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Vinos recomendados: cinco nuevas añadas que no hay que dejar de probar en 2012


En el último tramo de 2011, en el mercado hubo una catarata de lanzamientos, dado que las bodegas querían comenzar el 2012 de estreno, con varias novedades en sus portfolios.

En este contexto, Vinos & Bodegas testeó diversas etiquetas hasta dar con un abanico de opciones muy diversas en cuanto a estilos y precios.

Así, para este Top 5 de vinos recomendados se seleccionaron blends, varietales y hasta un ícono -en un rango que va de los $60 a los $315- y que darán que hablar a lo largo del año. A tomar nota...

Sur de los Andes Bonarda Reserva 2009 - Bodega Sur de los Andes: $66





A esta altura, de la mano de Pablo Durigutti, esta bodega exhibe una suerte de sello de garantía a la hora de elaborar Bonarda. Y esta nueva añada lo ratifica. En nariz muestra una agradable y rica fruta, con ciruelas rojas al frente, secundada por el aporte esperable de la madera: notas de vainilla con cierto fondo "chocolatoso". En boca es sumamente elegante y equilibrado, sin aristas. Fragante pero a la vez carnoso, con una madera impecablemente integrada y un final rico donde se potencia esa fruta del comienzo. Más que listo para beber y disfrutar. En el exterior, los gurúes piden a gritos un ladero para el Malbec y la Bonarda con sello argentino, con buenos ejemplares como este, está llamada a ocupar ese lugar.



Martino Reserva Malbec 2010 - Fincas Don Martino - Precio sugerido: $69



Lindo ejemplar de la relanzada bodega mendocina que elabora este Malbec a partir de viñedos ubicados en Luján de Cuyo. En nariz, al principio se muestra directo, con buena fruta, que va de la ciruela a las frambuesas. Paralelamente, salta la cuota justa de vainilla dulzona y agradable aportada por la madera. Ya en boca se muestra jugoso, con cierta "carnosidad" y taninos firmes, pero sin perder elegancia, rematado por un final intenso pero de persistencia media. Es un vino que vas a poder beber y disfrutar ahora aunque recomendamos guardarlo unos seis meses más hasta que vaya encontrando su plenitud. Detalle a mejorar para el segmento reserva: el corcho negro.



Clos de los Siete 2009 - Clos de los Siete - Precio sugerido: $90



Una de las virtudes del señor Rolland es lograr resaltar y potenciar aquellos descriptores que marcan el pulso de la tipicidad de una variedad. Su Sauvignon Blanc, por ejemplo, tiene la ruda como en ningún otro ejemplar que hayamos probado. Y en este complejo blend tinto , de cinco variedades, hay una amalgama prolija, con distintas capas de aromas que permite "deconstruir" este vino y palpar cada una de las cepas que lo componen: hay frutas rojas y negras, pero también pinceladas mentoladas, pimienta blanca y un touch de pirazina muy leve y sutil. Engañosamente simple, ciertamente complejo. En boca es jugoso, sin resignar estructura, y se percibe algún dejo ahumado tras su paso por barrica.



Melipal Nazarenas Vineyard Malbec 2007 - Bodega Melipal - Precio sugerido: $200



Añada a añada, esta bodega muestra consistencia y nunca defrauda. Aplaudimos esta etiqueta ya que revaloriza el verdadero valor de la palabra "reserva", concepto que muchas veces se lee y no se cumple, si bien ahora la bodega está optando por destacar en la etiqueta su gran "joyita": un viñedo de casi 90 años de antigüedad. En nariz es de esos Malbec que hay que ir descifrando con tiempo. Y aquí el concepto de lo que se conoce como "bouquet" también cobra sentido: hay fruta, pero la amalgama lograda con la madera y su añejamiento en botella aporta notas muy sutiles y deliciosas de café, chocolate y algo de fino cuero. Al ser un 2007 su nivel de evolución está garantizado. Taninos bien trabajados y un volumen muy interesante en boca. Su final, sumamente elegante, te va a pedir otra copa.



Sophenia Synthesis The Blend 2008 - Bodega Finca Sophenia - Precio sugerido: $315



De sus notas de cata hay tanto para decir como de la fama que lo precede. Comencemos por esto último: es el ícono de la bodega y hace pocas semanas acaba de ser lanzado simultáneamente en los principales mercados mundiales. Es una etiqueta que desembarca con muchos "diplomas" a cuestas y su "arquitectura" insumió más de 500 degustaciones en bodega hasta dar con el blend justo. ¿Entonces? Vamos a sintetizarlo de la siguiente manera: sus poco más de $300 son una "inversión" garantizada. En nariz, se nota que la columna vertebral la aporta la fruta del Malbec, con notas de café que se van abriendo junto a un colchón mentolado y especiado. En boca es profundo, con una elegancia llevada a otro nivel. Dócil pero con mucha personalidad y una fruta que termina potenciándose. Final tan largo como amable. Sofisticado es la palabra que resume el concepto de este ícono. Listo para beber a lo largo de 2012 o reservarlo para la guarda hasta cuatro años más.

Como muestra de este interesante tasting -que en conjunto sumó más de $700- dejamos este testimonio visual de novedades para tener en cuenta en 2012.

Fuente: http://vinos.iprofesional.com

Malbec: el secreto de mi éxito


Malbec: el secreto de mi éxito

Son muchas las razones por las que tiene un gran suceso en el país y en el extranjero, que exceden el hecho de que sea un vino seductor, amable al primer trago y con una excelente relación precio-calidad en todos los segmentos.



Estas son algunas de las razones por las cuales el Malbec es la variedad que más se bebe en nuestro país y la que más se exporta. Los verdaderos secretos de su éxito.

Variedad tinta más implantada en el país
En el mundo existen actualmente más de 35 mil hectáreas de viñedos de Malbec. La Argentina cuenta con el 80%, Francia con el 11% y el resto se encuentra apenas presente en Chile (1.000 hectáreas) y en viñedos pequeños de Italia, España, Perú, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Estados Unidos.
Según el último informe de superficie cultivada en 2009 en todo el territorio de nuestro país, realizado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura, el Malbec es el cepaje con mayor cantidad de hectáreas implantadas (28.532) y mostró un aumento del 74,54% con relación al año 2000 y del 6,02% con respecto al 2008.
Su preponderancia en todos los terruños patrios hace que la oferta de ejemplares sea mucho más amplia que la de otras variedades.

De estirpe noble
En 1852 un ingeniero agrónomo francés llamado Michel Aimé Pouget fue contratado por encargo del presidente Domingo Faustino Sarmiento al gobernador de Mendoza, Pedro Pascual Segura, para trabajar en la vitivinicultura nacional. La idea era que Pouget implantara en distintas fincas cuyanas los cepajes nobles más difundidos en ese entonces en Burdeos, entre los cuales estaba el Malbec (más del 40% de los viñedos).
Casi en paralelo, el emperador Napoleón III ordenaba a los productores del Medoc bordelés catalogar sus vinos para que los visitantes a la Exposición Universal de París supieran cuáles eran los más notables. Así nacía la famosa clasificación de 1855 que distingue a los Grands Crus Classés del resto. Actualmente, aquellos vinos siguen siendo considerados entre los mejores exponentes del mundo ya que dicha clasificación sólo ha sufrido una modificación en 1973 cuando el Château Mouton Rothschild pasó de segundo a primer Grand Cru.
En 1863 aparece la filoxera en Europa y con ella, el fin del Malbec en Burdeos porque una vez erradicada la plaga muchas décadas después –tras haber devastado gran parte de los viñedos–, nunca más se volvió a replantar, lo que dio inicio al reinado del Cabernet Sauvignon. Sin embargo, nadie puede negar que el Malbec fuera parte de esos ejemplares prestigiosos y que todos los vinos de corte de aquellos grandes châteaux (Laffitte, Mouton Rothschild, Margaux y Latour) lo utilizaron no sólo para reforzar el color, sino también por sus taninos redondos y ese particular sabor a ciruelas que lo caracteriza.
A la Argentina llegó en su mejor momento y con título nobiliario; desde siempre fue parte de la nobleza sólo que recién hoy vuelve a ser candidato al trono.

Seductor a la primera copa
Los principales atributos del Malbec residen en su dulzor, tanto en aromas como en boca. Es un vino muy directo, sin vueltas. Sus sabores intensos son amables y tienen siempre reminiscencias a fruta roja fresca. Un tinto de acidez firme y taninos dulces, nunca agresivos. No hay paladar que se le resista porque todos los elementos que un vino puede tener están en equilibrio y con buena expresión. Quizás por eso sean más valorados los Malbec easy drink o entry label que los de alta gama. Sin embargo, su historia en la Argentina recién se comienza a escribir.

Crisis mundial, la gran oportunidad
El consumidor global afectado por la crisis económica de los últimos años buscó etiquetas de otros orígenes y variedades para encontrar sabor, calidad y precio. La Argentina, que fue el último país del Nuevo Mundo en exportar, capitalizó esa oportunidad con sus vinos con el Malbec a la cabeza. Su extraordinaria relación calidad-precio y lo agradable que es desde lo sensorial le permitieron penetrar en un segmento de mercado muy interesante dado el valor que representa para el consumidor. En Estados Unidos, por ejemplo, es imbatible en el rango de precios entre US$ 9,99 y US$ 14,99 en vinotecas, entre US$ 30 y US$ 49 en cartas de restaurantes y entre US$ 8 y US$ 13 por copa.

Candidata al trono
Tiene todas las condiciones para estar dentro de la elite mundial de cepajes junto al Cabernet Sauvignon, el Chardonnay y el Syrah: excelente adaptabilidad a diferentes tipos de suelos y terruños, referentes de gran calidad en todos los niveles de precio y una versatilidad tal que se pueden elaborar distintos estilos y tipos de vinos. Sólo le falta expandir sus fronteras y comenzar a estar presente en todas las regiones productoras del planeta.
Un detalle no menor que podría permitir llevar a cabo este propósito con mayor foco es que en 2013, después de más de una década de investigación y desarrollo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Mendoza, en los viveros comerciales estarán los primeros clones de Malbec 100% argentino, lo que significa que su genética y sus circunstancias (el soporte de conocimiento y los parámetros del clima y el suelo) estarán adaptados a su lugar de origen.

Plasticidad para expresarse
El Malbec se cultiva en todos los oasis vitivinícolas argentinos a lo largo del cordón de la cordillera de los Andes. En el noroeste –entre los 1.750 y más allá de los 2.300 metros sobre el nivel del mar–; más al sur, en La Rioja y en los valles de Tulum, Ullum, Zonda y El Pedernal de San Juan; en Mendoza, en especial en Maipú, Luján de Cuyo, San Rafael y el Valle de Uco; y en la Patagonia, en el Alto Valle del Río Negro.
Aunque los vinos tienen cierta tipicidad varietal común (buen color, fruta, concentración y taninos amables), la zona de cultivo y sus condiciones climáticas y topográficas determinan algunos aspectos que hacen que se distingan entre sí; son señales de una identidad que poco a poco los enólogos van descubriendo. Cada uno de estos descriptores no constituye un dogma para conocer su procedencia, sino más bien son caminos que conducen a las características que brinda en cada terruño específico.

Orgullo nacional
Tener un vino que es admirado en todo el mundo es motivo suficiente para sentir orgullo, porque si nuestros ejemplares son el producto exportado con más valor agregado y, por ende, el que mejor nos hace quedar fronteras afuera, el Malbec va mucho más allá por varias razones. La principal es que ha demostrado que lo suyo no es sólo una cuestión de originalidad, sino que sus atributos como varietal son comparables a los de los tintos más nobles. Y, como si fuera poco, si pensamos en todas aquellas variedades a las que los productores del Nuevo Mundo deben aferrarse como valor diferencial para abrir puertas de mercados, el Malbec se despega del pelotón del Carménère (Chile), el Tannat (Uruguay), el Zinfandel (Estados Unidos), el Pinotage (Sudáfrica)… Además, su éxito internacional recién empieza.

Diversidad de propuestas

Es un cepaje versátil con el cual se elaboran vinos jóvenes, rosados, espumantes, dulces, encabezados, ejemplares aptos para prolongadas guardas y hasta destilados (grappa). Pero además, se destaca por ser un tinto tan dócil y agradable que ya sus exponentes más económicos pueden ser disfrutados. Se lleva bien con la madera y, más allá de nuestro clima soleado, difícilmente resulta cálido. Es decir que suele dar ejemplares muy fáciles de beber, con todo lo bueno que esto implica. Y por más que los enólogos estén explorando los límites de su complejidad y potencial de guarda, queda claro que su mejor faceta está en los vinos jóvenes y generosos en fruta, de taninos dóciles y paladar directo.


F: http://www.elconocedor.com

Sidra : 6 recomendadas para Fin de Año


A pesar de que su calidad ha ido en aumento, las sidras nacionales no son, precisamente, productos de excelencia. Sin embargo, éstas realmente valen la pena.


A tres pesos, como quiere el Guillermo Moreno, no se pagan ni las manzanas que hacen falta para hacer una buena sidra. Y ojo, que las sidras nacionales no son precisamente productos caros y de excelencia. Por el contrario: se trata más bien de un nicho de consumo en el que la calidad de la bebida ha ido lentamente en aumento, pero que suele estar entre mala y regular.

Una cata de sidras es hoy como subirte a un tren fantasma: sabés que te vas a sorprender, pero con un miedo de plástico, ya que salvo unas muy, pero muy pocas marcas, las sidras nacionales son una pesadilla de aromas y sabores funestos.

Pero están las ricas, el puñado de las que valen la pena y esas son las que te recomendamos probar. Y esas serán nuestras recomendadas para la cena de Navidad y Año Nuevo.

Sidra Tunayán ($6,50)
Resulta sorpresivamente agradable y, por el precio que se paga, diríamos que es una verdadera ganga made in Mendoza. Es verdad, no recuerda a un manzanar en pleno monte, pero sí tiene un definido y refrescante perfume frutal, que luego remata una boca corta y dulce. Es ideal para los que estén cortos de presupuesto. Pero si querés mejores productos, buscá más abajo.

La Farruca ($7,50)
Es lo que se dice un producto aceptable. Con un sobrio aroma de manzanas rojas, tiene un ataque dulce y el paso más bien corto, pero cumplidor. El sabor final no es precisamente de manzanas frescas, pero bien fría y dándole mecha a unas cañitas voladoras, puede ser parte del festejo. No hay garantía sobre el día después.

Cortesía Plata ($9)
Atento con esta sidra los que son de la tierra adentro. Se consigue en el oeste del país sin dificultades y, en relación precio calidad, es por lejos la más completa en el rango de los 10 pesos. De una aroma evidente de manzanas, es fragante y con el paso burbujeante y dulce típico de las sidras locales. Con un plus: su rica acidez.

Gran Sidra Real ($12)
Es la que marca el pulso de este fin de año. Con una intensa campaña por un brindis “real”, esta sidra se propone como la reinventora de los consumos populares: en vaso grande de vidrio grueso, con mucho hielo y al brindis. Desde el punto de vista gustativo es un producto agradable, con una boca dulce –aunque menos que el promedio– y sabrosa que despliega una espuma cordial. A su favor tiene además su amplia y completa cobertura, que hará que la puedas conseguir en cualquier lado.

Los Amaya ($27)
Se cuenta entre las sidras que reinventaron el producto en nuestro país. Hasta su lanzamiento (2008), el escenario era bastante pobre y flojo. Pero Los Amaya redespertó el gusto por la buena sidra y no para de cosechar adeptos. Elaborada en Mendoza con fruta de primera –eso explica el precio–, es rica en aromas que recuerdan a la mordida de una manzana jugosa, ataca con una dulzura justa y luego gana la boca con frescura elegante y burbujas finas y persistentes. Si querés quedar bien y sorprender en la cena de Navidad, este es tu producto.

Gran Sidra Saenz Briones 1888 ($28)
De partida, el corcho es el típico de una champaña (y ojo, porque puede costar que salga) y viene en una botella satinada. Huele sobria –con algunas notas frutales y de panificados– pero sobre todo es fresca y de una dulzura moderada al paladar, donde despliega sostenidas y buenas burbujas. Para los que puedan darse un gusto sidrero en estas fiestas, es una de las mejores opciones del mercado.

Salentein se convirtió en la primera bodega argentina en certificar Huella de Carbono


Se trata de una herramienta de gestión que busca minimizar el impacto en el medio ambiente. La compañía analizó, de punta a punta, su Portillo Malbec



Bodegas Salentein, la bodega pionera del Valle de Uco, ha calculado y certificado la Huella de Carbono de su vino Portillo Malbec desde la uva "producción primaria" hasta el consumidor, convirtiéndose así en la primera bodega Argentina en obtener esta certificación con el alcance "business to consumer".

"La Huella de Carbono es una herramienta de gestión ambiental que traduce los impactos y las emisiones provocadas por los diferentes procesos en cantidad de CO2 (dióxido de carbono) para conocer por un lado el aporte de la organización al cambio climático y por otro lado, para diseñar un programa de mejoras en base a buenas prácticas ambientales para reducir o neutralizar las emisiones de gases de efecto invernadero, calculadas como cantidad de CO2 equivalente" dice Andres Arena Director de Operaciones de Bodegas Salentein.

El relevamiento y evaluación se llevaron a cabo con la empresa Alex Stewart SA y la certificación ha sido emitida por el Carbon Trust Certification del Reino Unido.

El cálculo y certificación se realizó de acuerdo a las normativas PAS 2050:2008 y el código internacional "Code of Good Practice for Greenhouse Gas Emissions and Reduction Claims".

"Haber alcanzado los altos estándares que implica esta certificación del Carbon Trust sumado al nivel de responsabilidad y compromiso a futuro, refuerzan nuestra cultura interna de cuidado del medio ambiente y mejoras en la productividad" concluye Arena.


"Con esta certificación internacional Bodegas Salentein reafirma su compromiso por el respeto de la naturaleza, trabajando dentro del marco de la legislación vigente, cuidando el medio ambiente y fomentando el desarrollo y el trabajo en equipo, a través de una comunicación transparente a los consumidores y a todos sus clientes y proveedores externos e internos", destacaron desde la bodega.

F: iprofesional.com

Los tres vinos argentinos incluidos en el Top 100 de Wine Enthusiast 2011


Tras degustar más de 16.000 muestras de todas partes del mundo, la prestigiosa publicación estadounidense reconoció a tres Malbec nacionales



Este año, el panel de cata de la prestigiosa publicación estadounidense Wine Enthusiast revisó más de 16.000 vinos.

A partir de este muy extenso muestreo se dio con el Top 100 de Wine Enthusiast 2011.


Para llegar a esta lista, los editores, entre ellos el prestigioso crítico de vinos Michael Schachner, tuvieron en cuenta una gran variedad de factores como el puntaje asignado, el precio, que sean aptos para consumo inmediato y su singularidad.

También consideraron la disponibilidad, diversidad y una sana cuota de subjetividad.

"Tratamos de incluir vinos que representen diversas regiones y variedades de uva y que posean un estilo variado" aseguran los críticos


En esta selección, Argentina resultó incluida con tres vinos.

En el puesto número 24, con 94 puntos se encuentra Trapiche Viña Jorge Miralles 2008 Single Vineyard Malbec (Mendoza).





"El mejor del lote 2008 de Trapiche, del viñedo Jorge Miralles de Malbec. Es oscuro, lleno de humo y elegante en nariz, con mora, cassis y tostado, sabores de especias. Es jugoso, profundo y equilibrado, con un largo, sensual, acabado liso. Puro, no muestra ni una sola falla", resaltaron desde Wine Enthusiast.



Según consignó Area del Vino, le siguieron en el lugar número 33, con 92 puntos, Cruz Andina Malbec 2008 (Mendoza).





"Grande, maduro y puro Malbec con aromas a frutas magnífico establecimiento de un paladar exuberante, deliciosa mora, vainilla y chocolate. Acabados cálidos con roble, impresionante. De la familia chilena Huneeus y de alto vuelo enológico", explicaron desde la revista.



El puesto número 72 y con 92 puntos lo ocupó un Malbec de la bodega Riglos. Se trata del Gran Malbec 2008 (Mendoza).







"Pura riqueza, e invitando a que se puede, con el coco, regaliz y un montón de fruta para hacer negro, un excelente bouquet. El paladar es rico y suave en textura, con mora, cassis y sabores de cola. Capas y puro en el final, con una profundidad y longitud ejemplares. Precio: U$S 30


Un dato de color es que en el puesto número 4, con 94 puntos fue escogido un vino que si bien no es local, sí es elaborado por un enólogo argentino, y pertenece a un bodeguero español que también tiene bodega en Argentina. Se trata de Alfa Spiga 2006 de O. Fournier, de la bodega de José Manuel Ortega Fournier, elaborado con uvas Tempranillo en Ribera del Duero.

F: iprofesional.com

10 bodegas nuevas que vale la pena conocer


En el último año aparecieron una decena de nuevas bodegas en el mercado local. Se trata, en general, de proyectos chicos que apuntan a vinos de alta y media gama. Cada una tiene su historia y su proyección.

¿Te imaginás un país donde cada 12 días se inaugura una nueva bodega? Ese país fue la Argentina en entre 2005 y 2006, cuando el vino empezó a imantar a miles de inversores interesados en participar de un negocio de grandes resultados. Hoy ese ritmo de aperturas ha desacelerado, pero aún así, año a año, crece el número de firmas autorizadas a elaborar vino en el país: son 1350 actualmente.

Estos nuevos jugadores son adinerados con el sueño de la bodega propia, productores de uva que deciden saltar la barrera y lanzarse a producir sus vinos y, los menos, extranjeros con dólares.

Te presentamos 10 bodegas entre nuevas y recientemente lanzadas al ruedo, que vale la pena conocer, y te decimos qué vino conviene probar de cada una.

Montechez
Lanzada en agosto de este año, su nombre significa Monte de Luna (“chez” quiere decir “luna” en lengua huarpe). Viejos productores de soja y ganado (entre otras), sus dueños decidieron entrar de lleno al mundo del vino buscando hacer un “negocio de placer”. Compraron una serie de fincas en Luján de Cuyo y Valle de Uco (190 hectáreas en total, de las cuales el 75% está en producción) que, con buen tino, destinaron a la venta de uva de calidad. Con ellas obtienen la materia prima y el financiamiento para la elaboración de Montechez Malbec Reserva 2009 ($75) y Montechez Edición Limitada 2009 ($120). Vinos de un rico perfil frutado y suelto, ágiles al paladar, de los que no hace falta hacer un curso para entender. La enología está a cargo de Carlos Cid con la asesoría de Roberto de la Mota.

Decero
Pertenece al magnate suizo del hormigón Thomas Schmidheiny, con bodegas en EE.UU. y Francia. Fue oficialmente inaugurada en 2006, pero sus vinos no se vendían en el mercado local. Finalmente fueron lanzados en agosto pasado. Decero alude precisamente a que, cuando empezaron con el proyecto, arrancaron de cero: con una finca pelada en Agrelo, Luján de Cuyo, a la que llamaron Remolinos Vineyard, porque en primavera y verano abunda en corrientes térmicas que levantan polvo como diminutos tornados. En medio de la finca (hoy con 175 hectáreas plantadas), erigieron la bodega en estilo colonial modificado, con tejas y amplias galerías. Elaboran sólo uvas propias, que destinan a su línea Decero ($85), entre los que se destaca el Cabernet Sauvignon 2009, frutado y con notas de pimiento, y rica boca; también el Syrah 2009 está muy bien. La estrella, sin embargo, es el Decero Mini Ediciones Petit Verdot 2009: un tinto expectorante y jugoso. También tiene un ícono, llamado Amano. A la venta está la cosecha 2009 ($300).

Cinco Lunas
El periodista Jorge Rial tiene una pasión secreta, además de la farándula: el vino. Y decidió darle rienda suelta, para lo cual se asoció con Diego Banfi –dueño de la revista Cuisine & Vins, quien por ahora aporta las uvas, la bodega y la comercialización- y desarrolló un proyecto de vinos de alta gama llamado Cinco Lunas. Sus etiquetas Rocío Moreno Reserva Malbec 2009 ($89) y Rocío Moreno Gran Corte 2009 ($145) salieron a la venta a mediados de este año. La enología está a cargo de Gabriela Celeste, mano derecha de Michel Rolland en Argentina, quien elabora estos tintos de perfil internacional, frutados y de boca amable, a los que les enciende una chispa de gusto con un ligero aporte de Cabernet Franc.

Manos Negras
El nombre de este emprendimiento rinde homenaje a los enólogos que verdaderamente se ensucian las manos haciendo buenos vinos. Pertenece a cuatro socios: Jeff Mausbach y el enólogo Alejandro Sejanovich (ambos ex Catena Zapata) en sociedad con los enólogos neocelandeses Jason Mabbett y Duncan Killiner, radicados en la Argentina. El corazón del negocio es la elaboración de vinos con identidad regional. Así, buscan Malbec en Mendoza, Pinot en Patagonia y Torrontés en… San Juan. Lanzada a fines de 2009, este viene creciendo sostenidamente. Y hace dos meses presentaron dos vinos ícono: Zaha y Teho, Malbecs con aportes de Petit Verdot y Cabernet Franc. Nos gustó especialmente Zaha ($160), con una aromática exótica y una boca envolvente. También resulta interesante Manos Pinot Noir 2009 ($80), fragante y de textura blanda.

Del Río Elorza
La Patagonia es hoy una nueva frontera para el vino. Y entre los proyectos recientes, Del Río Elorza se destaca como uno de los más ambiciosos, aún siendo una bodega muy pequeña. Ubicada en Fernández de Oro, Alto Valle de Río Negro, y propiedad de Mirentxu Elorza y Eduardo Alfredo Del Río, se destaca por su arquitectura simple y bien lograda, creación del estudio Bormida & Yanzón. La enología está en manos del joven Mariano Vignoni con la consultoría de Alberto Antonini. Elaboran los vinos Verum, varietales y reservas, cuyas etiquetas lucen sobrias y refinadas. De sus vinos nos gustan sobre todo Verum Malbec 2010 ($60), de un curioso perfil herbal y una boca bien jugosa; Verum Chardonnay 2010 ($60), untuoso y bien refrescante; y Pinot Noir Reserva 2010 ($150), frutado y con un rico aporte de madera.

Giménez Riili
Emprendimiento familiar, Giménez Riili es una pequeña bodega inaugurada a fines de 2010 y ubicada en alto Valle de Uco, en el límite con las montañas. La familia estuvo vinculada al negocio del vino a granel desde la década de 1950 hasta la de 2000, y hoy son productores de uvas, con viñas plantadas en Maipú y Tunuyán de las que elaboran sus vinos. Con la enología de Pablo Martorell elaboran varietales de alta gama. Para buscadores de perlitas, Perpetuum Merlot 2008 ($75) es una delicia, mientras que el 2009 saldrá al mercado en breve y va en la misma línea. También se destaca Perpetuum Syrah 2008, edición especial, y Giménez Riili Malbec Rererva 2008 ($135) que es un típico ejemplar de valle de Uco, en intensidad gustativa y potencia, bien criado en barricas. Desde el mes pasado reciben visitas turísticas.

Finca del Enlace
Ubicada en el valle de Tulum, San Juan, es propiedad de Solfrut S.A., empresa que desarrolla los aceites Oliovita. En plena construcción, su oferta combina dos elementos que vienen a mover el tablero del vino. Por un lado, una apuesta verdadera por el terroir (entienden que en esa región se producen vinos jóvenes, frutados y fáciles de beber) y por otro, un modelo de conducción de viñedos que le permite desarrollar volumen de calidad a buen precio. De ahí que, desde 2009 hoy puedas probar Tracia Cabernet Sauvignon 2010 ($20) o Malbec 2010, que compiten perfectamente con vinos de hasta diez pesos más. No son tintos para meditar, sino joviales que se beben a placer. También está Tracia Alados Bonarda 2009 ($35), que va en la misma línea de los anteriores, pero con mayor concentración.

Finca Dinamia
Alejandro Bianchi es un visionario. Después de haber creado New Age, el vino que revolucionó el mercado hace unos 15 años, ahora vuelve con un proyecto muy a tono la época actual: una bodega biodinámica. En pocas palabras, la biodinamia es una filosofía que entiende las relaciones entre los seres vivos como un todo. Cada cultivo se realiza siguiendo un calendario en los que sólo usan elementos naturales. Con certificaciones Argencer Full Orgánico y Demeter Full Dinámico, la finca de 25 hectáreas queda en San Rafael. El vino que elaboran se llama Buenalma. Su tercera vendimia es un Malbec 2009 ($120) de cuerpo medio, aromática vegetal y frutada y el con el paso ligero y envolvente.

Casarena
Desembarcó esta temporada y promete ser una de las casas que esté en boca de todos dentro de uno o dos años. Ubicada en Perdriel, Luján de Cuyo, pertenece a una empresa de capitales mixtos argentino-estadounidense. Desde 2006, en que empezó el proyecto, han invertido fuerte en la compra de fincas –son tres, 200 hectáreas en total-. Además, reciclaron la vieja bodega Filipo Figari con tecnología de punta, conservando el espíritu tradicional. Desde 2011 las elaboraciones están bajo el mando de Alejandro Sejanovich y sus marcas son Ramanegra ($60) y Ramanegra Reserva ($98). De esta última nos gustaron especialmente su Chardonnay 2009, un blanco moderno, de una marcada elegancia, y Cabernet Sauvignon 2009, con una tipicidad calcada de un manual de estilo. De la línea Ramanegra, conviene probar Syrah 2010.

DOS NO TAN NUEVAS, PERO AUN POCO CONOCIDAS
Algunas bodegas recomendables funcionan desde hace un par de años, pero aún son poco conocidas en el mainstream. Una de ellas es Mevi, ubicada en Coquimbito, Maipú: bodega boutique cuyos dueños se dedican al negocio desde hace más de una década y ahora buscan llegar al consumidor con nuevos productos. Elaboran tres líneas con la marca San Giminiano. Recomendamos el Cabernet Sauvignon Roble 2005 ($35), una perlita para buscadores de vino, muy frutado y de estilo clásico. Terrasur, en tanto, está en San Martín, centro neurálgico del Este mendocino. Dedicada al negocio del vino a granel desde los 70, en la década de 2000 se reconvirtieron en productores de vino embotellado y desde 2008 elaboran las marcas Terrasur y Obelisco, con la enología de Miguel Navarro. Vinos fáciles de beber, frescos y modernos. Nos gusta especialmente Obelisco Bonarda 2009, bien aromático y con buen cuerpo; y Obelisco Malbec 2009, frutado, intenso y de cuerpo medio.

F:planetajoy

Bodegas La Rosa lanzó un estuche para sus clásicos CXV Cientoquince


El kit incluye un blend blanco, elaborado con uvas Chardonnay, Viognier y Sauvignon Blanc, mientras que el tinto incorpora Cabernet, Malbec, Syrah, Tannat


Bodegas La Rosa presentó un estuche para estas fiestas compuesto por un CXV Cientoquince Blanco 2010 y CXV Cientoquince Tinto 2009.

CXV Cientoquince Blanco cosecha 2010 combina un 85% de Chardonnay, 10% de Viognier y 5% de Sauvignon Blanc.

Con 6 meses de reposo en barricas de roble francés, que "le otorgan al vino un sabor equilibrado, de buen cuerpo y persistencia, es de un color amarillo intenso y brillante, con tonalidades verdes", destacaron desde la bodega.

"Su complejo aroma seduce con notas de hierbas, manzanas verdes, cítricos, frutas dulces, vainilla y manteca, mientras su sabor único es sumamente untuoso, equilibrado, con muy buena estructura y persistente en boca", recalcaron.

CXV Cientoquince Tinto cosecha 2009 combina un 51% de Cabernet Sauvignon, 32% de Malbec, 9% Syrah y 8% de Tannat.

Conservado en barricas de roble francés durante 12 meses. Es de color rojo intenso con tonos violáceos.

"Las lágrimas que se forman muestran un vino bien estructurado. Su sabor recuerda a frutas negras, chocolate con taninos suaves y maduros. Con aroma a pasas de uvas, vainilla, tabaco y mermelada de ciruelas", explicaron.
Los estuches están disponibles en las principales vinotecas a un precio sugerido de venta de 180 pesos.

Así son los nuevos vinos blancos de la Argentina


En nuestro país mucho se habla de tintos, pero pocos notan que los vinos blancos están revolucionando su estilo y apuestan por otros gustos y formas de cautivar. Cómo son y cuáles probar para conocer su renovada faceta.

En el país de los tintos el blanco es rey. O al menos eso pareciera indicar una nueva movida de vinos blancos en nuestro mercado. Mientras los tintos vienen algo demorados en ofrecer nuevos sabores, los Chardonnay, Torrontés, Sauvignon Blanc son hoy muy distintos a los que se bebían hace cinco años.
Basta con ir a la góndola y observar. El promedio de alcohol de los blancos ha bajado casi un grado en el último lustro. También ganaron la escena variedades que antes eran periféricas, como Pinot Gris o Sauvignon Blanc, o en materia de Torrontés, las cosas se mueven y abren el abanico estilístico hacia vinos de buena estructura y untuosidad, “chardonnaizados” si se quiere. Mientras tanto el Chardonnay, la reina de las blancas, va en el sentido opuesto: del estilo ampuloso que en otro tiempo cautivó con untuosidad y espesura de madera, ahora avanza hacia un tono ligero y jovial, donde el roble es más un condimento que una evidencia. Pero ¿cuándo comenzó el cambio?

INFORMALES, FRUTADOS, LIGEROS
Es difícil establecer un punto de partida exacto, pero sucedió en sordina, como parte de un doble movimiento detrás de la marea púrpura que inundó las góndolas con el furor del Malbec. Un movimiento fue la búsqueda de terruños más altos para las variedades blancas –el Valle de Uco es el ejemplo perfecto- que arrancó a fines de la década pasada y hoy permite elaborar vinos más frescos. El otro movimiento es resultado de una vacante gustativa: frente a una invasión de tintos potentes y blancos cremosos, se abrió un lugar para que emergieran blancos de otro estilo, ligeros, de expresión aromática cautivante y bocas que prestigiaban la frescura de una acidez alta, antes que el buen cuerpo.
No se trata de un fenómeno estrictamente local. Alejandro Vigil, enólogo jefe de Catena, decía este año en la presentación de la nueva cosecha de Angélica Zapata –el blanco que marcó el comienzo de la alta gama nacional- que en Francia los productores de Chardonnay van en este camino, que el propio Vigil también transita. Como él, otros enólogos encontraron en la ecuación novedosa una veta de diferenciación. Y ahora ofrecen blancos informales, frutados, ligeros y fáciles de beber que el paladar agradece. Incluso en la alta gama, donde podrían tener aspiraciones de importancia.

NUESTROS RECOMENDADOS
Para probar algunos de los mejores exponentes de esta nueva movida, agendate los 10 que van a continuación. No son los únicos, pero sí una primera hoja de ruta estilística sobre los nuevos blancos argentinos.

Latitud 33º Chardonnay 2010 ($28)
Entre los blancos de precio accesible aparece esta joyita de bodegas Chandon, elaborado con uvas del Valle de Uco, que ha ido soltando su paso. Un Chardonnay en toda ley sin rastros de fermentación maloláctica, por lo que conserva una acidez fresca y vegetal que le da nervio, y cuyos sabores son frutales y sencillos. Es el tipo de producto que quisieras para una picadita de quesos improvisada en casa, o del que se pueden tener unas botellas en la heladera para descorchar al primer antojo.

Callia Reserve Torrontés 2010 ($30)
Elaborado con la variedad Torrontés Riojano, este blanco de Callia tiene el doble mérito de ser sanjuanino de origen y de aportar un estilo directo y sin pliegues, que suma (y mucho) a la hora de beber. Fue lanzado en 2010 y de inmediato llamó la atención de los consumidores por su buena relación calidad precio, algo que esta casa sabe hacer bien. Se destaca por sus intensos aromas tropicales –con una evidente nota de ananá-, exuberancia que contrasta con la austeridad de boca y el paso delgado y ligero.

Telteca Roble Chardonnay 2010 ($35)
Finca Agostinos es una bodega de capitales canadienses que en Barrancas, Maipú, tiene sus principales viñedos. Precisamente de allí proviene este blanco refrescante, que al paladar es la modernidad envasada: tiene el paso refrescante y una ligerísima untuosidad, en la que la vainilla del roble actúa como un condimento que le da gracia. Bien hecho, su acidez alta le adelgaza el paso y le da nervio. Una buena opción para acompañar ensaladas y piqueos de quesos.

Norton Sauvignon Blanc Roble 2010 ($36)
Elaborado con uvas de Agrelo, este varietal de Norton consigue ser una avanzada en materia de Sauvignon, por su leve y apenas perceptible paso por roble (tan sólo el 10% del vino) que le aporta un inusual volumen en la variedad. Es vegetal y ofrece una notable presencia de ruda y trazos tropicales que recuerdan al maracuyá. En boca tiene una acidez dominante y resulta nervioso al tacto. Rico y apabullante, en la mesa acompañará bien comida mejicana o platos de mar.

Lurton Pinot Gris 2011 ($38)
Campeón de los blancos fáciles y refrescantes, el Pinot Gris es un varietal que gana terreno en Argentina. Se lo emplea para hacer vinos ligeros, chispeantes y de paladar jovial, exactamente como es Lurton: antítesis de un blanco formal, las uvas son cultivadas en las alturas del Valle de Uco, de donde obtiene una expresión aromática abierta y desenfadada. Ideal para beber sólo, como aperitivo o con mariscos.

Los Cardos Sauvignon Blanc 2011 ($42)
Doña Paula hizo punta (y escuela) con el más chillón de los varietales clásicos. Un poco porque trajeron el expertise de su casa matriz –Viña Santa Rita, Chile- y otro poco porque aquí la variedad estaba relativamente vacante, con productos desleídos, hasta que apareció Los Cardos. Ultramoderno, está elaborado con uvas de Tupungato, es acerado y ofrece una aromática intensa y vegetal (ruda), junto con trazos tropicales que le da buena profundidad. Refrescante, es el tipo de blancos que cuando lo probás no te olvidás más, por su actitud nerviosa y textura tersa y suave, y por su baja graduación (12%).

Amalaya Corte 2011 ($45)
Con procedencia salteña, este vino es mayoritariamente Torrontés (de Cafayate), con un raro corte de Riesling, la variedad de uva alemana por excelencia. Ahí está la nota distintiva: la nueva bodega Amalaya logra hacer un vino modernísimo apelando a la vieja escuela de los cortes. De una aromática punzante, presenta notas florales y de cítricos maduros. Voluminoso, su principal virtud está en la boca, con buena estructura y acidez integrada. La novedad está en ofrecer un Torrontés con cuerpo que no resigne frescura. Perfecto para acompañar platos árabes como sfihas o quepes.

Alamos Chardonnay 2010 ($48)
Hay que saber que Catena basó su estrategia de crecimiento en dos variedades a fines de los 80: Cabernet Sauvignon y Chardonnay. De este último la casa hizo vinos maravillosos, y los sigue haciendo ahora con uvas de Valle de Uco, como en este caso. Un blanco aromático, intenso y untuoso, que combina lo mejor de los estilos opulentos en una nota de vainilla evidente y leves trazos ahumados, junto con una boca que es pura intensidad, con paso tirante e importante acidez. Rico, como para acompañar pescados grillados o con crema.

José Luis Mounier Torrontés 2010 ($60)
Pocos enólogos saben tanto de Torrontés como José Luis Mounier. Con una vida en los Valles Calchaquíes dedicada a su elaboración, cada temporada saca uno con alguna novedad gustativa. En este caso, deslumbra por la rara combinación de tipicidad varietal –la nota de jazmín y cítricos maduros- en contrapunto al paso envolvente y estructurado que podría tener un Chardonnay de la vieja usanza, con untuosidad, volumen y frescura. Es un vino que abre un paréntesis en el universo Torrontés.

Ramanegra Chardonnay Reserva 2009 ($100)
La flamante bodega Casarena –antes Filippo Figari, ubicada en Luján de Cuyo- pertenece a una sociedad inversora de capitales nacionales y extranjeros. Este año lanzaron sus vinos al mercado, elaborados por la enóloga Gabriela Celeste, y su Chardonnay ya da que hablar. Punto medio entre los clásicos maderazos y la nueva cantera de blancos frescos, ofrece una aromática compleja de fruta blanca, con destellos de roble y pasto, que al paladar entra apenas untuoso, con paso elegante y acidez moderada. Moderno a su manera, acompaña bien unas pastas al tartufo.

LO QUE VIENE: UNOAKED WINES
Parte de la tendencia hacia blancos más ligeros está representada en nuestro mercado por dos vinos que en sus etiquetas proclaman no usar roble (oak): La Linda Chardonnay Unoaked 2010 ($42) y Terrazas Reserva Torrontés Unoaked 2010 ($65). Un tipo de aclaración que suele ser exactamente al revés –por regla general se especifica el paso por madera, que prestigia-, pero que en materia de blancos hoy indica frescura y elegancia. Los Unoaked forman una suerte de categoría contestataria, que busca darle relevancia a la frescura y frutalidad del vino, dejando atrás los excesos de vainilla, caramelo y untuosidad, que empalagan. En el mundo, hay un puñado de buenos ejemplos, como Chehalem Inox Willamette Valley Chardonnay, Kim Crawford New Zealand Unoaked Chardonnay o Mer Soleil Silver Soleil Vineyard Santa Lucia Highlands Unoaked Chardonnay.

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Torrontés: cómo pasó de ser un vino rústico a una "joyita" que conquista al mundo


Ya no es ningún secreto: paralelamente al furor por el Malbec -que todavía tiene mucho resto como para seguir creciendo-, el Torrontés comienza a mostrar todo su potencial en los mercados externos, principalmente en Estados Unidos.

Si bien todavía los volúmenes son pequeños en relación a la cepa tinta por excelencia de la Argentina, las exportaciones de vinos elaborados a partir de esa uva blanca no paran de crecer.

En efecto: según estadísticas difundidas por Wines of Argentina, mientras que entre enero y septiembre de 2003 se vendieron al mundo 95.600 cajas de 9 litros de Torrontés, en lo que va del año se alcanzaron 498.500 unidades, es decir, una expansión de más del 400%.

Recientemente, Eric Asimov, periodista de The New York Times, le dedicó una columna a este varietal típicamente argentino.

"Se dice que el Torrontés es lo más atractivo que ha llegado de Argentina desde el tango, o al menos desde el Malbec. Algunos dicen que será tan popular en Estados Unidos como el Pinot Grigio. Quizás sea así algún día", resaltó el experto, según consignó la consultora especializada Area del Vino.

En este contexto, donde esta variedad vive un buen presente, pero para la cual se palpita un todavía mejor futuro, ¿cómo es que fue evolucionando su calidad para pasar de ser un cepaje más bien rústico hasta convertirse en un varietal atractivo para los paladares más exigentes?

En diálogo con Vinos & Bodegas, Jorge Ruitti, enólogo de Bodegas La Riojana y presidente del Colegio de Enólogos de la provincia de La Rioja, recordó que "antes se trabajaba de otra manera. Hace 30 años, los Torrontés eran generalmente vinos de damajuana y cuando a un vaso le echabas soda y hielo, seguía siendo Torrontés. Esto brinda una idea de lo potentes que eran".

El experto agregó que "en La Rioja, por ejemplo, se cosechaban hasta el mes de mayo, lo que derivaba en vinos muy alcohólicos, muy fuertes. Por eso se decía que era un blanco caliente".

De acuerdo a Ruitti, "todo esto fue cambiando para mejor, pero demandó mucho tiempo. Fue un largo proceso que demandó más de 25 años".

En este sentido, explicó que fue clave "haber comenzado a trabajar bien en el viñedo y cosechando con más anticipación. Así fue como se le fueron sacando esos aromas a ruda muy fuertes, todos los amargos que tenía y el amarillo profundo tan característico. Este proceso también permitió que los vinos pasaran de tener 15 grados de alcohol a los 12,5 promedio que tienen en la actualidad".

Recordando todo el proceso de transformación y mejoramiento que experimentó la cepa, Ruitti disparó: "En definitiva, en la actualidad se lograron vinos intensos pero no empalagosos. Antes tomabas una copa de Torrontés y no querías otra. Ahora es muy distinto, es una variedad que te invita a seguir descubriéndola".

La Vinexpo, una de las claves
Para el experto, el gran punto de inflexión a partir del cual comenzó a gestarse el verdadero cambio ocurrió en 1987, cuando el equipo técnico de la cooperativa Nacarí -que hoy integra La Riojana y del cual formaba parte Ruitti-, envió una muestra de Torrontés a la Vinexpo, la mayor feria de vinos a nivel global.

Se trataba del Nacarí Esmerilado, que logró convertirse en esa edición en el mejor vino blanco seco del mundo.

Para el experto, "sin dudas se trató de un antes y un después. Porque si bien se conocía el Torrontés en el mundo, nadie lo consideraba como un ejemplar a tener en cuenta por las características que tenía en ese entonces".

A casi 25 años de lo que él considera una "hazaña", Ruitti recordó que "en esa época la prensa especializada vaticinaba que era una moda y que iba a desaparecer en cualquier momento. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario. Ese reconocimiento sirvió para que la industria cambiara y se adaptara a las tendencias mundiales y se convirtiera en la gran cepa blanca por excelencia que actualmente nos representa en el mundo".

A la hora de las diferencias entre los vinos elaborados con uvas procedentes de viñedos de La Rioja y de Salta, el experto explicó que los primeros "son más frutales y cítricos, ya que aparecen notas a melón o pomelo rosado muy lindas".

Incluso, aseguró que los importadores y los consumidores en el exterior ya están empezando a detectar las diferencias, con lo cual la demanda en el exterior está tomando nota de los diferentes estilos.

Consultado sobre sus gustos particulares, Ruitti explicó que "prefiero los Torrontés con 12,5° de alcohol, con una leve maceración pelicular, con fruta delicada, como el pomelo rosado, y que tenga un sabor profundo, con una muy buena acidez que lo haga fresco. Un buen exponente es el Torrontés Bicentenario que elaboramos en La Riojana".

A la hora del maridaje, el experto aseguró que "si bien es cierto que esta variedad se adapta muy bien a preparaciones con frutos de mar, es muy versátil y puede ir perfecto para acompañar un lomo a la pimienta, bien especiado. El que no lo probó se va a sorprender".

De cara al futuro, el experto aseguró que todavía hay mucho por hacer en materia de Torrontés: "Hay un viejo adagio que dice que todo lo bueno se puede mejorar. El gusto de la gente cambia, y está bien ir evolucionando a la par y que la vitivinicultura acompañe".



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Casa Bianchi reposiciona en el mercado su Extra Brut elaborado bajo método champenoise


Se trata de un espumante de alta gama que llega a supermercados y vinotecas a un precio sugerido de 64 pesos. En qué consiste el restyling

A partir de este mes Casa Bianchi, bodega de familia, presenta en el mercado un completo restyling de su espumante con una propuesta de packaging más evolucionada, acorde a las características de alta gama de su elaboración y origen.

Así, según explicaron desde la bodega, "se recategoriza un espumante de calidad premium producido con tecnología de punta en su Champañera de San Rafael bajo el asesoramiento de expertos franceses y que ha cosechado los más importantes premios internacionales para nuestro país".

El nuevo Bianchi Extra Brut se presenta para ser comercializado en el rango de precio $64 en las más importantes cadenas de hiper, supermercados y vinotecas del país.

El restyling
"El nuevo diseño de su botella es mucho más que un simple cambio estético, es la síntesis de una personalidad, es la evolución de una marca. Porque esta estrella no sólo es una imagen, representa la excelencia de un espumante creado con los más exigentes cuidados, respetando el método tradicional champenoise en el silencio de la Champañera que Casa Bianchi posee en la localidad de San Rafael, Mendoza", explica Adrián Cura, gerente de marketing de Casa Bianchi.

"Siendo un producto único, Bianchi Extra Brut necesitaba distinguirse del resto. Para ello el camino hasta llegar a una nueva imagen fue largo y satisfactorio. La búsqueda se orientó en combinar la excelencia del producto con los momentos y sensaciones puestas en juego al momento de su consumo. Festejos, celebraciones compartidas, recuerdos de momentos que marcan nuestras vidas o, simplemente, un instante que brilla con luz propia en nuestra cotidianeidad", explica Cura.



El mercado de vinos
Este nuevo lanzamiento se inscribe en un proceso de cambio mayor iniciado por la bodega cuando en 2010 retomó la gestión de su propio marketing. En esta nueva etapa, y con la impronta renovada de la tercera generación de la familia, Bianchi dio inicio a un total restyling de su portfolio de marcas con miras a posicionarse fuertemente en los segmentos premium y superpremium.

"Este espumante único presenta un delicado color amarillo verdoso, levemente dorado. Es un vino que seduce por su fina y delicada nariz de frutas. En boca es armónico y pleno con una amabilidad y presencia notables, que dejan una fresca sensación final"- anticipa Rodrigo Valdes, enólogo de espumantes de Casa Bianchi.

Producido con uvas Chardonnay en un 60% y Pinot Noir 40%, provenientes de parcelas seleccionadas y rigurosamente controladas, se han logrado cosechas de alta calidad que -junto con la tecnología de punta de la Champañera Bianchi, planta modelo en Latinoamérica- permiten elaborar un espumante de nivel internacional en nuestro país.

Allí, en la Champañera de San Rafael, la familia elabora desde hace más de 15 años espumantes de calidad bajo el método champenoise o tradicional francés, a través del cual se realiza una segunda fermentación en botella, lo cual permite una mejor evolución del vino durante la guarda.

Con el asesoramiento de Corinne Lateyron, enóloga propietaria de un chateux en Francia y alumna de Emile Peynaud -máximo referente mundial en la elaboración de champagne- el equipo de enología de Casa Bianchi supervisa la evolución de estas partidas de Extra Brut.

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Palpitando el verano: Familia Schroeder lanzó al mercado su Malbec Rosé


La bodega patagónica presentó su nuevo vino rosado bajo la marca Saurus. Excelente equilibrio en boca, fresco y de buena acidez


Desde la Patagonia, Bodega Familia Schroeder lanzó al mercado un nuevo rosado de alta gama.

"Fruto de una fina y cuidada elaboración, Saurus Malbec Rosé logra conjugar la delicada y elegante personalidad del rosé, el carácter auténtico de la Patagonia y la rica expresión de racimos seleccionados", explicaron desde la bodega.


"Se desataca por su color rosado brillante e intenso y por sus aromas que remiten a frutos rojos, durazno, miel y suaves notas florales. Tiene un excelente equilibrio en boca que desde el inicio se siente frutal, fresco y de buena acidez", recalcaron.


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Navarro Correas tiene una nueva línea de vinos: Reserva Selección de Parcelas


A partir de este mes vas a poder conseguir tres nuevos varietales con los que la bodega completa su porfolio y consolida su propuesta de vinos Premium.


Con uvas procedentes de las mejores parcelas entre más de 60 viñedos, el equipo enológico y de viñedos de Bodega Navarro Correas logró obtener una especie única: Reserva Selección de Parcelas.

Las uvas provenientes de Agrelo (Luján de Cuyo), Los Arboles (Tunuyán), La Consulta (San Carlos), y Gualtallary (Tupungato) -estas tres últimas ubicadas en la región Valle de Uco- expresan la excelencia de cada terroir para encontrar el punto de perfección en el estilo buscado.

¿El resultado? Tres excelentes varietales.

Un Malbec 2009, brillante, de color rojo violáceo y aromas a frutos rojos y negros frescos. Un Cabernet Sauvignon 2009, con aromas y sabores a grosellas, moras, ciruelas y tabaco con notas a hierbas. De textura aterciopelada y final prolongado. Completa la línea el Chardonnay 2010 en el que se perciben duraznos, damascos, peras y notas suaves de vainilla. Los tres tienen una crianza de 12 meses en barricas de roble (80% francés, 20% americano).

Bodega Navarro Correas Reserva Selección de Parcelas se comercializa desde el 15 de octubre en vinotecas, super e hipermercados y restaurantes. Precio sugerido al público: 70 pesos.

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Santa Julia ofrecerá un "sommelier virtual" a través del iPhone


La marca de Familia Zuccardi impulsa una nueva plataforma para aumentar la interactividad con los consumidores. Los detalles de la iniciativa



A partir de ahora, los usuarios iPhone de Apple podrán tener acceso a información actualizada sobre todos los vinos de la bodega y un servicio denominado "Sommelier Virtual", que ayudará a elegir el vino más adecuado para cada ocasión.

La aplicación brindará datos completos sobre cada uno de los productos que componen el amplio portfolio de Santa Julia, incluyendo notas de cata y sugerencias de maridaje, con fotos de los platos que mejor combinan con cada vino consultado.

La aplicación, que fue íntegramente desarrollada por la consultora E180 Creative Interactive Boutique podrá ser descargada gratuitamente para dispositivos iPhone visitando el sitio web de Santa Julia o a través de iTunes.

"Los consumidores en general se relacionan directamente con las empresas mediante dispositivos móviles, el vino no puede escapar a esta realidad, y una marca tan dinámica como Santa Julia -muy enfocada al segmento de adultos jóvenes, debía dar este paso", afirma Ana Amitrano, gerente comercial de Familia Zuccardi.

"Nuestra intención es seguir marcando tendencia e incorporar nuevas desarrollos en el futuro, por ejemplo para tablets", adelanta Amitrano.

"La tecnología sigue revolucionando el mundo de las empresas, y esta vez Santa Julia dio una sorpresa a todos sus consumidores. Esta presentación es un paso importante para Mendoza y será un ejemplo a seguir por muchas empresas de la provincia que apostarán por estas nuevas tecnologías e innovadoras formas de comunicar", destaca Alejandro Malgor, director de E180 Creative Interactive Boutique.

Este estudio, nacido en Mendoza y con oficinas centrales en Buenos Aires, posee una amplia experiencia en la dirección creativa, diseño y programación de aplicaciones para iPhone, Android y Blackberry, tanto para teléfonos móviles como para tablets PC.


Santa Julia es una marca de Familia Zuccardi, la bodega argentina comprometida con la calidad y la innovación. Nacida en el año 1996, es una de las principales marcas de vino en Argentina.

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Los vinos de Concha y Toro fusionan las cepas ideales para estas Navidades


La dama de los vinos de Concha y Toro, Amelia, se caracteriza por su pureza y elegancia. Además, su perfume a humo, vainilla y avellana es capaz de despertar los sentidos, al tiempo que la suavidad de su cepa se desliza por el paladar hasta denotar una sutil acidez.

Su acento frutal es la combinación perfecta para encuentros de comensales, entre familias y amigos, frente a exquisitos platos de pescado, sushi, cangrejos o comida tailandesa, acompañados de postres azucarados.

Amelia Chardonnay es un vino amarillo con tonos verdes, que nace en el Valle de Casablanca y en el Viñedo El Triángulo de Chile. En estas regiones el clima es mediterráneo con influencia marítima, lo que le confiere genuidad a la cepa. No obstante, las condiciones de niebla favorecen una maduración lenta y gradual de los racimos. Estas condiciones climáticas, más los 10 meses de guarda en barrica de roble francés, le atribuyen excelencia a las cepas de Amelia, convirtiéndose así en un vino de origen específico dentro de la serie de Concha y Toro.

Su enólogo es el experimentado Ignacio Recabarren, quien cuida los detalles de la cosecha de Amelia. Este ingeniero agrónomo es considerado como un ícono de la viña chilena Concha y Toro y, además, a lo largo de su trayectoria ha sido galardonado como el “mejor enólogo de la década” por la Guía de Vinos de Chile.

Recabarren es el responsable de la calidad de las cepas de Amelia y Terrunyo. Por una parte, gracias a su talento Amelia fue el primer Chardonnay de Casablanca en obtener 90 puntos en la revista Wine Spectator y, por otro lado, este enólogo fue quien introdujo el Sauvignon Blanc chileno a nivel mundial, que obtuvo 91 puntos en esa misma publicación.

Terrunyo Sauvignon Blanc es otro vino de origen específico, que proviene también del Valle de Casablanca y del Viñedo “El Triángulo de Chile”. Al igual que Amelia, la combinación del clima costero y de neblinas contribuyen a que el tiempo de maduración de la uva sea más gradual. La guarda de la cepa es de ocho meses en cubas de acero inoxidable. El resultado de la vendimia es un vino complejo, de cuerpo medio, de dulce madurez y matices cítricos con toques herbales.

Su color amarillo con brillos verdosos expresan su estilo exuberante. Además, su elegancia y carácter combinan con grandes banquetes de mariscos, aves, comida picante, pastas, quesos e incluso pernil.

El comensal podrá degustar Terrunyo Sauvignon Blanc como un vino profundo, equilibrado, jugoso y espumante, acompañado de un aroma a hierbas y lima.

Las cualidades de Amelia y Terrunyo muestran la calidad y expresividad de estas cepas, por lo que el reconocido enólogo Ignacio Recabarren recomienda, para esta temporada navideña, acompañar las comidas y festividades con estos vinos de origen específico.

Fuente: TuTrago.com

6 vinos new style para modernizar a tu viejo


Varietales en ascenso, blends high class y etiquetas exóticas, una selección de 6 buenos vinos para quedar bien y renovar la bodega de tu papá.

1. Lunta Malbec 2008 ($80)
¿Querés hacerle un buen regalo a tu viejo, pero no tenés un presupuesto holgado para la ocasión? Anotate este Malbec y cuando vayas al súper compralo; luego le ponés un lindo envoltorio y tenés el regalo perfecto: un tinto elegante, muy frutal, con matices especiados y un paso ligero y refrescante, que va a conquistar su paladar. Lo produce bodega Mendel y cumplirá holgadamente con su cometido.

2. De Sangre 2008 ($100)
Si estás en plan de hacer un regalo alegórico, no hay mejor vino que Luigi Bosca De Sangre. Es un homenaje a los lazos de familia y al lazo de sangre a través de las generaciones. Fue lanzado el año pasado y es un blend de los mejores viñedos de Familia Arizu: Finca Los Nobles y Finca El Paraíso, ambas en Mendoza. Combina Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah con precisión y sutileza. Es perfecto para beberlo con pausa en una linda charla.

3. Fin Cabernet Franc 2007 ($120)
Un buen paso para modernizar a tu padre es darle a probar un varietal que viene en ascenso, y una marca cuyo origen es nuevo. Ese es el caso de Fin, la gama de Single Vineyard que bodega del Fin del Mundo tiene en el mercado. De todos, el Cabernet Franc es el más rico. Fragante, frutado y con una pizca especiada, resulta imponente y con buen volumen de boca. Si tu viejo no se mueve del López tinto, le vas a abrir las puertas a un nuevo mundo.

4. Afincado Cabernet Sauvignon 2008 ($155)
Un Single Vineyard es un vino que premia el origen por sobre otros atributos. Y así como vos te reconocés en cosas de tu padre, un Single Vineyard lleva consigo las marcas del viñedo de donde sale. Elaborado por Terrazas de Los Andes en Mendoza, este tinto proviene de la finca Los Aromos, en Perdriel, y es profundo y concentrado. Se destaca por sus notas frutales y especiadas típicas del Cabernet. Exactamente lo que se espera del varietal en esa región. Para quedar como un duque.

5. J. Albert Malbec 2010 ($195)
Hay vinos que son fáciles de conseguir y otros que son prácticamente imposibles. Si lo que buscás es quedar bien, podés optar por encontrar alguno del segundo grupo. Y J. Alberto es el caso. Lo elabora bodega Noemía en Río Negro y es una rara perla violeta de Malbec, con una aromática frutal e intensa, madera evidente, y una boca que se destaca por su frescura y largo sabor. Sólo 9.000 botellas que debés empezar a buscar ya mismo.

6. Poesía 2005 ($320)
Otra perlita muy poco conocida del mercado doméstico. Lo elabora Bodega Poesía, cuyos propietarios franceses –Helene Garcin & Patrice Leveque, dueños a su vez de importantes chateaux- vienen cultivando con perfil bajo desde 2002. La cosecha 2005 es un blend clásico de Malbec y Cabernet Sauvignon (60 y 40%, respectivamente) que da origen a un vino perfumado y envolvente, con el paso resuelto, que desemboca en un prolongado final jugoso. Un tinto elegante sport, para un padre ídem.

Cómo de la mano de la iPad 2 cambiará la forma en la que elijas un vino


Menos papel, más información y mayor interactividad. Ese es el objetivo que venía persiguiendo un grupo de empresarios nucleados en Entaste, la compañía que acaba de sacar al mercado un novedoso software con el cual pretenden mejorar la experiencia de los comensales a la hora de elegir un vino en un restaurante. Y lo están logrando.

El sistema, que está diseñado para funcionar en la iPad 2, la famosa tableta de la marca de la manzanita, ya se encuentra disponible en unos 20 restaurantes porteños de primera línea, entre los que se encuentran La Bourgogne, Oviedo, Astrid & Gastón, Cabaña Las Lilas, Sucre y Chez Nous, de Mansión Algodón.

Sin embargo, según explicaron sus impulsores a Vinos & Bodegas, el objetivo es que, antes de fin de año, el mismo se encuentre habilitado en unos 100 locales gastronómicos alrededor del país.

Los empresarios nucleados en Entaste conocen el negocio vitivinícola a fondo. No es para menos, dado que uno de sus directores, Andrés Rosberg, es además presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers.

Esto implica que la nueva carta de vinos digital no sólo no implica prescindir de un sommelier, sino que la idea es que enriquezca a fondo la tarea de este profesional a la hora de sugerir alguna etiqueta a los comensales.

En diálogo con Vinos & Bodegas, Rosberg explicó que "entaste arrancó hace cuatro años como un proyecto que buscaba armar una gran base de datos para sistematizar y compilar información de los vinos de todo el mundo".

A partir de allí, una vez que tuvieron la materia prima, diseñaron una aplicación para smartphones y "al instante vimos el nicho de negocios para armar algo pensado exclusivamente para reemplazar las tradicionales cartas de vinos en papel".

Rosberg aclaró que la nueva carta que funciona con la iPad 2 se diseña en función de cada uno de los restaurantes interesados, pero manteniendo la selección de vinos original.

"No alteramos ni nos metemos en la selección de etiquetas, esto se maneja de manera totalmente independiente. Simplemente les damos un soporte diferente al que tenían hasta ese momento", detalla Rosberg.

Una de las ventajas del Entaste es que el consumidor, a la hora de elegir una botella, puede tener una experiencia con un alto nivel de interactividad.

Cabe destacar que, en el caso de los restaurantes especializados, tranquilamente se pueden encontrar más de 500 etiquetas de distintas regiones del país y hasta de otras partes del mundo.

Por lo tanto, a través del sistema incorporado en el iPad 2, el cliente puede comenzar a realizar él mismo la selección del vino deseado por zonas productivas, cepajes o hasta rangos de precios, entre otras cosas.






"El comensal es el que fija los parámetros y el sistema va limpiando el listado de los vinos que no correspondan con el criterio de búsqueda. Así, el cliente puede elegir, por ejemplo, Malbec del Valle de Uco de entre 100 y 150 pesos y obtener al instante el detalle de cada una de las etiquetas disponibles", explicó Rosberg, quien aseguró que "si bien el sistema invita a jugar un poco, porque es muy atractivo, también ayuda a aprender un poco más, porque incorpora fichas técnicas y más información que la disponible en una carta común y corriente en papel".

"Por la experiencia que yo mismo estoy teniendo en HG, el restaurante donde trabajo como sommelier ejecutivo -y que también participa de este programa-, la gente alucina y queda muy impresionada cuando ve que puede elegir vinos a través de esta tableta", recalcó Rosberg.

Según el experto, otra de sus grandes virtudes es la legibilidad: "A la noche la luz suele ser tenue y la pantalla es mucho más legible que el papel. Se acabó eso de poner la velita cerca para poder buscar un vino", disparó.

A esto se suma que, en el futuro, aportará información clave para el restaurante: "La idea es, próximamente, que se pueda linkear el stock con la carta, o que se pueda relacionar el vino con algún plato de la carta, para tener opciones de maridaje customizadas. Las opciones que se abren son inagotables".

Según Rosberg, "en cada uno de los restaurantes entrenamos al personal para que usen bien el software. Pero como también es algo nuevo, a nosotros estos encuentros nos sirven para ver el feedback e ir mejorándolo y perfeccionándolo paulatinamente. Por eso, cada vez que terminamos una reunión, tenemos dos o tres ideas nuevas para poner en marcha".

El empresario y sommelier se entusiasma cuando explica que la Argentina es el primer mercado en el mundo donde se lleva adelante una iniciativa de este tipo: "En los Estados Unidos tenés restaurantes que lo vienen haciendo. Pero son proyectos propios, de cada empresa particular. Esto, en cambio, es un modelo de negocios novedoso, a gran escala".

De cara al futuro, desde Entaste aseguran que el potencial de crecimiento para el software es enorme y no estará solamente disponible dentro de los límites de la General Paz: a los 20 locales gastronómicos porteños que ya lo utilizan, esta semana se sumarán algunos de Mendoza y, en 45 días máximo, también estará disponible en unos 70 restaurantes de Brasil.


"Es un desarrollo hecho 100% por argentinos pero con pretensiones globales", disparó Rosberg.

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Crean nuevos envases para los vinos, “Vinos en latas reciclables”


La empresa Argentina Iron Wine lanzó al mercado un nuevo packaging para sus vinos; cambió la tradicional botella de vidrio por una lata de aluminio.

La compañía apostó a diferenciarse de las demás bodegas envasando sus variedades de Cabernet Malbec (tinto) y Cherin Blanc (blanco) en las mismas latas que usan todas las embotelladoras de refrescos y cervezas. Las latas vienen en dos tamaños: la clásica de 345ml y la más pequeña de 250ml, equivalente a un tercio de una botella normal de vidrio.

La idea de envasarlo en latas de aluminio nació a partir de que muchos vinos son estacionados en tanques de acero inoxidable, por lo que mantiene al vino perfectamente protegido del aire y de la luz.

También es importante destacar el tamaño de cada lata, lo que permite que el vino sea consumido por una sola persona, sin tener que abrir una botella y dejarla sin terminar (algo que puede ser muy apreciado por las aerolíneas). Pero el mayor desafío para esta marca será convencer al consumidor que el vino puede dormir fuera de una botella. Las latas, además de ser más elegantes que las comunes, son reciclables.

Por otra parte, la bodega australiana “Barokes Wines” lanzó su línea de vinos varietales y espumantes en latas. Cambiando su paradigma, con un formato bastante raro y atípico, su nuevo empaque produce a cualquier vista una nueva manera de ver y encontrar el vino, sin renunciar finalmente a su calidad. Esta idea surgió para crear un original empaque y para hacer posible el consumo individual en cualquier momento y lugar.

Fuente: calidadenvinos.com.ar

Importados de moda: la nueva ola inmigratoria de bebidas extranjeras


En la góndola local crece la oferta de nuevas bebidas importadas. Hay vodkas, tequilas, rones y whiskeys de todas las regiones del mundo. ¿Cuáles conviene comprar?

Las apariencias a veces engañan: cuando uno va a un bar y ve el fondo de barra repleto de botellas, puede llegar a creer que en la Argentina se consigue de todo. Que la oferta de espirituosas en el país es equivalente a la de las grandes ciudades del mundo. Eso está lejos de la verdad. Una vinoteca en Londres o en Nueva York puede contar con treinta tequilas, cientos de whiskies, cincuenta vodkas, decenas de rones y de licores extraños de todas las regiones del mundo.

En cambio, aquí las marcas se cuentan con los dedos de las manos. Para colmo, y a diferencia de lo que pasa en el mundo del vino donde cada semana hay nuevos lanzamientos, entre los spirits la cosa suele ser bastante más aburrida y estable. Pero, por suerte, cada tanto hay rachas positivas. Y los primeros meses de 2011 marcaron una interesante tendencia. En apenas cinco meses desembarcaron a nivel local varias marcas que brillaban por su ausencia. Todas bebidas que vale la pena conocer.

PLATA DULCE
No es casualidad que en este momento estén llegando nuevas bebidas de distintas regiones del mundo. Se debe, en realidad, a los números de la economía. Y haciendo un breve repaso de los últimos 25 años, veremos que esto siempre fue así. En los 80 no había casi bebidas importadas, salvo un par de whiskies bien conocidos y algún que otro licor. Eran épocas de inflación y de dólar caro, donde lo que llegaba de afuera se tornaba demasiado exclusivo para ser popular.

En cambio, en la década del 90, con el uno a uno, se abrieron las fronteras etílicas. De pronto, las barras del país se llenaron de vodkas, surgieron los tequilas, los rones, las cachaças, los más variados whiskies de Escocia y de Norteamérica. Era el paraíso del bartender. Hasta que un día ese paraíso se perdió cuando De La Rúa subió a su helicóptero. Vino la devaluación, el dólar volvió a ser caro y las bebidas importadas -una vez más- dejaron de llegar.

Recién a partir de 2004 se volvió a encontrar cierto equilibrio. Hoy puede afirmarse que, si bien no llega todo lo qque quisiéramos, al menos se consiguen varias cosas. Esto se debe a varias causas unidas: la bonanza económica de la región; la devaluación del dólar (y del peso argentino) a nivel mundial; el crecimiento del turismo que exige y consume las marcas más reconocidas; y la mejoría de la coctelería a nivel país.

EN LA VARIEDAD ESTA EL GUSTO
En este contexto, cada año suelen sumarse algunas bebidas nuevas al portfolio nacional. Lo interesante es la diversidad de esta importación. Vodkas, whiskies, tequila, rones, cervezas. Bebidas algunas muy caras que sobrepasan los 300 pesos a otras bien económicas, que cuestan menos de 50. Algunas llegan de la mano de las grandes multinacionales, pero la mayoría es importada por pequeños distribuidores que ven nichos disponibles en el mercado y tienen la velocidad, la cintura y la inteligencia para ocuparlos. Lo cierto es que todo suma: a una buena oferta de bebidas de buena calidad le sigue una mejoría en las barras locales. Y cuanto mejor son las barras locales, más bebidas se consumen y se importan. Es una bola de nieve positiva, en la que todos salimos ganando.

Estas son algunas de las mejores novedades importadas de 2011.

1. Żubrówka
Si hubiese que recomendar solo una botella de las que ingresaron al país, sería ésta. Un vodka saborizado con hierba de los bosques de Białowieża, en Polonia, que es el alimento de los bisontes europeos. Incluso, en cada botella se deja uno de estos "pastos" como prueba de su uso. El resultado es un vodka único, con un sabor apenas dulce (tiene unos gramos de azúcar), muy rico y suave, con un dejo sutil a almendras, perfecto para beber on the rocks. Usualmente los vodkas saborizados dejan mucho que desear. No es el caso. Cuesta $109 en vinotecas.

2. Graduate
Otro vodka (de la misma gente de Żubrówka), en este caso con ganas de pelear el segmento más económico de la barra. En los bares hay algo que se llama "bebida de corte", la marca que usan los bartenders para hacer un trago si es que el cliente no exige otra. Obviamente, todas las marcas quieren ocupar ese sitio. En vodka, hoy por hoy gana Smirnoff, que al ser producido en Brasil tiene muy buen precio. Ese es el lugar que quiere pelear Graduate. Sus armas: una profesional elaboración a base de centeno y la personalidad intensa y algo especiada de un vodka polaco. Se consigue a $49.

3. Agavales
Mientras el tequila rompe récords mundiales como la bebida elegida por el jet set, en la Argentina apenas asoma su cabeza. Y esta nueva incorporación promete ser de las más interesantes, en especial por su relación precio calidad. Todos los tequilas que se venden en la góndola local a menos de $100 tienen un 51% de alcohol de ágave (el mínimo que exige la ley para llamarse tequila). En cambio, este Agavales es 100% ágave azul, lo que le da el sabor típico del destilado mexicano en su versión más pura. Viene en tres versiones: Blanco ($87), Gold ($87) y Reposado ($97).

4. Jameson Gold Reserve
Hace más de cien años Irlanda era el número uno en whiskeys, lugar que perdió brutalmente a manos de Escocia. Pero de a poco esta isla vuelve a las primeras planas. Este Jameson Gold Reserve compite en la gama más alta ($350) con una concepción muy original. Es un blend tres whiskeys, cada uno madurado en distinta madera: barricas de ex-bourbon, toneles de ex-jerez y -esto es lo raro- en barricas de roble virgen. Mantiene la suavidad típica de los whiskeys irlandeses, pero con un perfil de madera intenso, que se traduce en frutas secas, miel y caramelo.

5. Santa Teresa
Los rones son una de las grandes asignaturas pendientes en el mercado local. A las dos grandes marcas que están hace años (Bacardi y Havana Club), se fueron sumando otras como Barceló y Pampero. Pero la llegada de los venezolanos Santa Teresa es una de las grandes alegrías del año. El portfolio incluye un ron blanco simple (el Claro, para tragos, a un precio competitivo de $50), un muy rico y económico Gran Reserva 5 años (a $59, genial para Mojitos), un Selecto 10 años (para beber sólo, a $150) y el ícono de la casa, el 1796, que se añeja en un sistema de soleras y que compite con whiskies y cognacs ($282). Un ron con historia y presente, que empieza a saldar una deuda alcohólica de la Argentina.

6. The Snow Grouse
En el aeropuerto londinense de Heathrow, el local "World of whiskies" ofrece más de 500 botellas de whisky distintas, y eso es apenas una muestra de lo que sucede en Escocia. Las marcas sacan año a año nuevas variedades, que escapan a la tradición con nuevas ideas. Siguiendo esta tendencia, The Famous Grouse lanzó su The Snow Grouse (nombre que refiere a un pájaro enorme de las Highlands). Para que tengas una idea: los whiskies más conocidos son mezcla de whiskies hechos de cebada malteada (que dan el sabor y la personalidad) y whiskies de otros granos (que dan la suavidad). Luego, están los single malts, que son los más prestigiosos. Y de a poco surgen algunos grain whiskies, hechos solo con otros granos, sin malta. Son más suaves, más simples, de precio medido. Eso es The Snow Grouse. Y se disfruta muchísimo si lo bebés directo del freezer, donde esa suavidad se exagera. Perfecto como shot de after dinner. Cuesta 143 pesos en vinotecas.

7. Fuller's
Casi en voz baja llegó al país una de las cervezas más prestigiosas del planeta: Fuller's, pequeña empresa londinense con 150 años de historia que elabora una gran variedad de ales. Desembarcaron la London Pride (insignia de la marca), la Porter, la ESB, la 1845 y la Golden Pride. Si fuese cuestión de decidir una sola, iríamos por la maravillosa ESB, la extra bitter de la empresa, de intensos 5,9% de alcohol. Se consiguen solo en algunos bares. Probala, por ejemplo, en Druid Inn, Reconquista 1040.

El 60% de las bodegas argentinas está en las redes sociales


Este dato se desprende de un estudio realizado por WineSur en el cual se analizaron 300 páginas web de bodegas exportadoras de Argentina. De ellas, sólo el 6,3% posee servicios de comercio electrónico y el 25% cuenta en Twitter.




Para conocer más de cerca la realidad de las bodegas argentinas en la web, el equipo de WineSur analizó 300 sitios web de bodegas de Argentina y presentó los resultados obtenidos en el Ciclo de Charlas Técnicas de la Expo Foro Innovación que se realizó el 7 de setiembre en el Hotel Intercontinetal de Mendoza. Los aspectos examinados fueron: comunicación, diseño, presencia en las redes sociales y programación.

De estas bodegas analizadas, el 100% son establecimientos enfocados a las exportaciones. Según explicó Gonzalo Merino, director de WineSur, "cada empresa persigue distintos objetivos a la hora de crear una página Web de acuerdo a sus necesidades. En base a los resultados que se desprenden del estudio observamos diversas categorías: web como carta de presentación, medio de contacto, canal de comercialización y espacio de interacción con los consumidores".

Carta de presentación

Uno de los primeros usos es la carta de presentación de la empresa. "Es decir, un espacio virtual donde cualquier usuario pueda conocer su historia, ubicación, productos, entre otros", resaltó Merino. "A esto -agregó- hay que sumarle los recursos visuales como fotos y videos que son fundamentales".

De este modo, explicó que "para evaluar el desempeño de los sitios en cuanto a su diseño, se analizó cómo se adaptaban las páginas web a la resolución de diferentes pantallas, la legibilidad, la calidad de las imágenes y la pertenencia al rubro vitivinícola. Para esto, se utilizó un sistema de puntuación en cada ítem y se observó el resultado, teniendo en cuenta el tamaño de la bodega y el precio promedio de sus productos (medido en valor FOB por caja de 9 litros). Entre los resultados, se encontró cierta homogeneidad en los resultados, teniendo en cuenta los diversos tamaños de bodegas. Al analizar los precios promedio, se observa que aquellas bodegas cuyos productos poseen un precio promedio de 20 a 40 dólares tienen un mejor desempeño que aquellas de más de 40 y menos de 20 dólares promedio".

"En líneas generales se ve una amplia gama de discursos de comunicación que van desde un nivel elemental, donde lo importante es estar en internet; pasando por un segundo nivel donde además se busca volcar parte de la comunicación visual analógica al entorno digital; para luego llegar a un tercer nivel, donde el resultado es producto de un trabajo proyectual de diseño orientado específicamente al ámbito web", comentó Daniel Cattaneo, diseñador web de WineSur. Asimismo, adelantó que "una de las grandes falencias encontradas fue la información poco actualizada de novedades y noticias de la empresa".

Medio de contacto

Entre los datos positivos de esta investigación, es que el 94% de de los sitios analizados cuenta con alguna forma de contactarse con la bodega, ya sea por medio de una pestaña "contact us", donde pueden aparecer los datos de la bodega junto a números de teléfono y dirección de correo electrónico o bien, un cuadro para enviar un mensaje a través de un sistema de mail.

A su vez, otro de los datos analizados por WineSur, fue conocer cuántas bodegas ofrecían información de importadores y distribuidores. En este caso, sólo el 31% de las bodegas muestra este tipo de contenido en la web. "Es válido recordar que el 100% de las bodegas analizadas tiene presencia en el mercado exterior", resaltó Gonzalo Merino.

Canal de comercialización

Claramente, internet se ha convertido en un espacio donde miles de empresas en el mundo comercializan sus productos. En los resultados de la investigación se encontró que sólo 19 bodegas (6,3% de la muestra) cuentan con servicios de comercio electrónico.

Si bien la cantidad de bodegas que utilizan la herramienta de e-commerce en su sitio web es pequeña, puede observarse una concentración en bodegas de bajo volumen y precio promedio más alto.

Oak dream team: 6 buenos vinos de crianza en madera


En esta nota, una selección de 6 etiquetas con la impronta del roble, una para cada bolsillo.

La crianza en madera aporta al vino varias cualidades. Completa los aromas con notas de vainilla, café y chocolate, lo hace voluminoso y, a la vez, lo estabiliza para sobrevivir más tiempo. Aquí, 6 etiquetas recomendadas que vale la pena probar, una para cada presupuesto.

1. ESTANCIA MENDOZA MALBEC ROBLE 2010 ($30,50)
La madera en los vinos accesibles es siempre un tema de ardua discusión. Primero, porque, dado su precio, está claro que en ellos no se usan barricas; y segundo, porque la mayoría de las maderas alternativas –que es precisamente lo que designa el “roble” de la etiqueta- pueden ser tan apabullantes que aturden. Pero en este Malbec se da ese raro equilibrio, que gustará tanto al amante del roble, como a quien le guste de los vinos frutales y fáciles de beber. No hay otro secreto.

2. TELTECA ROBLE MALBEC 2009 ($35)
En esta recomendación hay un doble propósito. Por un lado se trata de anunciar el lanzamiento de una gama de vinos nueva, los Telteca Roble de Finca Agostino, y por otro, como su nombre lo indica, darle un lugar en la góndola de los tintos con madera. Y este Malbec viene muy a cuento porque es el típico varietal de color profundo y expresión aromática cuyo roble funciona como un andamiaje de sostén para los aromas frutales. Al paladar, le aporta textura aterciopelada y carnosidad, sin ser dominante.

3. GOYENECHEA CENTENARIO MALBEC RESERVA 2008 ($37)
Parte del replanteo estilístico que ha encarado Goyenechea, este Malbec es un buen ejemplo de uso del roble. Aromáticamente intenso, la madera –la palabra “reserva” en la etiqueta indica que fueron barricas- le suma un condimento de vainilla rico que sobrevuela las notas frutales y herbales. En boca despunta una acidez jugosa que matiza la presencia notable del roble, evidente en una nota apenas secante en tus encías.

4. ZUCCARDI Q TEMPRANILLO 2007 ($140)
Una de las formas más elegantes en que el roble se evidencia en un tinto de alta gama es en el aroma de cedro –típico perfume de una caja de puros, por ejemplo- que aportan complejidad e indican finesa. En este Tempranillo, emblema de Familia Zuccardi, es claramente perceptible. Y si así es, se debe a que el roble empleado por la bodega es bueno. Barricas nuevas, en todo caso, cuyo objetivo es estabilizar el vino y, como dato secundario, aportar un condimento que lo hace grato de beber.

5. GRAND CALLIA 2008 ($140)
En la alta gama argentina las bodegas apuntan sobre todo a usar la madera para lograr vinos más complejos. De ahí que las barricas tengan un tostado alto, para hacerlo perceptible a la nariz, como es el caso de Grand Callia: te vas a dar cuenta que este blend vibra con una rica nota de humo, que se combina bien con las frutas rojas evidentes. Y que una vez puesto en la boca, le suma un punto a su carnosidad y volumen, y una agradable sensación envolvente.

6. GRAN DANTE MALBEC 2007 ($150)
Otro caso interesante de roble en la alta gama es el que ejemplifica Gran Dante Malbec: el tipo de tinto que cuando inhalás su perfume te das cuenta de que las frutas están amalgamadas con una nota de vainilla rica que proviene del buen roble. Nota que al probarlo, le aporta cierto exotismo y tacto de terciopelo, que tu boca agradece por su sencillez. Ahí es cuando la buena barrica suma: sin ser dominante, genera un rico contraste con la frescura del vino.

F:planetajoy