesante analizar todas las potencialidades que encierra, que no son pocas.



Ya es casi un hecho el incipiente furor que produce el Torrontés en los principales mercados del mundo y especialmente en los Estados Unidos, que ha pasado a ser un gran cliente de las exportaciones vinícolas argentinas. También es notorio que el consumidor global comienza a abrirse una vez más hacia los vinos blancos, lenta pero inexorablemente, en un proceso que quizás demande años, pero que no por ello resulta menos real ni concreto. Un último fenómeno viene a relacionarse con los dos señalados y es que el Malbec ha llegado a su punto culminante de éxito internacional. Tal vez (ojalá) se sostenga durante mucho tiempo, pero es poco posible que pueda seguir creciendo en la medida que lo hizo durante el último quinquenio. Y si lo hace, será a costa de una caída de su calidad y tipicidad, lo cual, a la larga, tendrá el mismo resultado final, pero de manera más rápida y nefasta para la imagen de nuestros vinos en el exterior.
Ahora bien, es interesante comenzar a analizar todas las potencialidades que se esconden detrás de nuestro blanco de bandera. En primer término, hay que señalar ese perfil que fascina a quienes lo prueban por primera vez y les hace recordar algo conocido pero a la vez distinto, al tiempo que sugiere dulzores frutales, aunque el vino sea seco.
Esa extraña multiplicidad de facetas que juega entre los distintos sentidos es su principal carta de presentación, unida a todo lo que esconde en términos de historia y terruño. Y es ahí, en la imagen, donde reside la mayor fuerza, la mayor aptitud, la mayor energía de este increíble y aromático vino blanco cuyo origen se remonta a los tiempos de la conquista española.
En nuestros días de marketing global y luchas comerciales por el posicionamiento de productos a nivel planetario, nadie desconoce que la venta de alimentos y bebidas de cierta calidad está muy asociada a los valores agregados históricos, geográficos y culturales.
En ese contexto, los productos que provienen de una región tradicional y reconocida tienen muchas posibilidades, al igual que aquellos que llegan desde lugares remotos (remotos, claro, para los habitantes del primer mundo), exóticos, bellos y poco explotados, tal cual es el Noroeste argentino. Si sumamos, entonces, todos los elementos que constituyen el valor agregado de imagen que arrastra el Torrontés, nos encontramos con que no existe ninguna variedad en nuestros viñedos con semejante potencial al respecto.
Muchas veces, para vender vinos argentinos, la promoción apunta a ciertas imágenes eficientes pero ya estereotipadas de nuestro país, como el tango, los gauchos y el fútbol. Lo bueno del Torrontés es que no necesita nada de eso porque se puede vender solo, por sí mismo. Cuéntele usted a un europeo que el vino que bebe tiene su origen histórico en los conquistadores españoles que iban al Perú en busca de oro. Cuéntele también que esa fragancia tan especial es el resultado de una antiquísima cruza natural, imprevista, salvaje, entre dos cepajes llegados por esos mismos tiempos. Y, finalmente, háblele de los paisajes de Cafayate, de Molinos o de Chilecito, de sus alturas, de la pureza de su aire y de sus cielos. Para terminar, sólo agregue algunas referencias sobre las extraordinarias empanadas salteñas, o sobre cualquiera de los platos típicos regionales, y el resultado no puede fallar. Dicho de otro modo, nuestro Torrontés es oro líquido si se lo promociona debidamente, con tiempo y paciencia. No puede ser de otra manera porque ésas son precisamente las cosas que buscan hoy los consumidores del mundo frente a tanta estandarización, frente a tantos vinos de molde, sin personalidad, sin historia y sin terruño.
Hace algún tiempo escuché algún comentario de alguien de la industria que aseguraba que al Torrontés había que buscarle un nickname (es decir, un apodo) porque a los americanos les resultaba difícil de pronunciar.
Y no pude menos que quedarme preocupado al darme cuenta de que todo esto que he tratado de exponer en estas líneas no comienza ni siquiera a ser entendido por algunos personajes de la vitivinicultura, incluso por ciertos “referentes” que se ocupan de promocionar la actividad en el exterior. Claro, si con tanta ligereza pensamos en modificar el nombre del vino argentino más prometedor por una simple cuestión de pronunciación, podríamos también cambiar su aroma para hacerlo más parecido al Chardonnay, así se vende más rápido en los Estados Unidos. Y ya que está, podemos salir a decir que la uva Torrontés se cultiva en Buenos Aires, en las plazas, y es cosechada por gauchos que juegan al fútbol, bailan el tango y comen churrasco.

Hay que estar preparados en un mundo cada vez más cambiante. En materia de vinos argentinos tenemos una verdadera joya, una perla lista para salir a luchar por los mejores puestos y contra todos sus oponentes, incluso con capacidad para tomar la posta del Malbec cuando éste la abandone. Sólo es necesario saber preparar el camino con talento, paciencia y decisión. Aunque rara vez ocurre en un lapso de tiempo tan corto, los vinos argentinos están frente a su segunda oportunidad de oro en menos de una década. La primera fue la del Malbec; la segunda es la del Torrontés. Aprovechamos la primera, pero ¿desperdiciaremos la segunda?


Fuente: http://www.elconocedor.com

Cinco Malbec de Salta recomendados y aptos para todos los bolsillos


Cinco Malbec de Salta recomendados y aptos para todos los bolsillos in

En este Top 5, Vinos & Bodegas seleccionó etiquetas que van de los $40 a los $138 y que sintetizan el espíritu de los vinos de altura


Para hablar de vinos de altura, hay que tener en cuenta que las vides de las que provienen estos ejemplares deben estar a más de 1.500 metros sobre el nivel del mar.

Y, en algunos casos, como sucede con la bodega Colomé, las mismas pueden ubicarse los 3.100 metros, constituyendo así a los Valles Calchaquíes en la región vitivinícola de mayor altura del mundo.

El punto central que redunda en vinos de alta calidad es la marcada amplitud térmica, dado que la brecha que se genera entre el día y la noche permite que las uvas vayan madurando, desarrollando y concentrando aromas y color, pero sin perder la acidez.

Para este Top 5, Vinos & Bodegas seleccionó cinco de los mejores Malbec de Salta en distintos segmentos de precios, que van de los $40 a los $138. ¡A tomar nota!

Cafayate Reserve Malbec 2010 - Bodegas Etchart - Precio sugerido $40



En nariz, hay una mixtura de ciruelas negras maduras y algo de cerezas confitadas, sumado al aporte de una nuez moscada muy tenue, una pizca apenas que le aporta algo de complejidad. En boca hay una linda amalgama entre la acidez y los taninos dulces. De paso más bien ágil, su final -elegante, de persistencia media- termina potenciando en la boca los aromas de unas intensas ciruelas desecadas. En síntesis: vino más que correcto y con un precio súper atractivo.


Finca Domingo Malbec 2010 - Bodega Domingo Hermanos - Precio sugerido: $75



Este ejemplar de Yacochuya, elaborado con vides ubicadas a 2.000 metros sobre el nivel del mar, es un vino brioso en su perfil aromático, con un intenso abanico de frutas rojas y un colchón especiado, dominado por una elegante nota de pimienta negra. En boca, es bien jugoso, con taninos dulces que se muestran sumamente sedosos y le confieren al vino un poco de estructura. Hacia el final, de persistencia entre corta y media, se terminan de desplegar sutiles notas ahumadas, heredadas tras su breve paso por madera. Al no presenta ningún vestigio de astringencia, está perfecto para beber ahora o guardar, a lo sumo, uno o dos años más.


Ciclos Malbec 2010 - Bodega El Esteco - Precio sugerido: $80



En boca, un despliegue frutal: mucha ciruela madura, acompañado por algunas notas tostadas y algo especiado, con el aporte de vainilla esperado tras su paso por barricas. En boca es un vino con muy buena estructura, concentrado, de paso no tan ligero, con taninos bien trabajados, dóciles. Allí se potenciarán los ahumados de la madera que, sumados a la correcta acidez, entregan un final de persistencia entre media y larga y sumamente elegante. Excelente relación calidad/precio. Un ojo de bife con papines del norte argentino, la combinación perfecta.


Amauta Malbec 2010 - Bodega El Porvenir de Los Andes - Precio sugerido: $83



Vino intenso, de nariz penetrante y compleja, con distintas capas de aromas, donde se destaca mucha ciruela madura a la cabeza y algo de mermelada de moras, con una madera bastante presente, que aporta notas de café y algo de chocolate amargo. Es un vino con buen cuerpo, taninos marcados pero a la vez definitivamente elegantes, sin astringencia. Final prolongado y amable, que redondea un vino con personalidad y presencia pero también sutileza. Este Amauta tiene todo para maridar perfectamente con carnes rojas bien condimentadas. Se puede guardar por tres o cuatro años más pero en la mesa, hoy en día, se va a lucir.


Colomé Estate Malbec 2010 - Bodega Colomé - Precio sugerido: $135



Es un vino que siempre nos mereció nuestra admiración y, añada tras añada, figura entre nuestros Malbec favoritos: es la conjunción ideal entre elegancia y complejidad, dado que el 15% del vino está conformado por Cabernet Sauvignon, Tannat, Syrah y Petit Verdot. La nariz no es invasiva, es más bien elegante, con una rica fruta, dominada por las ciruelas negras y una nota de café sobre colchón especiado. En boca es un vino sumamente carnoso, untuoso, súper concentrado, con taninos marcados pero elegantes, sumado a una buena cuota de acidez que lo equilibra. Su final, largo pero amable, es un manual abierto para entender cómo son algunos de los mejores Malbec de los Valles Calchaquíes.

Como un testimonio visual de este interesante tasting, dejamos una imagen que resume parte de lo mejor que ofrece hoy Salta en materia de Malbec:



Fuente : iprofesional.com

Rosados de alta gama: 6 sugerencias para sofisticar y refrescar tu boca


Rosados de alta gama: 6 sugerencias para sofisticar y refrescar tu boca

Atrás quedó el tiempo en que los vinos rosados eran mirados de reojo. Ahora se consiguen ejemplares frescos, con buena expresión aromática y gustativa. 6 elegidos para este verano.


Alta Vista Malbec 2011 ($39)
Hace cinco años bodega Alta Vista proponía uno de los primeros rosados decontracté, con una etiqueta en la que rendía homenaje a las tijeretas que vuelan en las fincas mendocinas. Ahora, con nuevo y atractivo diseño de Arda Kissoyan, vuelve a sorprender con una linda etiqueta ilustrada. Rosado rico y frutal, en el que mandan las frutas maduras, resulta fresco y directo en boca, con persistente sabor. Si querés saber qué gusto tiene un Malbec recién cosechado, probalo.

Saurus Malbec Rosé 2010 ($42)
La Patagonia no es una región en la que abunden los rosados. Sin embargo, al puñado de etiquetas que había se suma este vino de Familia Schroeder, lanzado al mercado este año. La casa neuquina tenía un antecedente rosé en su Rosa de los Vientos, un sparkling a base de Pinot Noir, pero ahora sorprende con un Malbec. Frutado y elegante al paladar, presenta buen volumen de boca y rica acidez. Con un plus: luce joven para ser 2010. En eso, la región patagónica aporta una cuota de longevidad y frescura.

Carmela Benegas 2010 ($50)
Este vino esconde un truco: no está elaborado con ninguna de las variedades de uva que saltan en la mente de primera intención, sino que se trata de un auténtico rosado de Cabernet Franc. De ahí su costado entre frutal y ligeramente salvaje, al que completa una boca de un andar suave, matizada por una rica y carnosa textura. Para comer, es un número puesto. Pero también para beber sólo recién sacado de la frapera, cuanto mejor si el epílogo de una tarde de pileta.

Amauta Rosé 2011 ($55)
Lo hemos dicho en otro lado, este es un de los mejores rosados de Argentina. Elaborado con uvas de Cafayate –Cabernet y Malbec-, la bodega Porvenir de los Andes -asesorada ahora por el crack Paul Hobbs- consigue con este ejemplar dos cosas que son difíciles en el pink world argento: por un lado, se presenta intenso, fragante y rico en sabores frutales; por otro, es seco al paladar, sin un trazo de de dulzuras suculantes y maquilladas. De ahí que sea perfecto para comer un buen tapeo.

Críos Rosé 2011 ($57)
Elaborado por Susana Balbo en Dominio del Plata, Mendoza, este vino demuestra en una sola copa que la enóloga y empresaria sabe muy bien lo que hace. Intenso y de atractiva elegancia, es el ABC de lo que puede ofrecer un rosado que combine buena fruta roja y frescura en partes iguales. Con una dosis interesante de cuerpo y peso, por lo que será la puerta de ingreso perfecta para todo aquel consumidor de tintos que busque entrar al universo rosado.

Finca La Anita Petit Verdot 2011 ($80)

La bodega de Manuel Mas –lo hemos dicho en estas páginas hace poco- transita una nueva etapa creativa. Con la asesoría de Susana Balbo, la casa sigue tan amiga del sosiego como antes, pero ahora le suma novedades de temporada como este rosado de Petit Verdot, único en su género aún. Destaca por su boca amplia, carnosa y de largo final persistente, en donde se adivina el carácter impetuoso del varietal. Nos parece perfecto para una paella valenciana o una tabla de quesos.


Fuente: http://www.planetajoy.com

Cuánto dura un vino abierto


Cuánto dura un vino abierto


Una botella de vino, una vez abierta, debido al contacto con el oxígeno, no tiene una duración muy prolongada, ya que comienza a oxidarse y quedar mal luego de un cierto tiempo: unas 12 horas. Así es recomendable siempre beberlo todo en un periodo no superior a las 6 horas una vez abierto.

Pero, como siempre, hay excepciones a la regla y les daré una pequeña pista para que la puedan aplicar en casa y de esta forma disfrutar y guardar mejor los vinos que acostumbran beber.

Si se trata de un vino joven y sin madera, una vez abierto, uno lo tiene que disfrutar, ya que nada ganará estando abierto mucho tiempo porque sus aromas son primarios. Es más, si lo deja abierto más de 12 horas, de seguro que comenzará a empeorar, lo que significa que es un vino de rápida consumición. Estos vinos se caracterizan en una góndola de supermercado o vinoteca por ser los más económicos.

Si fuese un vino reserva con algo de madera, es recomendable abrir la botella y dejarla respirar como mínimo por 30 minutos antes de consumirla. Pero rápidamente comenzará a degradarse y no aguantará un periodo de 24 horas una vez abierto.

Si el vino que deseo abrir es un Premium o Súper Premium que ha tenido un largo contacto con la madera, o el mismo vino estuvo por un largo periodo de guarda en la bodega, hay que abrirlo unas 6 horas antes como mínimo. Esto por dos motivos: uno, para que la madera contenida en el vino se vaya ablandando y, segundo, para que las moléculas se vayan habituando al oxígeno y que el vino pueda liberar sus aromas.

Estos vinos en muchas ocasiones aguantan 24 horas abiertos sin que haya gran alteración en su estructura.
Pero ¿cómo hacer si uno no lo consume todo, para que el vino aguante por lo menos un día más para consumirlo? Hay muchas soluciones y la más sencilla es la de colocar el vino dentro de la heladera, ya que el frío reduce a la mitad el tiempo de oxidación. Eso no quiere decir que me dé mucho tiempo más, pero por lo menos algo más; su único inconveniente es que ese vino que sobró quedará en la heladera a una temperatura muy baja (cerca de los 7 ºC), lo que conlleva a que no podamos disfrutar al máximo de sus aromas. De nada sirve colocar el corcho nuevamente, ya que el oxígeno se encuentra dentro de la botella; el hecho de volver a utilizar el corcho es solo para evitar que aromas desagradables de la heladera penetren en el vino.

Otro método de conservar el vino es retirando el oxígeno de adentro de la botella. Esto es posible gracias a un sistema de vacío, muy común en muchos mercados, ya que los sistemas para ello cuestan entre 30 a 50 dólares. Este sistema garantiza que el vino conserve todo su potencial por periodos cercanos a los 14 días. También existe un equipo profesional o para la casa que introduce nitrógeno dentro de la botella; este nitrógeno, como es más pesado que el oxígeno, se deposita sobre el vino desplazando al oxígeno, y de esta forma el vino puede conservarse hasta 30 días abierto.

Por último, una forma mucho más casera es utilizando el dióxido de carbono exhalado por el cuerpo humano. Consiste en soplar dentro de la botella de vino: el dióxido de carbono –más pesado que el oxígeno– se deposita sobre el vino haciendo un colchón y desplazando el oxígeno, el mismo concepto que con el nitrógeno. Una vez hecho esto, se vuelve tapar con el corcho. El vino así aguanta como máximo 36 horas, pero ya es una solución sencilla y económica.

Fuente: Gastronomia.Com

Cinco Malbec de Salta recomendados y aptos para todos los bolsillos


Cinco Malbec de Salta recomendados y aptos para todos los bolsillos in

En este Top 5, Vinos & Bodegas seleccionó etiquetas que van de los $40 a los $138 y que sintetizan el espíritu de los vinos de altura
Por Alejandro Arzuaga - Juan Diego Wasilevsky



Para hablar de vinos de altura, hay que tener en cuenta que las vides de las que provienen estos ejemplares deben estar a más de 1.500 metros sobre el nivel del mar.

Y, en algunos casos, como sucede con la bodega Colomé, las mismas pueden ubicarse los 3.100 metros, constituyendo así a los Valles Calchaquíes en la región vitivinícola de mayor altura del mundo.

El punto central que redunda en vinos de alta calidad es la marcada amplitud térmica, dado que la brecha que se genera entre el día y la noche permite que las uvas vayan madurando, desarrollando y concentrando aromas y color, pero sin perder la acidez.

Para este Top 5, Vinos & Bodegas seleccionó cinco de los mejores Malbec de Salta en distintos segmentos de precios, que van de los $40 a los $138. ¡A tomar nota!

Cafayate Reserve Malbec 2010 - Bodegas Etchart - Precio sugerido $40



En nariz, hay una mixtura de ciruelas negras maduras y algo de cerezas confitadas, sumado al aporte de una nuez moscada muy tenue, una pizca apenas que le aporta algo de complejidad. En boca hay una linda amalgama entre la acidez y los taninos dulces. De paso más bien ágil, su final -elegante, de persistencia media- termina potenciando en la boca los aromas de unas intensas ciruelas desecadas. En síntesis: vino más que correcto y con un precio súper atractivo.


Finca Domingo Malbec 2010 - Bodega Domingo Hermanos - Precio sugerido: $75



Este ejemplar de Yacochuya, elaborado con vides ubicadas a 2.000 metros sobre el nivel del mar, es un vino brioso en su perfil aromático, con un intenso abanico de frutas rojas y un colchón especiado, dominado por una elegante nota de pimienta negra. En boca, es bien jugoso, con taninos dulces que se muestran sumamente sedosos y le confieren al vino un poco de estructura. Hacia el final, de persistencia entre corta y media, se terminan de desplegar sutiles notas ahumadas, heredadas tras su breve paso por madera. Al no presenta ningún vestigio de astringencia, está perfecto para beber ahora o guardar, a lo sumo, uno o dos años más.


Ciclos Malbec 2010 - Bodega El Esteco - Precio sugerido: $80



En boca, un despliegue frutal: mucha ciruela madura, acompañado por algunas notas tostadas y algo especiado, con el aporte de vainilla esperado tras su paso por barricas. En boca es un vino con muy buena estructura, concentrado, de paso no tan ligero, con taninos bien trabajados, dóciles. Allí se potenciarán los ahumados de la madera que, sumados a la correcta acidez, entregan un final de persistencia entre media y larga y sumamente elegante. Excelente relación calidad/precio. Un ojo de bife con papines del norte argentino, la combinación perfecta.


Amauta Malbec 2010 - Bodega El Porvenir de Los Andes - Precio sugerido: $83



Vino intenso, de nariz penetrante y compleja, con distintas capas de aromas, donde se destaca mucha ciruela madura a la cabeza y algo de mermelada de moras, con una madera bastante presente, que aporta notas de café y algo de chocolate amargo. Es un vino con buen cuerpo, taninos marcados pero a la vez definitivamente elegantes, sin astringencia. Final prolongado y amable, que redondea un vino con personalidad y presencia pero también sutileza. Este Amauta tiene todo para maridar perfectamente con carnes rojas bien condimentadas. Se puede guardar por tres o cuatro años más pero en la mesa, hoy en día, se va a lucir.


Colomé Estate Malbec 2010 - Bodega Colomé - Precio sugerido: $135



Es un vino que siempre nos mereció nuestra admiración y, añada tras añada, figura entre nuestros Malbec favoritos: es la conjunción ideal entre elegancia y complejidad, dado que el 15% del vino está conformado por Cabernet Sauvignon, Tannat, Syrah y Petit Verdot. La nariz no es invasiva, es más bien elegante, con una rica fruta, dominada por las ciruelas negras y una nota de café sobre colchón especiado. En boca es un vino sumamente carnoso, untuoso, súper concentrado, con taninos marcados pero elegantes, sumado a una buena cuota de acidez que lo equilibra. Su final, largo pero amable, es un manual abierto para entender cómo son algunos de los mejores Malbec de los Valles Calchaquíes.

Como un testimonio visual de este interesante tasting, dejamos una imagen que resume parte de lo mejor que ofrece hoy Salta en materia de Malbec:



Fuente: iprofesional.com

10 vinos sofisticados e ideales para Fin de Año


En ocasiones especiales se requiere de una compañía especial. Vinos & Bodegas recomienda etiquetas de alto vuelo que van de los $100 a los $220
Por Alejandro Arzuaga - Exclusivo para Vinos & Bodegas



De cara al cierre de fin de año. La comunión entre el buen comer y el buen beber, en esta época, se potencia y si uno no es el anfitrión, seguramente termina siendo el invitado.

Y para estas ocasiones, qué mejor que ponerle una cuota de sofisticación extra con una etiqueta especial, que puede llegar a decir mucho de quien la presenta y la ofrece para compartir.

En este top ten de alto vuelo, Vinos & Bodegas seleccionó diez ejemplares para beber muy de a poco, ideales en épocas de disfrute, pero también de reflexión y balance..

Alta Vista Terroir Selection Malbec 2008 - Bodega Alta Vista - Precio sugerido: $100



Es un estilo de vinos de alta gama que nos atrapa. Color rojo profundo. En nariz están perfectamente amalgamadas unas ricas notas de fruta madura, con una vainilla bien presente. Todo esto acompañado por un levísimo toque floral y mineral más típico del Valle de Uco, que se suma a uvas procedentes de viñedos de Luján de Cuyo. En boca es un vino carnoso, con mucha estructura, taninos marcados pero con cierto dulzor, acompañado por una madera que en boca también luce bien integrada. Como todo vino que pertenece a este segmento, tiene un largo e intenso final. Si tenés una añada 2008 en tus manos, tranquilamente podés descorcharlo y disfrutarlo ahora, si bien con un año más en botella comenzará a alcanzar su mayor potencial.

CXV Cientoquince 2009 - Bodegas La Rosa - Precio sugerido: $100




Es un blend conformado por cuatro cepas distintas provenientes de viñedos del Valle de Uco y Luján de Cuyo. En nariz la paleta aromática está muy bien integrada, con mucha fruta, como ciruelas e higos secos, acompañada por un touch de pimiento verde y una madera que juega entre la vainilla sutil y un tenue tostado. Es un vino bien jugoso, que envuelve el paladar, con una acidez interesante pero sin estridencias. Al tener taninos marcados pero dulces, termina amalgamándose armoniosamente. La madera acompaña de punta a punta. Final de larga persistencia

Benegas Estate Syrah 2008 - Bodega Benegas - Precio sugerido: $119




Los vinos de Benegas tienen un sello indeleble: la elegancia. Y esto se nota ya desde la nariz, con una paleta sutil de frutas como la ciruela e higos secos y un "mezclum" floral y especiado. Luego, se irán sumando las clásicas notas heredadas tras su paso por madera, dominadas por la vainilla y un café suave. En boca es un vino con taninos muy amables, sedosos. Redondo y sin vestigios de la más mínima astringencia. Ideal para tomar ahora y considerarlo como una suerte de "guía práctica", que exhibe cómo son los Syrah elegantes, de alta gama.

Malma Universo Malbec 2009 - Bodega NQN - Precio sugerido: $120



Aún después de mucho probar vinos de distintas regiones no dejan de fascinarnos los Malbec patagónicos. Definitivamente, a esta altura adquirió un carácter y una tipicidad propia. En nariz, se despliega un collage de ricas ciruelas y distintas frutas rojas, sobre un colchón con algo de vainilla y un muy sutil toquecito ahumado que le agrega más complejidad. En boca es jugoso, con muy buena estructura, taninos firmes pero muy bien trabajados y una acidez que le aporta una cuota de frescura. Final prolongado y profundo, como buen ejemplar que lleva marcado a fuego el sello de la Patagonia. En la mesa, nunca se va a dejar de lucir.

Siesta en el Tahuantinsuyu Cabernet Franc 2007- Ernesto Catena Vineyards - Precio sugerido: $129






¿Querés conocer lo que es el Cabernet Franc? Esta etiqueta es un manual abierto. En nariz, el pimiento verde está a flor de piel y no pide permiso. Es un aroma franco, muy limpio, acompañado por alguna notita mentolada que le aporta frescura y más frescura. En boca es un vino concentrado pero muy equilibrado, con taninos amigables y sedosos. A medida que avanza, terminan de surgir aromas más frutados, como una mermelada de ciruelas casera: dulce pero un toque ácida. Buen ejemplar para analizar acompañado de otros apasionados por esta cepa. Y la mesa de fin de año puede ser la apropiada. Otro dato importante: de esta añada se elaboraron menos de 2.500 botellas.

Urraca Primera Reserva 2006 - Bodega Urraca Wines - Precio sugerido: $140



De la mano del respetadísimo Walter Bressia, Urraca nos entrega un blend de alto vuelo a partir del cual, en nariz te vas a encontrar con una leve cereza provista por el Malbec. Además, se percibe limpio el toque mentolado del Merlot, sobre un fondo especiado y elegante. En boca es estructurado, sin dejar de mostrarse jugoso, con un paso que definitivamente envuelve la boca. Largo, intenso y contundente final. Es un vino pensado para la guarda pero ya está bien redondo, listo para tomar, sin vestigios de astringencia.

Pequeñas Producciones Malbec 2007 - Bodega Escorihuela Gascón - Precio sugerido: $169




Muy recomendable etiqueta de esta bodega, un assemblage de uvas provenientes de tres reconocidos terroirs: Agrelo, Vistalba y La Consulta. Color rojo púrpura, profundo, de nariz muy intensa, donde descolla una concentrada mermelada de ciruelas y una sutil pimienta negra, sumado a una vainilla palpable, dado que el 50% pasó por barrica americana. En boca es pura elegancia, con taninos ultra sedosos y una carga aromática que se potencia, desplegando aromas más complejos como un chocolate amargo con una muy, muy sutil cuota ácida. Complejo y para tomarlo con tiempo.

Eral Bravo Year´s Barrel Selection 2008 - Bodega Eral Bravo - Precio sugerido: $180




Desde la bodega lo definen como "el" corte. En nariz, rica fruta, como ciruelas pasas, higos secos y un telón ahumado, acompañado por un toque leve de pimientos verdes -o pirazinas- que, tanto defensores como detractores, lo van a encontrar en una dosis justa y agradable. En boca, la fruta explota, acompañada por taninos potentes, acidez en su punto justo, mucha "carnosidad" y prácticamente nada de astringencia. Prolongado e intenso final, donde el caudal aromático se manifiesta aún más. Seguramente estará cómodo en botella unos tres años más pero su presente exhibe sólo virtudes.

Familia Schroeder Pinot Noir 2007 - Bodega Familia Schroeder - Precio sugerido: $215



Si te gusta esta variedad desde siempre o si recién la estás empezando a descubrir, considerá a esta etiqueta de Familia Schroeder como una buena inversión. Sus cuatro años no hicieron más que mejorarlo: en nariz, cerezas confitadas, acompañadas por una sutil frutilla y un trasfondo terroso, mineral, rematado por aromas a café, heredado tras su largo paso por barrica. En boca, es un vino super sedoso, con taninos dulces, aterciopelados, completamente redondos, sin resignar cuerpo ni complejidad. En boca se liberan nuevos aromas de la madera, como el chocolate. Final de buena persistencia, que lo convierte en un vino de extrema elegancia.

Pulenta Gran Corte 2008 - Bodega Pulenta Estate - Precio sugerido: $220




Gran ejemplar de Agrelo, con nariz concentrada, donde se despliega una paleta compleja, conformada por distintas capas de aromas que hay que ir desgranando de manera paulatina, sin prisa. Hay frutos negros y pimiento verde, pero también notas mentoladas y una cuota especiada. En boca, donde exhibe una excelente estructura, se potencian aromas como el tabaco, cacao y sutiles ahumados. Los taninos tienen presencia pero son dóciles al máximo. El final es de larga persistencia pero muy amable, apagándose muy de a poco, con una sutileza y refinada elegancia que exige ser disfrutado muy de a poco.

Como testimonio visual de este interesantísimo tasting, con diez etiquetas cuyo valor total en el mercado asciende a cerca de $1.500, dejamos la imagen final, luego de una larguísima jornada de cata.





F: iprofesional.com

Vinos blancos pileteros: seis etiquetas perfectas para beber bajo la sombrilla


Calor, sudor y pileta son el combo perfecto para descorchar un vino blanco a última hora de la tarde. Te contamos cuáles beber y con qué acompañarlos.


Es verano. La temperatura y la sensación térmica son motivo de queja pegajosa y mal humor constante. Una desgracia para los que están en una oficina. ¿Pero qué con los que pueden pasarse las tardes tomando el sol a orillas de una linda pileta? A ellos les aconsejamos probar con estos vinos para cerrar el día. Y a los primeros le recomendamos que, aún sin tener la pileta, los prueben porque tiene frescura de sobra para bajarle unos grados al termómetro personal.

Tracia Chardonnay 2011 ($18)
San Juan merece mejor fama como productor de blancos frutados y fáciles de beber. Buena muestra de ello es este Chardonnay con tapa a rosca, que ofrece una aromática tropical y una boca de acidez moderada, pero con buen nervio. Todo a un precio inmejorable, cosa de que te quede margen para invertir en unas Pringles de cebolla y en un cuenco con olivas negras, regadas con una gotita de limón.

Las Moras Sauvignon Blanc 2011 ($20)
A la hora de cerrar un día bajo la sombrilla, lo que más necesita el cuerpo es una buena bebida fría y algo para picar. Si esa necesidad, además, se cubre con precios lógicos, el placer es doble. Y así llegamos a este blanco de Las Moras que realmente cumple el cometido de aportar ricos aromas cítricos y un plus refrescante perfecto para el paladar y sus circunstancias. Con un leberwurst, mostaza de Dijon y un poco de queso Mar del Plata, cerrás una tarde perfecta.

Santa Julia Torrontés 2011 ($25)
Es una curiosidad de la góndola. Dentro de los nuevos estilos de Torrontés, los mendocinos despuntan con un nuevo combo de frescura y elegancia, lejos de los salteños que pueden resultar chillones, aunque siempre atractivos. Este blanco de boca envolvente y rica acidez ofrece el punto justo de equilibrio para una picada sencilla con queso Gouda y una bondiolita como la de Campo austral.

Lurton Pinot Gris 2011 ($35)
Si existiera en el diccionario la definición de “piletero”, debería figurar como sinónimo este vino blanco. Frutado de tal forma que emociona, en la boca se comporta como un blanco de ley, lejos de la solemnidad de la alta gama y más cerca del capricho, con una acidez refrescante y pícara que lo pone como fija para comerse un tostado de jamón, queso y mostaza con la malla mojada.

Telteca Roble Chardonnay 2010 ($36)
Ubicado entre los mejores vinos de argentina para la Guía de Vinos Austral Spectator, este blanco lleva lejos la ecuación precio calidad para el segmento: con una aromática en la que el roble funciona como un buen condimento a las frutas, en boca despliega su buena acidez que aviva los matices de vainilla y sabores cítricos. Con una pizzeta en la terraza del club, será mucho mejor aún.

Goyenechea Centenario Sauvignon Blanc 2011 ($40)
El sur mendocino parece haber despertado de una larga siesta, ya que este año pusieron en el mercado algunos vinos fuera de serie, como este Sauvignon que, citando a la colega Elizabeth Checa, “no maracuyea” como es ya frecuente exceso. La va de cítrico, con una aromática moderada pero elegante. Al paladar vibra como la cuerda de un arco y no pierde ni por un segundo la armonía.

F:planetajoy

Vinos para Año Nuevo: 8 etiquetas perfectas por menos de $35


¿Qué vino elegir para Año Nuevo? Aquí los mejores tintos, blancos y rosados por menos de 35 pesos.


A la hora de servir la mesa navideña, a las exageraciones del vitel toné y el lechón adobado se le suma la infaltable picadita de fiambres y hacen que la elección de los vinos no resulte sencilla. Para tu tranquilidad, te acercamos una buena selección de ricas bebidas, testeadas por la guía Austral Spectator 2012 (que acaba de salir a la venta).

Goyenechea Rosé 2010 ($22)
Los rosados son buenos para tener en la frapera y ofrecerlos junto con la entrada de fiambres. De todos los que están al alcance del bolsillo, el de Goyenechea cumple con creces. Le pondrá sabor frutal y buena frescura a la mesa. Y el precio es una ganga.

Latitud 33 Sauvignon Blanc 2011 ($24)
¿Pensabas que no da servir un blanco? Te equivocás. Poné un par de botellas a refrescar y servilas ni bien llegan los invitados junto con unos quesitos: gouda y gruyere, no hace falta lujo. Arrancás la cena con el pie derecho.

Michel Torino Colección Tannat 2010 ($24)
Este es el vino que hay que tener en la mesa si la cena es un asado multitudinario. Con una inmejorable relación calidad precio, este tinto intenso y frutado le hará buen contrapeso a unas costillas arqueadas o a un vacío de costra crocante y corazón bien jugoso.

Santa Julia Torrontés 2011 ($25)
¿Una herejía blanca y encima Torrontés de Mendoza? Sí, y a no dudarlo. Es un vino aromático y de boca envolvente, con rica acidez, perfecto para beber en noches de calor, cuánto mejor si acompaña una rodaja de melón con buen jamón crudo.

Finca Perdriel Terruño Malbec 2007 ($28)
Es candidato a ocupar el lugar central en la cena. Un tinto de taninos suaves que, con el tiempo, además perfiló un atractivo paso delgado. Para acompañar carnes es un ejemplar de ley, mejor aún si son a la parrilla.

Viña de Narváez Cabernet Sauvignon 2009 ($33)
Un vino fuera de serie que, si bien no es sencillo de hallar, tampoco es imposible. Será el candidato perfecto para sorprender a los invitados con una marca poco conocida que entrega un diáfano sabor frutal y paso amable. Le gustará a toda la parentela, sin excepción.

Finca Las Moras Marianne Malbec 2010 ($35)
Este vino de etiqueta atractiva esconde un secreto: es uno de los mejores Malbec en su categoría. Con una aromática frutal y ligeros trazos de roble tostado, destaca por su carácter cordial al paladar. Es el vino para descorchar durante la cena, ya que salta con gracia del vitel toné al cordero.

Navarro Correas Colección Privada Cabernet Sauvignon 2009 ($35)
Una de las marcas más tradicionales –recientemente renovada– ofrece este Cabernet que está entre los mejores de Argentina. Es aromático, complejo y de cuerpo medio, por lo que acompaña bien desde un plato frío a un asado típico.

Una selección de lujo: diez vinos sofisticados e ideales para disfrutar en las fiestas


En ocasiones especiales se requiere de una compañía especial. Vinos & Bodegas recomienda etiquetas de alto vuelo que van de los $100 a los $220
Por Alejandro Arzuaga - Exclusivo para Vinos & Bodegas



De cara al cierre de fin de año, los encuentros con amigos o familiares se multiplican y no sólo por las clásicas cenas del 24 o el 31.

La comunión entre el buen comer y el buen beber, en esta época, se potencia y si uno no es el anfitrión, seguramente termina siendo el invitado.

Y para estas ocasiones, qué mejor que ponerle una cuota de sofisticación extra con una etiqueta especial, que puede llegar a decir mucho de quien la presenta y la ofrece para compartir.

En este top ten de alto vuelo, Vinos & Bodegas seleccionó diez ejemplares para beber muy de a poco, ideales en épocas de disfrute, pero también de reflexión y balance..

Alta Vista Terroir Selection Malbec 2008 - Bodega Alta Vista - Precio sugerido: $100



Es un estilo de vinos de alta gama que nos atrapa. Color rojo profundo. En nariz están perfectamente amalgamadas unas ricas notas de fruta madura, con una vainilla bien presente. Todo esto acompañado por un levísimo toque floral y mineral más típico del Valle de Uco, que se suma a uvas procedentes de viñedos de Luján de Cuyo. En boca es un vino carnoso, con mucha estructura, taninos marcados pero con cierto dulzor, acompañado por una madera que en boca también luce bien integrada. Como todo vino que pertenece a este segmento, tiene un largo e intenso final. Si tenés una añada 2008 en tus manos, tranquilamente podés descorcharlo y disfrutarlo ahora, si bien con un año más en botella comenzará a alcanzar su mayor potencial.

CXV Cientoquince 2009 - Bodegas La Rosa - Precio sugerido: $100




Es un blend conformado por cuatro cepas distintas provenientes de viñedos del Valle de Uco y Luján de Cuyo. En nariz la paleta aromática está muy bien integrada, con mucha fruta, como ciruelas e higos secos, acompañada por un touch de pimiento verde y una madera que juega entre la vainilla sutil y un tenue tostado. Es un vino bien jugoso, que envuelve el paladar, con una acidez interesante pero sin estridencias. Al tener taninos marcados pero dulces, termina amalgamándose armoniosamente. La madera acompaña de punta a punta. Final de larga persistencia

Benegas Estate Syrah 2008 - Bodega Benegas - Precio sugerido: $119


Los vinos de Benegas tienen un sello indeleble: la elegancia. Y esto se nota ya desde la nariz, con una paleta sutil de frutas como la ciruela e higos secos y un "mezclum" floral y especiado. Luego, se irán sumando las clásicas notas heredadas tras su paso por madera, dominadas por la vainilla y un café suave. En boca es un vino con taninos muy amables, sedosos. Redondo y sin vestigios de la más mínima astringencia. Ideal para tomar ahora y considerarlo como una suerte de "guía práctica", que exhibe cómo son los Syrah elegantes, de alta gama.

Malma Universo Malbec 2009 - Bodega NQN - Precio sugerido: $120



Aún después de mucho probar vinos de distintas regiones no dejan de fascinarnos los Malbec patagónicos. Definitivamente, a esta altura adquirió un carácter y una tipicidad propia. En nariz, se despliega un collage de ricas ciruelas y distintas frutas rojas, sobre un colchón con algo de vainilla y un muy sutil toquecito ahumado que le agrega más complejidad. En boca es jugoso, con muy buena estructura, taninos firmes pero muy bien trabajados y una acidez que le aporta una cuota de frescura. Final prolongado y profundo, como buen ejemplar que lleva marcado a fuego el sello de la Patagonia. En la mesa, nunca se va a dejar de lucir.

Siesta en el Tahuantinsuyu Cabernet Franc 2007- Ernesto Catena Vineyards - Precio sugerido: $129






¿Querés conocer lo que es el Cabernet Franc? Esta etiqueta es un manual abierto. En nariz, el pimiento verde está a flor de piel y no pide permiso. Es un aroma franco, muy limpio, acompañado por alguna notita mentolada que le aporta frescura y más frescura. En boca es un vino concentrado pero muy equilibrado, con taninos amigables y sedosos. A medida que avanza, terminan de surgir aromas más frutados, como una mermelada de ciruelas casera: dulce pero un toque ácida. Buen ejemplar para analizar acompañado de otros apasionados por esta cepa. Y la mesa de fin de año puede ser la apropiada. Otro dato importante: de esta añada se elaboraron menos de 2.500 botellas.

Urraca Primera Reserva 2006 - Bodega Urraca Wines - Precio sugerido: $140



De la mano del respetadísimo Walter Bressia, Urraca nos entrega un blend de alto vuelo a partir del cual, en nariz te vas a encontrar con una leve cereza provista por el Malbec. Además, se percibe limpio el toque mentolado del Merlot, sobre un fondo especiado y elegante. En boca es estructurado, sin dejar de mostrarse jugoso, con un paso que definitivamente envuelve la boca. Largo, intenso y contundente final. Es un vino pensado para la guarda pero ya está bien redondo, listo para tomar, sin vestigios de astringencia.

Pequeñas Producciones Malbec 2007 - Bodega Escorihuela Gascón - Precio sugerido: $169




Muy recomendable etiqueta de esta bodega, un assemblage de uvas provenientes de tres reconocidos terroirs: Agrelo, Vistalba y La Consulta. Color rojo púrpura, profundo, de nariz muy intensa, donde descolla una concentrada mermelada de ciruelas y una sutil pimienta negra, sumado a una vainilla palpable, dado que el 50% pasó por barrica americana. En boca es pura elegancia, con taninos ultra sedosos y una carga aromática que se potencia, desplegando aromas más complejos como un chocolate amargo con una muy, muy sutil cuota ácida. Complejo y para tomarlo con tiempo.

Eral Bravo Year´s Barrel Selection 2008 - Bodega Eral Bravo - Precio sugerido: $180




Desde la bodega lo definen como "el" corte. En nariz, rica fruta, como ciruelas pasas, higos secos y un telón ahumado, acompañado por un toque leve de pimientos verdes -o pirazinas- que, tanto defensores como detractores, lo van a encontrar en una dosis justa y agradable. En boca, la fruta explota, acompañada por taninos potentes, acidez en su punto justo, mucha "carnosidad" y prácticamente nada de astringencia. Prolongado e intenso final, donde el caudal aromático se manifiesta aún más. Seguramente estará cómodo en botella unos tres años más pero su presente exhibe sólo virtudes.

Familia Schroeder Pinot Noir 2007 - Bodega Familia Schroeder - Precio sugerido: $215



Si te gusta esta variedad desde siempre o si recién la estás empezando a descubrir, considerá a esta etiqueta de Familia Schroeder como una buena inversión. Sus cuatro años no hicieron más que mejorarlo: en nariz, cerezas confitadas, acompañadas por una sutil frutilla y un trasfondo terroso, mineral, rematado por aromas a café, heredado tras su largo paso por barrica. En boca, es un vino super sedoso, con taninos dulces, aterciopelados, completamente redondos, sin resignar cuerpo ni complejidad. En boca se liberan nuevos aromas de la madera, como el chocolate. Final de buena persistencia, que lo convierte en un vino de extrema elegancia.

Pulenta Gran Corte 2008 - Bodega Pulenta Estate - Precio sugerido: $220


Gran ejemplar de Agrelo, con nariz concentrada, donde se despliega una paleta compleja, conformada por distintas capas de aromas que hay que ir desgranando de manera paulatina, sin prisa. Hay frutos negros y pimiento verde, pero también notas mentoladas y una cuota especiada. En boca, donde exhibe una excelente estructura, se potencian aromas como el tabaco, cacao y sutiles ahumados. Los taninos tienen presencia pero son dóciles al máximo. El final es de larga persistencia pero muy amable, apagándose muy de a poco, con una sutileza y refinada elegancia que exige ser disfrutado muy de a poco.

Como testimonio visual de este interesantísimo tasting, con diez etiquetas cuyo valor total en el mercado asciende a cerca de $1.500, dejamos la imagen final, luego de una larguísima jornada de cata.


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Malbecs para el asado: 6 sugerencias


No es fácil elegir un vino para un asado que esté bueno y no rompa el presupuesto. Estas etiquetas cumplen por duplicado.


Comprar vinos para un asado de muchos no es una tarea sencilla: si la pifiás, tus amigos te comen crudo; si gastás de más, el presupuesto general se encarece y no todos llegan. Si querés comprar seguro y con la mejor relación entre calidad y precio, buscá alguna de estas seis etiquetas. Fueron elegidas por “Vinos de Argentina, La Guía Austral Spectator 2012” (que acaba de salir a la venta), como los mejores en su género.

López Malbec 2010 ($20)
Merece su lugar por clásico y por justo. Como en un relato costumbrista, este tinto conserva su vigencia de décadas a fuerza de un elegante combinación de ligereza frutada y suavidad al tacto. Digamos, el combo que hizo de López una bodega ejemplar. Sería el tinto perfecto para comprar si al asado asisten tres generaciones diferentes: cada una le encontrará lo suyo a este clásico de la mesa argentina. Todos contentos.

Tracia Malbec 2010 ($20)
La sanjuanina bodega Finca Del Enlace logra lo que muchos fallan en hacer: componer un tinto que parece mucho más de lo que en rigor se paga. Por eso, y por su rica aromática frutal y mejor boca –destaca su buen jugo y frescura–, se transforma en un ícono del asado del domingo. Si uno tuviera que pedirle algo más a este vino, sería un acto de pura vanidad. Todo en él juega a tu favor.

Etchart Cafayate 2010 ($22)
Es, entre los vinos de la góndola cercana, un bólido que tiene menos prensa que cumplidos en la mesa. Como todo buen tinto salteño, entrega la dosis justa de aromas frutales y herbales –el clima de Cafayate es ineludible para eso– por lo que se presenta complejo y con buena estructura. Ponelo junto con un vacío de costra crujiente y corazón jugoso y después nos contás cuántas botellas ajusticiaste con tus amigos.

Latitud 33 Malbec 2010 ($24)
Este Malbec, además de estar en todos lados –del drugstore al súper y la vinoteca, siempre a mano– tiene una de las mejores relaciones calidad-precio del mercado. Buscalo y decorá tu mesa con un tinto de botella elegante, boca sabrosa y precio amigable.

Elementos 2010 ($24)
Bodega El Esteco tiene entre sus filas vinos que están entre los 100 mejores vinos de la Argentina, como su Finca Notables Cabernet Sauvignon 2009, pero también tintos como este Malbec que ofrece una excelente relación calidad-precio. Aromáticamente es sencillo pero intenso, con buena marca de frutas rojas, que vienen a sumarse a una boca envolvente y de buen cuerpo. Comprado por caja, es un tesoro cotidiano para el hogar y para compartir en asados dominicales.

Portillo Malbec 2010 ($25)
Para los que todavía no conocen este vino, vaya una advertencia: se están perdiendo un hit de la góndola nacional. Sería como escuchar la radio y apagarla justo cuando suena el tema del momento. Hacenos caso, compralo y descorcharlo en una mesa de amigos, desde el mismo momento en que prenden el fuego y pican un salamín tandilense. Su ecuación frutada y de buena acidez, lo convierten en el combo perfecto para la parrilla.

Comprar vinos por Internet


Si estás acostumbrado a comprar en la web, seguro te tentaste con meter alguna botella en el carrito virtual. Conoce los pros y los contras de esta modalidad.


Si bien el comercio electrónico en la Argentina ha tenido grandes casos de éxito en la última década, en lo que se refiere a la venta de vinos por la web su desarrollo está recién en pañales en comparación con otros países, más específicamente Estados Unidos, Francia, Inglaterra y Australia, donde existen varios sitios que ofrecen este servicio, algunos más confiables que otros en cuanto a su capacidad de respuesta y solución de problemas. La comodidad, en este caso, es el factor más positivo con el que cuentan, pero no por eso su compra se puede terminar definiendo como inteligente.

Los vendedores virtuales no son todos iguales
Es fundamental que sepa la diferencia entre comprar un vino a un comercio especializado y adquirirlo a un vendedor privado. Con la proliferación de clasificados y subastas online, es muy común que haya personas que comercian vinos que recibieron como regalos empresariales o que heredaron de algún tío. Más allá de tener en cuenta que sus derechos legales contra estos individuos no son los mismos que los que tiene con los comercios, es muy probable que las condiciones de conservación y guarda de esas etiquetas no hayan sido las mejores.

El spam no es una oferta
Desconfíe de las propuestas que le llegan en e-mails basura (spam) y de los links que lleguen en los mensajes, especialmente si proceden de fuentes desconocidas. Lo más probable es que pierda el tiempo navegando por varios sitios que lo único que querrán venderle es pastillas para la virilidad o encuentros casuales con mujeres de Letonia.

La confianza es clave
Si está decidido a adquirir una etiqueta mediante la web, tiene que tener en cuenta la seriedad y trayectoria del sitio. Es importante que los contenidos de sus páginas estén actualizados con información completa sobre el vino, que las condiciones de la compra estén claras, que tenga los datos físicos de la empresa, que ofrezcan seguridad en las transacciones online y una garantía de devolución si el embalaje está dañado o el vino no se encuentra en buen estado.

Leer la letra chica
Antes de finalizar la compra, lea las políticas de envío y de devoluciones. Ambas deben describir detalladamente los métodos de transporte con sus correspondientes costos, los embalajes que se utilizan, el tipo de moneda que aceptan, los impuestos aplicables, el tratamiento de las devoluciones, la información que está recolectando el vendedor sobre usted y cómo la utilizará, como así también un número telefónico de un contacto y su correspondiente e-mail.

Los tiempos de entrega
Si aún no ha testeado la funcionalidad, confiabilidad y tiempos de entrega del sitio, no es conveniente utilizar este canal para hacer un presente o cumplir con un compromiso. Los servicios de entrega de estas empresas ubicadas fuera de la Argentina suelen tardar entre 20 y 40 días, dependiendo del país de origen y el tipo de transporte. Las mismas pruebas valen para los comercios online locales, más allá de que los tiempos se reduzcan.

¿El precio justo?
Asegúrese de entender el costo final de la botella que compró, incluyendo el envío, el transporte y los impuestos, ya que pueden tener un enorme impacto en el precio.

Informarse antes de comprar
Si está comprando en un sitio que no conoce o es nuevo, tome las mismas precauciones que tomaría si estuviera realizando una compra por teléfono: trate de conocer el comercio un poco más o consulte con algún conocido que ya haya vivido la experiencia en ese lugar.

Ideal para las figuritas difíciles
Es conveniente utilizar esta boca de expendio virtual para etiquetas que no tenga al alcance de la mano. No tiene ningún sentido, más allá de la comodidad que representa comprar desde su casa, adquirir los mismos vinos que puede encontrar en una vinoteca o un supermercado.

F:elconocedor

Como elegir vinos en restós


A pesar de que la experiencia debería ser placentera, la evolución de los vinos argentinos y la gastronomía sofisticó la elección y terminó transformándola en un trámite complicado.


¿Primero el vino o la comida?
Ésta es una cuestión interesante que depende mucho del comensal, pero sobre todo de la propuesta del lugar. Si la oferta por copa es seductora y los vinos están bien conservados, lo ideal será recorrer el menú y acompañar cada paso (léase plato) con una etiqueta diferente. Es decir que uno puede llegar a degustar un vino con la entrada, dos con el principal y un cuarto con el postre. Sin embargo, hay veces que el apetito y las ganas de comer algo específico son los que influyen en la selección final. Sea cual fuere su situación, usted ya tiene una salida elegante cuando lo interroguen: vinos por copa.
Tener claro que no va más el acompañar toda la comida con el mismo vino lo hará quedar como un entendido y así el sommelier buscará satisfacerlo con sugerencias concretas, ya sean por copa o bien por botella (dependiendo de la cantidad de comensales a la mesa), con lo cual usted tendrá otra opinión muy útil, pero sin haberla solicitado; es decir, sin demostrar que no sabía lo que quería. Juegue con las distintas alternativas de platos o de vinos para que el sommelier sea el que trabaje por usted.

¿Elegir por la derecha o por la izquierda?
Si la cuestión es el precio y el presupuesto es acotado, no hay mucho por hacer. Estírese todo lo que pueda y apueste por lo seguro: aquel vino que ya conoce o que al menos le resulta muy familiar. Sin embargo, hay muchas ocasiones en las cuales quiere y puede invertir algo más de dinero en una botella. En ese caso, los pasos a seguir son los siguientes: en primer lugar, detecte aquellos vinos que se ajustan a lo que desea y pida ayuda al sommelier (pregúntele cuál de las dos o tres opciones que vio es la más adecuada para él). Lo ideal es elegir dos desconocidas y una más familiar para que a usted le sirva de referencia. Incluso, en base a la respuesta, puede ir por una segunda ronda de opciones. La seguridad que le falta en la decisión se la dará el sommelier, pero siempre basándose en lo que usted propuso.

Guiarse por los accesorios
La vajilla no es un detalle menor, ya que puede determinar cuál es el lugar que ocupa el vino en el restaurante. Si la cristalería es fina y en la mesa hay una copa para el agua y otra para vinos, es una buena señal.

Mucho servicio y pocas nueces
No hay que dejarse engañar por el servicio abrumador. No siempre las largas explicaciones de la carta de vinos, los argumentos infinitos de los sommeliers o la aparición en escena de un decanter sin que nadie lo pida son señales de un buen servicio. En todo caso, sólo son indicadores de buenas intenciones por parte del lugar.
El mejor sommelier es el que más cómodo lo hace sentir desde el primer momento y hasta que se retira del restaurante. Déjese llevar por las respuestas a cada una de sus inquietudes, información más que valiosa para determinar la mejor etiqueta a elegir.

Cuestión de cosechas
Si bien en la Argentina el tema de las cosechas no es tan importante como en los países europeos (Francia, Italia y España), hay un par de datos que siempre es bueno tener presente. Cuando se trate de blancos y rosados, lo mejor será que sean del año en curso o a lo sumo del anterior, así evitará que le vendan un vino que podría estar lejos de su mejor momento. Pero si se trata de un tinto, la cosa es diferente: los de precio medio con que tengan uno o dos años está muy bien, pero si quiere apostar a la cosecha clave, al menos hoy, es la 2006. La mayoría de los grandes vinos de esa añada han demostrado un salto cualitativo notable respecto de sus antecesores y gozan de una frescura muy atractiva. Los más añejos habrá que dejarlos para otras ocasiones, ya que es indispensable saber mucho sobre la etiqueta para pagarla con gusto y disfrutar de los sabores que el tiempo les imprimió.

F:elcocnocedor

Cinco Malbec ideales para aquellos que buscan salir de lo común in


Este Top 5 es bastante ecléctico: tras degustar numerosas muestras, dimos finalmente con un listado de vinos recomendados que tienen varias diferencias entre sí.

Algunos son vinos de autor, otros cuentan con el sello del reconocidos flying winemakers; hay vinos jóvenes, pero también un reserva y, por último, el abanico de precios es muy variado, dado que van de los $25 a los $90.

Sin embargo, hay algunos factores en común importantes en este seleccionado: en primer lugar, la calidad de todos ellos es innegable.

Por otro lado, están muy lejos de ser etiquetas "masivas", es decir, no son justamente aquellas que abundan en los supermercados.

Por eso, si buscás probar cosas nuevas o tener distintas alternativas en tu cava personal, Vinos & Bodegas te recomienda algunos de los siguientes Malbec que no fallan:

• Casa La Primavera Malbec 2010 - Bodega Casa La Primavera - Precio sugerido: $25




Un lindo hallazgo. Es un vino que ofrece una rica fruta en nariz, con notas de moras y guindas, completamente limpio, sin rastros de aromas herbáceos, un punto a favor en este segmento de precios. En boca tiene una acidez marcada, pero sin estridencias, característica que lo vuelve sumamente fresco. Concluye con un final agradable y de persistencia media. Dato útil: por ahora, no disponible en super ni en comercios del barrio. Se lo puede encontrar en las dos sucursales porteñas de Vinoteca Premium. Tomarse el esfuerzo de buscarlo vale la pena por su buena relación precio calidad.

• Serbal Malbec 2009 - Bodega Atamisque - Precio sugerido: $45



Malbec de muy concentrado y profundo color. En nariz se revela intenso, dominado por un abanico de notas frutadas. Basta dejarlo que se abra un poco para sentir como si realmente hubiese guindas frescas en tu copa. Todo esto, acompañado por aromas florales y un levísimo touch especiado. En boca te vas a encontrar con un vino con cuerpo, con taninos sedosos y sin ningún vestigio de astringencia. Final de persistencia media. En definitiva, un Malbec con mucha personalidad y elegancia. A la hora del maridaje, esta etiqueta tolera pastas con salsas bien condimentadas o carnes rojas asadas.

• Sur de Los Andes Malbec 2010 - Bodega Sur de Los Andes - Precio sugerido: $48




La bodega, con amplia trayectoria en el exterior, principalmente en los Estados Unidos, recientemente presentó la nueva añada de su clásico Malbec que, por cierto, nunca defrauda. Si todavía no lo probaste, dale una oportunidad. En nariz te va a premiar con una fruta roja fresquísima con un muy leve touch avainillado, tras su breve paso por madera. En boca, los taninos se muestran bien trabajados, lo cual redunda en un vino de paso más bien ágil, jugoso y fresco. Estos atributos lo convierten en una etiqueta ideal para tener en casa y sacar a relucir durante alguna noche de verano, preferentemente para acompañar carnes blancas.

• Atipax Estate Series Malbec 2010 - Bodega Familia Braconi - Precio sugerido: entre $70 y $90



Es un Malbec ideal para aquellos que busquen ese estilo de vinos bien expresivos en nariz, donde dominan las frutas rojas y frescas, acompañadas por algunas notas florales. En boca se revela como un vino equilibrado: carnoso, con taninos bien trabajados y una acidez en su punto óptimo, para cerrar con un final de larga persistencia y muy agradable. En síntesis, un Malbec 100% de autor -cuenta con el sello del enólogo Ángel Gabriel Braconi-, y sumamente recomendable. Ideal para tener en casa y sorprender a aquellos amigos muy acostumbrados a las marcas masivas. A propósito: hay que buscarlo en vinotecas puntuales, como el Misterio de Baco. Quienes quieran conocer más del proyecto de Familia Braconi, pueden visitar su página web haciendo clic aquí.

• Rama Negra Reserva Malbec 2009 - Bodega Casarena - Precio sugerido: $90




El único Malbec del segmento reserva de este Top 5. Esta etiqueta está recién salida de la bodega. En nariz ofrece una rica fruta, tirando más a la ciruela, pero con una madera que está presente, revelando sus clásicas notas de vainilla y café. En boca es un vino estructurado y bastante carnoso, conservando su elegancia de punta a punta. Final intenso y de larga persistencia. Sin dejar de estar integrada con la fruta, la madera juega un papel preponderante en este vino. En síntesis, se trata de un estilo que no pasará desapercibido y que, en cierta forma, divide las aguas. Aquellos que gusten de este concepto, seguramente lo amarán.

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Consejos para elegir un vino para regalar


Una botella puede ser la opción más efectiva para hacer un regalo a un amigo, pero se deben tener en cuenta algunos datos para no fallar y, así, obsequiar la etiqueta justa. La oferta actual es tan grande que seguro encontrás el vino indicado.


La mayoría de las personas que va en busca de un vino para regalar mira primero el precio y lo hace por practicidad, ya que cree que gastando lo más que pueda cumplirá con el objetivo. Sin embargo, esto no siempre es así, porque en muchas ocasiones gran parte de esas botellas van a parar al mueble de la cocina, placard o cava sin destino cierto y rápidamente quedan en el olvido. Es más, en el mejor de los casos, la etiqueta puede ser descorchada más por necesidad que por predisposición. Claro está que si el obsequio fue de compromiso a nadie le importará, ni al que lo hizo ni al que lo recibió. Pero para aquellos a los que sí les interesa decir algo a través del regalo, impresionar, agasajar y todas esas cosas lindas que conlleva un presente, un vino puede ser no sólo la opción más segura y efectiva, sino también la más original y entretenida.En lo primero que hay que pensar es en el agasajado, en sus cualidades, sus costumbres, sus gustos y sus estilos, sin olvidarse del presupuesto que uno tiene para gastar.
Luego hay que tener en cuenta la ocasión o situación, sobre todo si se trata de un vino, porque puede ocurrir que termine en las copas ese mismo día. Por lo tanto, si bien el que regala a conciencia está dando un mensaje, la necesidad de lucirse es imperiosa. Así que es muy sensato elegir un vino listo para beber y disfrutar (en la Argentina, la mayoría de los disponibles en el mercado lo son).
Por otra parte, se sabe que la calidad habitualmente está atada al precio; entonces, como regla, lo mejor es confiar en las bodegas ya consagradas cuando el presupuesto aprieta y arriesgar un poco más con aquellas menos conocidas si la billetera lo permite. Esto no significa que hay que dejar de lado los vinos top, sino más bien ampliar el espectro, recordando en todo momento que originalidad no es sinónimo de calidad.
Otro punto a tener presente es que hay que encontrar etiquetas que tengan un significado, y no estoy hablando de las marcas, sino de una conjunción de factores: una añada, una región, un varietal o un blend, un tinto que sacó tal puntaje o que es vinificado por un enólogo que nació en tal lugar, o producido por una familia de inmigrantes… En las estanterías existen miles que tienen algo especial; sólo es cuestión de encontrar la más indicada. Esto pone de manifiesto que lo más importante del vino no está dentro de la botella, sino que es una sumatoria de factores, entre los cuales lo de afuera (el primer impacto) es sumamente relevante. Por eso, más allá de que los ingleses critiquen las botellas de 750 cm3 que pesan más de un kilo, las etiquetas metalizadas o los elegantes estuches y cajas de madera, la imagen también cuenta.Cuando uno regala una botella debe lograr que en la memoria y el paladar del agasajado perduren la justificación de la elección (el porqué) y, por supuesto, los aromas, sabores y texturas del vino.

Cavas hogareñas


Vinos pensados para ser bebidos jóvenes, dificultades de espacio y poco tiempo disponible, las estibas privadas parecen destinadas a desaparecer.


El mundo del vino cambia a una velocidad vertiginosa, a tal punto que muchas veces nos cuesta asimilar todo lo que ello implica. Ciertos paradigmas de la producción, la comercialización y el consumo, válidos hasta no hace mucho, van quedando completamente obsoletos mientras nuevas ideas y modos de disfrutar la bebida se imponen en forma tan veloz como implacable. Los antiguos conceptos vínicos se desmoronan delante de nuestras narices sin que la velocidad de la vida moderna nos permita darnos cuenta de que ese derrumbe se lleva consigo algunas conductas que nadie discutía en el pasado. Y mucho más difícil resulta el acceso a esa comprensión cuando se trata de fenómenos propios de la vida íntima de las personas, poco expuestos a la consideración pública. Ya hemos hablado en estas mismas páginas de la pérdida de valor del concepto “tiempo” en los vinos, pero desde el punto de vista de la industria y el comercio, dos actividades bien conocidas y seguidas por el periodismo y la afición enológica.
En este caso, la idea es analizar otra tendencia que evoluciona con tanta rapidez que no ha permitido, creo, un análisis más o menos profundo de sus implicancias. Me estoy refiriendo, nada menos, que a la pérdida del interés por guardar botellas en las cavas hogareñas durante períodos prolongados. En efecto, aquella imagen de la bodeguita personal en forma de amplios sótanos, desvanes o rincones oscuros de la casa tiende a desaparecer en el futuro cercano, teniendo en cuenta que el fenómeno se percibe claramente a través del contacto con el público, además de ser ratificado por los distintos referentes de la industria, la distribución y la comercialización minorista. Todo parece indicar que la guarda privada de etiquetas va camino a convertirse en una excentricidad reservada para un grupo minúsculo de fanáticos de mucho dinero y no un ejercicio frecuente entre los aficionados de todos los segmentos sociales, como fue durante décadas. No hay que dejarse engañar por el éxito de las cavas climatizadas, puesto que ellas son adquiridas con el único propósito de mantener una cantidad relativamente pequeña de vinos en buenas condiciones durante períodos no muy extensos. Pero las estibas largas en tiempo y grandes en número, como esas que sabían revestir paredes y muebles de las residencias de antaño, ya casi no existen. Y lo que es más importante: el mismo concepto de comprar vinos para guardar está desapareciendo, según lo confirman quienes trabajan diariamente con los consumidores.

Causas múltiples, consecuencias impredecibles
No es simple detenerse a analizar semejante fenómeno, puesto que sus causales tienen profundas raíces en cuestiones económicas y sociales muy complejas, pero es posible esbozar algunos de los motivos más evidentes. Antes que nada, hay que poner el vino argentino mismo bajo la lupa. Es cierto que numerosas etiquetas de alta gama resisten varios años de guarda con amplias posibilidades de crecimiento cualitativo, pero no es menos cierto que, en general, todos los vinos tintos de nuestro país pueden ser consumidos apenas lanzados al mercado. Sería muy engorroso ahondar en las razones técnicas de ello (cambios en el manejo del viñedo, mayores niveles de madurez de la uva, enología más eficiente, etcétera), pero nadie duda de que ya no existen los taninos de aspereza insoportable ni la acidez que corroe el paladar. Los ejemplares de hoy pueden ser cálidos y potentes, pero casi nunca agresivos.
Por otra parte, el acceso cada vez más fácil a una gama de vinos enormemente amplia en términos de marcas, añadas y orígenes geográficos vuelve la estiba hogareña un ejercicio imposible por inabarcable. Hace treinta años, un buen aficionado podía guardar en su casa varias botellas de las pocas decenas de marcas de alta calidad que existían en el mercado argentino, además de algunas etiquetas importadas adquiridas vía viajes o regalos. Hoy, para hacer eso mismo, se necesitaría todo el espacio disponible en una mansión de muchas habitaciones, y el cálculo está hecho tomando una sola cosecha de cada vino; la guarda de varias cosechas de cada etiqueta demandaría alguna especie de galpón debidamente acondicionado. Mientras tanto, muchas vinotecas actuales ofrecen una variedad de añadas diferentes de un mismo vino (algo que no existía antes), lo que hace carecer doblemente de sentido la guarda en el hogar. La posibilidad de hacer comparaciones tipo degustación vertical se encuentra hoy al alcance de la mano, en muchos lugares y en el momento que el consumidor lo desee, sin necesidad de dedicar años enteros a formar una estiba personal y sin los riesgos de accidentes, robos o problemas de conservación que acarrea.
No hay que dejar de lado los motivos de orden puramente práctico, como son aquellos relacionados con la dificultad y el alto costo inmobiliario, que transforman un recinto de pocos metros cuadrados en un espacio demasiado valioso como para destinarlo a estibar eso mismo que en nuestros días se puede obtener a la vuelta de la esquina o, directamente, sin moverse de la casa. El precio de los vinos también hace lo suyo. Para el consumidor de hace un par de décadas, la compra de varias cajas de los mejores vinos de entonces constituía una erogación alta pero soportable, mientras que hoy puede llegar a ser equivalente al precio de un vehículo pequeño cero kilómetro. El cálculo es simple: 250 botellas (que no es mucho, apenas un mueble tipo ropero), a un valor promedio de US$ 50, que tampoco es tanto. Ello indica que poseer una nutrida reserva de excelentes ejemplares no sólo es caro, sino que ya no resulta interesante como inversión a futuro, ni siquiera para los millonarios vernáculos.
Sólo para esnobs y fanáticos Algunas personas vinculadas al tema confirman que la práctica de guardar botellas en el hogar (con propósitos que vayan más allá de un discreto número para tener a mano) está en vías de desaparecer. Todos coinciden asimismo en que, si bien aún quedan algunos interesados en tales prácticas, su número es ciertamente bajo y responde a grupos más bien herméticos. Para Antonio Fernández, de la distribuidora Alimentos del Mediterráneo, “los tiempos máximos de guarda se acortaron a uno o dos años”. Según su visión, “ya no quedan grandes coleccionistas de vinos, en parte porque tuvieron muchas malas experiencias en el pasado guardando vinos argentinos demasiados años”. Estas palabras vienen a complementar lo dicho anteriormente, porque el público entiende que el vino argentino se debe beber, en general, joven. Las excepciones están dadas por muy pocos ejemplares nacionales y algunos vinos extranjeros tan prestigiosos como caros y escasos en nuestro medio. “Tiene sentido guardar ciertos vinos importados de regiones reconocidas y muy buena calidad, pero se trata de un segmento demasiado chico, por lo que su incidencia comercial es prácticamente nula”, concluye Fernández.
Algo similar opina Alejandro Castro, de la vinoteca Vintage, y aporta, además, números concretos: “En nuestra zona (Belgrano), alrededor de un 10% de la gente pide vinos para guardar”, dice Castro y continúa, “se trata de un tipo de cliente bastante particular que me resulta difícil definir, pero creo que esas compras responden, más que nada, al esnobismo”. Este último comentario continúa en la senda señalada y agrega un nuevo ingrediente capaz de acelerar la desaparición de las cavas caseras: el esnobismo. Las conductas que caracterizan este defecto del carácter son, como todos sabemos, pasajeras y proclives a volcarse sin titubeos hacia otros horizontes en el momento más imprevisto. Si los esnobs guardan botellas hoy, seguramente mañana cambiarán su gusto por los vinos extremadamente jóvenes.
Por lo visto, los pequeños ejércitos de botellas prolijamente acostadas en largas estanterías serán muy pronto una imagen exclusiva de los comercios especializados. El frenesí de la vida moderna, el poco tiempo disponible, los costos crecientes, la falta de espacio físico y, fundamentalmente, la visión del vino como una bebida fácil y accesible, carente de la mistificación de otras épocas, están terminando con esa práctica tan antigua. El tiempo dirá si la desaparición de las cavas hogareñas será para siempre, o si algún día resurgirán.

Algunos tips para coleccionistas empedernidos
A pesar de ser una especie que se vuelve exótica, aquí van algunos breves consejos para los que quieren guardar botellas durante un período largo con el fin de que sus vinos mejoren.

• Ninguna cava casera se puede concebir sin un criterio ordenado. Hay que saber muy bien qué tipos de vinos son los más adecuados y en qué ocasiones serán consumidos.
• El seguimiento continuo permite estar atento al estado de las distintas etiquetas según pasa el tiempo. Por eso, siempre resulta preferible tener menos variedad de marcas, pero al menos tres o cuatro botellas de cada espécimen para abrir uno con ciertos intervalos regulares (seis meses, un año) y observar
su evolución.
• La apertura de un gran ejemplar guardado durante años exige las mejores copas y todos los recursos gastronómicos posibles, o sea, una buena comida. Es fundamental buscar el maridaje apropiado evitando sabores fuertes que distraigan la atención de las sutilezas implícitas en un vino maduro.
• Para ayudar al orden y el criterio lógico de reposición, se vuelve imprescindible contar con algún tipo de listado o inventario que se vaya actualizando con cada movimiento de entrada o salida.
• Una numerosa reserva de vinos sólo tiene sentido si implica un compromiso perdurable. Desanimarse y desentenderse a los pocos años no hace más que dejar al interesado con un montón de botellas huérfanas de propósito, sin contar el perjuicio económico y el tiempo perdido.

F:elconocedor

Cómo hacer sangría de vino


Ingredientes:

1 botella de vino tinto
2oz. de jugo de limón
2 cucharadas de azúcar
3 rodajas de naranja
3 rodajas de lima
3 rodajas de limón
6 oz. de brandy
3 oz. de triple sec
Hielo

También pueden agregar otras frutas.


Modo de preparación

En una jarra colocar las rodajas de lima, limón y lima, agregar el jugo de limón y el azúcar. Machacar con la ayuda de una cuchara de madera.



Agregar el vino tinto, el brandy y el triple sec, remover y agregar hielo. Servir.
Aquí les dejo un video para que vean cómo se prepara.

5 Chardonnay para tener en casa y "enamorarse" de esta variedad


En Francia también se la puede encontrar en la región de la Champagne. Y con estas uvas se elabora el mejor espumante del mundo, junto a otras variedades tintas, como el Pinot Noir.

Sin embargo, se ha adaptado perfectamente al terroir de países productores del Nuevo Mundo, como Australia, Nueva Zelanda, Chile y, por supuesto, la Argentina.

La variedad Chardonnay se caracteriza por alumbrar vinos con una interesante carga aromática, sin perder sus rasgos de elegancia.

En la Argentina, dependiendo de factores como la latitud, la altura y el clima, se obtendrán ejemplares de muy diferentes características.

Así, en zonas más frías, por ejemplo, se lograrán vinos con aromas frutados pero con notas más ácidas, como la manzana verde. En tanto que en zonas más cálidas, se encontrarán aromas que recuerdan a las frutas tropicales, como durazno, damasco y ananá en almíbar.

Según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Vitivinicultura, la uva Chardonnay es la tercera variedad más implantada en la Argentina, con cerca de 7.000 hectáreas, por detrás de la Pedro Giménez y de la Torrontés.

En una cata a ciegas en la que se analizó cerca de una docena de etiquetas, Vinos & Bodegas iProfesional.com te entrega un Top 5 "apto para todos los bolsillos", con algunos de los mejores exponentes elaborados con esta uva blanca en los diferentes segmentos de precios. ¡A tomar nota!

Trapiche Gran medalla Chardonnay 2009 - Bodegas Trapiche - Precio sugerido: $220





Cuando un vino es refinado, salta a la luz con facilidad. Durante la cata a ciegas, esta etiqueta reveló su perfil elegante y sofisticado al instante. Si te regalaron este vino o pensaste en invertir algo más de dinero para jugar en las grandes ligas, tomate tu tiempo: en nariz se mostrará intenso y complejo, entregando las clásicas notas a peras y manzana fresca pero luego revelando capas de aromas, con leves toques de frutas tropicales y algo de manteca. En boca alcanza un interesante mix entre untuosidad y acidez. Vino completo que ofrece un final agradable, de larga persistencia. Detalle: aplaudimos que las bodegas no abandonen las botellas pesadas y de mayor diámetro, cada vez más escasas en el mercado en pos de la sustentabilidad. Ideal para maridar con pescados. Sin embargo, es un ejemplar que se vale por sí solo, por lo tanto, te recomendamos ir bebiéndolo, sorbo a sorbo, acompañándolo con una buena selección de quesos para que sea el protagonista indiscutido.

Fabre Montmayou Chardonnay Reserva 2010 - Bodega Fabre Montmayou - Precio sugerido: $71



Es un Chardonnay elaborado con uvas procedentes de Luján de Cuyo. En nariz logra una interesante amalgama entre la voluptuosidad de los aromas a frutas tropicales y la frescura de la manzana verde y el azahar. En boca muestra un buen volumen y se presenta sumamente equilibrado. Presenta una buena acidez pero sin ninguna estridencia. De esta selección, es el corre más ligerito en boca, entregando un final de intensidad media pero muy agradable. A la hora del maridaje, como es un vino elegante, hay que evitar el bombardeo de sabores demasiado intensos porque podría ser opacado. Mejor probar con un plato simple y sin exceso de condimentos, como un buen pescado a la plancha con algunas verduras.

Alfredo Roca Dedicación personal Chardonnay 2010 - Bodega Alfredo Roca - Precio sugerido: $81



De todos los que se analizaron, resultó ser el más potente en nariz. Es de esos Chardonnay que generan amor al instante o pueden resultar algo empalagosos. Elaborado con uvas provenientes de sus fincas de San Rafael -terroir ideal para el cultivo de variedades blancas-, esta etiqueta de Alfredo Roca revela aromas a peras, sobre un colchón muy intenso y profundo que recuerda al caramelo hecho en casa y a la banana madura. En boca hay una clara continuidad: es un vino con buen volumen, de correcta acidez y su paso por madera le otorga rasgos de complejidad y, además, ofrece un contrapeso ideal frente a su carácter tropical, cuya paleta aromática también es percibida en boca. La intensidad de este vino lo vuelve versátil, pero sin dudas se va a lucir a la hora de acompañar una noche de sushi. Por su gran carga aromática, fundamental servirlo bien frío (no helado).


Urraca Chardonnay 2009 - Bodega Urraca Wines - Precio sugerido: $90




Siempre son bienvenidas las creaciones del prestigioso winemaker Walter Bressia. Y este Chardonnay no es la excepción. De todas las etiquetas seleccionadas, es el que requiere un mayor lapso en copa para que libere todo su potencial aromático. Dale su tiempo y te va a entregar notas a peras y un sutil colchón de frutas tropicales con toques de fruta seca. En boca es un vino que se mueve con elegancia y sutileza, de la mano de una muy buena intensidad. En síntesis, es un vino equilibrado, de perfil más bien minimalista que ofrece un final de persistencia media. Ideal para acompañar pescados como salmón.

Killka Chardonnay 2011 - Bodegas Salentein - Precio sugerido: $39



Vino de perfil joven, donde continúan encontrándose gran parte de los aspectos positivos que caracterizaron a la primera añada (2010): notas a frutas de pepita frescas, con un lindo toque floral. Mucho menos tropical y mantecoso que el resto de las etiquetas seleccionadas. En boca, claramente hay una continuidad, dado que ofrece un buen nivel de acidez, un paso más bien ligero y un más que agradable final, con una persistencia media. Es un Chardonnay de perfil globalizado, sumamente amigable. Su precio, otro punto a favor.




F:iprofesional.com

Los cinco Malbec ideales para tener en casa.


¿Asados en familia? ¿Reuniones con amigos? Cuando hay que destapar varias botellas, los números cuentan. Un Top 5 de vinos por menos de $30 que no fallan
Por Alejandro Arzuaga - Exclusivo para Vinos & Bodegas iProfesional.com



A la hora de reunirse en familia o juntarse con amigos para el almuerzo o cena, uno de los puntos centrales es la selección de los vinos.

En este contexto, cuando las reuniones son muy nutridas, un punto clave que se suele privilegiar es dar con etiquetas que ofrezcan una buena relación calidad/precio.

En casos en los que se busca cuidar el presupuesto y se necesitan comprar varias botellas, el objetivo es que las etiquetas que se pongan en la mesa no defrauden y, además, terminen ofreciendo un plus.

Y en un escenario inflacionario como el actual, en el cual prácticamente ninguna marca pudo escapar al ajuste de precios, la elección de un vino se convirtió, más que nunca, en un punto fundamental al momento de enfrentarse con la góndola, donde hay centenares de opciones y de bodegas de distintas regiones vitivinícolas.

Así, Vinos & Bodegas iProfesional.com seleccionó -de un largo listado de vinos, muchos de los cuales quedaron en el camino-, cinco Malbec que por menos de $30, de esos ideales y que no fallan a la hora de hacer frente a reuniones muy concurridas.

Un punto a tener en cuenta además es que en las góndolas de ciertos supermercados o autoservicios, algunas de estas etiquetas tienen un precio por debajo del sugerido, lo que las vuelve aún más atractivas para el bolsillo.



La línea entry level de Bodegas Salentein no puede faltar. En nuestros Top 5 no solemos hacer hincapié en el color pero en esta etiqueta vale la pena detenerse en este detalle: muy brillante, profundo, de color negro violáceo. En nariz es un Malbec joven, de manual, donde predomina la fruta roja y fresca. En boca es jugoso y, pese a su perfil joven, tiene un interesante volumen. Los taninos están encorsetados y su nivel de astringencia es muy bajo. Esta elegancia es bien apreciada en este segmento de precios. Además, se lleva unos puntos extras por la presentación: linda etiqueta y de muy buena calidad.



Al descorcharlo encontramos un interesante Malbec, que no pasa desapercibido. En nariz presenta notas a cerezas y una interesante nota especiada, tirando a pimienta negra. Tiene un touch de madera que no es invasivo y que le aporta algún rasgo de complejidad, pero nada ampuloso. Es un Malbec con un paso franco y fresco, de buen volumen en boca y con una persistencia tirando a larga, un valor agregado para una etiqueta que está por debajo de los $30. Este vino brioso, a la hora del maridaje, exige comidas simples pero no "tímidas". Por eso es una buena opción para poner en la mesa a la hora de compartir un buen asado.



Es un Malbec que respeta a rajatabla su esencia patagónica. Y ahí están todas sus virtudes: en nariz es intenso, con predominio de las frutas y las notas florales. En boca es un vino jugoso, sumamente grácil, con una agradable cuota de acidez que lo torna refrescante. Sus taninos están bien trabajados, una característica que lo hace muy amigable. Este es un punto muy a favor, tratándose de una añada 2011. Si sentís la necesidad de encontrarle una arista distinta a los Malbec y todavía no experimentaste mucho con las etiquetas de la Patagonia, este ejemplar te va a dar una muestra del potencial de esta región y a un precio más que atractivo. Defendiendo un poco la "integración" del terruño con su cultura gastronómica, es una opción interesante para acompañar un buen cordero a la parrilla.




Uno de los puntos altos de este Top 5. Interesante etiqueta entry level de la bodega de Luján de Cuyo. Es un vino con buen caudal aromático, donde predominan las frutas negras, intensas, sin vestigios de esos molestos aromas herbáceos que suelen encontrarse en muchos vinos jóvenes y de volumen. En boca, los taninos se perciben domados, dóciles, pero sin resignar carácter. Sin dejar su perfil de vino joven, lo sentimos bastante carnoso. Final agradable y de persistencia media. Más que pensar en maridajes puntuales, recomendamos tener algunas botellas en casa como "ejército de reserva". En reuniones muy concurridas, que giren en torno a asados o pizzas, y que haya que abrir varias botellas, esta etiqueta puede ser una bendición. Otro punto a favor: su precio sugerido es de 22 pero seguro lo vas a conseguir por menos en el súper de tu barrio.



Esta etiqueta elaborada por la bodega sanjuanina Augusto Pulenta claramente es un vino joven, sin estridencias, con un concepto más bien minimalista. Esta es claramente una de sus virtudes, ya que en sus simpleza están los puntos altos: en nariz es un vino atractivo, con la esperable predominancia de aromas frutales. En boca tiene un paso franco, con taninos muy correctos y una acidez controlada, entregando por último un final sutil y corto pero muy amable. Es un vino que no está sobrecargado y no tiene estridencias. Y su sencillez, al terminar la copa, es un mérito. Por estos motivos -si bien es un vino que se adapta a cualquier mesa donde se quiera saborear un asado-, puede acompañar muy bien la previa, mientras se va encendiendo el fuego.

F:iprofesional.com

Las Perdices Torrontés 2010, un blanco de primera línea


La nueva propuesta de Viña Las Perdices, aromática e intensa, confirma el avance de los vinos blancos en el mercado local.


Algo interesante está pasando con las bodegas nacionales y, en menor medida (por ahora), con los consumidores: los vinos blancos comienzan a ganar la escena frente a la densa muralla de los tintos homogéneos.

De ahí que haya que celebrar a bodegas como Viña Las Perdices, que en poco tiempo pusieron en el mercado cinco blancos de primera línea. Las Perdices Torrontés 2010, aromático e intenso, elaborado con uvas de Luján de Cuyo y Cafayate, es un excelente ejemplo de esta movida.

FD:planetajoy