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¿Cuánto dura el vino abierto?


Una botella de vino, una vez abierta, debido al contacto con el oxígeno, no tiene una duración muy prolongada, ya que comienza a oxidarse y quedar mal luego de un cierto tiempo: unas 12 horas.

Así es recomendable siempre beberlo todo en un periodo no superior a las 6 horas una vez abierto.

Pero, como siempre, hay excepciones a la regla y les daré una pequeña pista para que la puedan aplicar en casa y de esta forma disfrutar y guardar mejor los vinos que acostumbran beber.

Si se trata de un vino joven y sin madera, una vez abierto, uno lo tiene que disfrutar, ya que nada ganará estando abierto mucho tiempo porque sus aromas son primarios. Es más, si lo deja abierto más de 12 horas, de seguro que comenzará a empeorar, lo que significa que es un vino de rápida consumición. Estos vinos se caracterizan en una góndola de supermercado o vinoteca por ser los más económicos.

Si fuese un vino reserva con algo de madera, es recomendable abrir la botella y dejarla respirar como mínimo por 30 minutos antes de consumirla. Pero rápidamente comenzará a degradarse y no aguantará un periodo de 24 horas una vez abierto.

Si el vino que deseo abrir es un Premium o Súper Premium que ha tenido un largo contacto con la madera, o el mismo vino estuvo por un largo periodo de guarda en la bodega, hay que abrirlo unas 6 horas antes como mínimo. Esto por dos motivos: uno, para que la madera contenida en el vino se vaya ablandando y, segundo, para que las moléculas se vayan habituando al oxígeno y que el vino pueda liberar sus aromas. Estos vinos en muchas ocasiones aguantan 24 horas abiertos sin que haya gran alteración en su estructura.

Pero ¿cómo hacer si uno no lo consume todo, para que el vino aguante por lo menos un día más para consumirlo? Hay muchas soluciones y la más sencilla es la de colocar el vino dentro de la heladera, ya que el frío reduce a la mitad el tiempo de oxidación. Eso no quiere decir que me dé mucho tiempo más, pero por lo menos algo más; su único inconveniente es que ese vino que sobró quedará en la heladera a una temperatura muy baja (cerca de los 7 ºC), lo que conlleva a que no podamos disfrutar al máximo de sus aromas. De nada sirve colocar el corcho nuevamente, ya que el oxígeno se encuentra dentro de la botella; el hecho de volver a utilizar el corcho es solo para evitar que aromas desagradables de la heladera penetren en el vino.

Otro método de conservar el vino es retirando el oxígeno de adentro de la botella. Esto es posible gracias a un sistema de vacío, muy común en muchos mercados, ya que los sistemas para ello cuestan entre 30 a 50 dólares. Este sistema garantiza que el vino conserve todo su potencial por periodos cercanos a los 14 días. También existe un equipo profesional o para la casa que introduce nitrógeno dentro de la botella; este nitrógeno, como es más pesado que el oxígeno, se deposita sobre el vino desplazando al oxígeno, y de esta forma el vino puede conservarse hasta 30 días abierto.

Por último, una forma mucho más casera es utilizando el dióxido de carbono exhalado por el cuerpo humano. Consiste en soplar dentro de la botella de vino: el dióxido de carbono –más pesado que el oxígeno– se deposita sobre el vino haciendo un colchón y desplazando el oxígeno, el mismo concepto que con el nitrógeno. Una vez hecho esto, se vuelve tapar con el corcho. El vino así aguanta como máximo 36 horas, pero ya es una solución sencilla y económica.

Fuente: Gastronomia.Com

¿Cuándo un vino está mal servido?


Se conoce desde hace algún tiempo que en el caso de los vinos blancos, lo ideal es servirlos entre los 8 y 10 °C. Si estamos en presencia de vinos blancos fermentados en barrica o con crianza la temperatura se debe elevar entre los 10 y 12 °C. Si por otra parte son vinos dulces, esta temperatura podrá bajarse hasta los 6°C.

Los vinos tintos con algún período de guarda, por el contrario, se disfrutan mejor entre los 16 y 18 °C de temperatura, aunque si son vinos del año, jóvenes y afrutados, será mejor tomarlos entre los 14 y 16 °C.

Los vinos espumosos deben servirse frescos, pero nunca helados. Entre los 6 y 8 °C se descubren mejor todos sus secretos.

Pero ¿qué pasa con los diferentes vinos dentro de un mismo estilo?

Recientemente ha surgido entre los profesionales del vino una nueva tendencia para decidir la temperatura de servicio de los vinos según el tipo de cepa. Así pudiésemos decir que los vinos deben servirse a mayor o menor temperatura dentro de los parámetros ya establecidos, según el por ciento de acidez en los vinos blancos, el contenido de taninos en los vinos tintos, o por su cuerpo, definido por el por ciento de participación de cada cepa en el ensamblaje de los espumosos.

Los vinos blancos jóvenes, de cepas con un alto por ciento de acidez (muscadet, sauvignon blanc, viura, albariño, pinot grigio, parellada) deben servirse hacia los 8 grados.

Los blancos jóvenes de cepas menos ácidas, que producen vinos más melosos y untuosos (chardonnay, viognier, gewürztraminer, riesling, chenin blanc) deben servirse hacia el mayor rango en su escala, es decir a los 10 grados.

Los vinos de estas cepas fermentados en barrica o sometidos a una crianza se comportan igual a la hora de servirlos en su escala: los más ácidos hacia los 10 grados, los menos ácidos hacia los 12 grados.

En el caso de los tintos, los vinos jóvenes elaborados con cepas poco tánicas (merlot, tempranillo, bonarda, barbera, pinot noir, carmenere) deben servirse en su escala hacia los 14 grados.

Los vinos jóvenes elaborados con cepas más tánicas (malvec, cabernet sauvignon, tannat, grenache, petit verdoc, sirah, nebbiolo) deben servirse hacia los 16 grados en su escala.

Los vinos de estas cepas fermentados en barrica o sometidos a una crianza se comportan igual a la hora de servirlos en su escala: los menos tánicos hacia los 16 grados, los más tánicos hacia los 18 grados.

En el caso de los espumosos depende del nivel de acidez, en el mismo sentido que en los blancos, así como del cuerpo expresado por la participación de cepas tintas que aportan taninos y por consiguiente estructura al espumoso.

Pudiésemos decir que un cava se debe servir hacia los 6 grados por ser generalmente más ácido que un champán, el cual se debe servir hacia los 8 grados por la esencia de las cepas que lo componen. Incluso se puede definir que los champanes rosados y blanc de noir se pueden servir hacia los 10 grados, pues son champanes más estructuradas, complejos y tánicos.

No debe olvidarse nunca que, en cualquier caso, cuando usted sirve una bebida por debajo de su temperatura ideal, esconde sus aromas; mientras que cuando la sirve por encima abre las puertas a los elementos astringentes y al alcohol.

Vino con soda, ¿sí o no?


Varios comentarios posteados por ustedes respecto de si está bien tomar el vino con soda o no me trajeron el recuerdo de una divertida y colorida gigantografía que veíamos a diario en el Edificio del Plata, en Carlos Pellegrini al 200 (la foto es del GCBA).

Es una buena obra del fotógrafo santafesino Marcos López (si navegan por la página de este artista verán unas imágenes bárbaras) ilustrando lo que a mi entender sería el fiel reflejo de un típico domingo de verano porteño. Salvo la hermosa sirena y el muchacho de la manguera, a los otros personajes los tengo re vistos.

En los extremos vemos un porteño muy agardelado sirviéndose un vaso de tinto, en camiseta como Aníbal, el “number one”, el personaje de Juan Carlos Calabró. A la derecha, el típico tío encargado de la picada con un tubo de vino y el sifón y al fondo el parrillero paseando un chori con sus botellas al lado.

Con esto creo que no sólo hay costumbres que jamás desterraremos, sino que no sé si esté bien desterrar algo tan arraigado como el vino con soda. Pero eso sí, si el vino es bueno, aprendamos a disfrutarlo en su mejor condición posible, como lo pensó el enólogo para nosotros, en una buena copa y a la temperatura que nos dice la etiqueta.

Y ustedes, ¿son de tomar -o alguna vez probaron- el vino con soda?

¿Está bien hacer ruido al descorchar?


Dado que el post del corcho hizo bastante ruido… a eso me voy a referir hoy: al sonido emitido por el corcho al destapar una botella, ese que para muchos es música y para otros ruido (la foto es de portavoz).

Si bien al descorchar un vino de categoría no está bien visto que suene, ¿por qué cuando escuchamos el característico ruido del descorche enseguida reaccionamos como si se tratara de un estudio del fisiólogo ruso Ivan Petrovich Pavlov (el del perro) y enseguida buscamos de dónde proviene para ver qué fue lo que se descorchó?

¿Por qué está bien que explote el tapón del espumante y supuestamente está mal que suene el corcho de un vino? Pero eso sí… evitemos cada vez que alguien descorcha una botella acotaciones como “eso es música para mí”, “es ruido y no molesta” o peor, los aplausos: ni cuando aterriza un avión (ya que es lógico que aterrice, no entiendo por qué se festeja que el piloto no mató a todos los pasajeros haciendo su trabajo) ni cuando descorchamos.

Una pequeña encuesta que vengo haciendo en mi Facebook muestra que gana ampliamente el grupo de los que prefieren el ruido al descorchar. ¿Ustedes qué prefieren?

¿Existen uvas gourmet?


Los colores, fragancias y sabores de los vinos pueden contarle la historia del tiempo, las tierras, las circunstancias, los hombres, y muy especialmente de las uvas que le dieron nacimiento. Los caldos de los que proceden le trasmiten todas esas fragancias, que solo disfrutarán plenamente quienes hagan del bendito acto de llevar una copa a su labios un bálsamo de enriquecimiento espiritual y cultural.

Quienes aspiren a regocijarse de forma semejante descubren que las uvas, ya sea solo o “ensambladas” en diversas composiciones con otras, nacieron en una u otra región del mundo, pero en su gran mayoría se han diseminado por todo el planeta, aunque en cada lugar de acuerdo al terroir específico se manifiesten de forma diferente.

No obstante, por lo general, tanto la Chenin Blanc, como la Sangiovese, la Zinfandel, la Riesling o la Albariño, siempre dan vinos de alta calidad, lo cual le ha valido que muchos las consideren verdaderas “uvas gourmet”.

SANGIOVESE

Es una de las variedades vitíferas italianas más difundidas y a su vez de las más plantadas en la península. Es una cepa presente en centenares de vinos, entre los cuales se encuentran algunos de los más prestigiosos italianos. De probable origen etrusco, su nombre quiere decir Sangre de Júpiter (Sangue di Giove en italiano), pero las menciones históricas a la sangiovese no son muy antiguas, pues los primeros documentos donde aparece citada datan de comienzos del siglo XVIII.

Las características aromáticas de la sangiovese varían mucho según el lugar donde crezca. Los brunellos se caracterizan por los frutos rojos: grosellas, fresas, frambuesas, mermeladas, compota de frutas. Por los perfumes florales: violetas, gladiolos. Por los aromas terrosos: monte bajo, setas. Y por los aromas terciarios: especias, tabaco, alquitrán, ahumados, barnices.

Los chiantis, por su parte, nos presentan una gama aromática variada: cerezas amargas, frutos rojos maduros, mermeladas, compota de frutas, violetas, gladiolos, herbáceos. El vino nobile di Montepulciano nos presenta también frutos rojos, además de aromas terrosos, florales y a frutos secos.

CHENIN BLANC

Chenin blanc o simplemente Chenin es una cepa de uva blanca a la cual también se conoce con otros nombres: Pineau d’Anjou, Pineau de la Loire, Pineau Vert, Pinot Blanco, Rousselin, Steen y Tite de Crabe.

Aunque se produce principalmente en Francia, Sudáfrica, California, Argentina y Chile, es originaria de Anjou, en territorio galo, donde se han encontrado vestigios de que se producía ya en el siglo IX.

Su nombre parece provenir del Mont Chenin, donde se cultivaba esta uva, cuyas bayas de color dorado, son de las más difundidas para hacer vinos blancos, fundamentalmente semisecos y dulces.

A la vista el vino de la Chenin blanc tiene un color amarillo verdoso tenue, a veces con reflejos dorados; y presenta aromas de avellana, madreselva, bizcocho, así como a frutos maduros de damasco, durazno, mango, ananá o frutas confitadas.

En boca este vino se caracteriza por su acidez equilibrada, con sabores de manzana, duraznos blancos, nueces, avellanas y miel, siendo muy frutados, ligeros y frescos.

ZINFANDEL

Es una variedad de uva cultivada en muchos viñedos de California en EE.UU. Después de muchos análisis de ADN se llegó a la conclusión de que es genéticamente equivalente a la uva Crljenak Kastelanski, proveniente de Croacia, así como a la variedad denominada Primitivo, cultivada en la región de Apulia, al sur de Italia, donde fue introducida en el siglo XVIII. Llegó a los Estados Unidos a mediados del siglo XIX y allí comenzó a ser conocida con el nombre de Zinfandel.

Con esta uva se llegan a producir vinos desde rosados muy conocidos como White Zinfandel, así como tintos jóvenes y robustos. Tiene un alto contenido de azúcar que permite obtener, mediante fermentación, niveles de alcohol superiores al 15 por ciento. Son vinos densos, de notas dulces y confitadas. Sus sabores recuerdan a la frambuesa, guindas, zarzamoras, además de sus notas especiadas.

SYRAH / SHIRAZ

La Syrah robusta, longeva, es de un bouquet poderoso y complejo. Se localiza en Francia, en la zona más septentrional, al norte del Ródano. Se torna firme, mineral, tánica en las laderas de suelo granítico y hasta aromática, con excelentes tonos a violeta, ahumados y tostados, que denotan su realeza, en un clima continental de inviernos fríos y veranos cálidos.

Un Syrah simple lo podemos encontrar además en el sur de Francia, que lleva su nombre en la botella, sin mezcla, y se muestra más afrutado y fácil de beber. Pero este estilo ha sido superado y llevado al estrellato en la denominada Shiraz, que siendo la misma uva, sale de Francia a marcar en Australia, con el Grange de Penfolds el camino a la distinción en un clima templado.

El shiraz de más calidad proviene de vides muy antiguas cuyas raíces tienen la profundidad suficiente para encontrar el agua subterránea.

ALBARIÑO

La más característica de las uvas españolas crece fundamentalmente en la costa Atlántica de Galicia, aunque es originaria de Portugal. Forma parte de la llamada viña verde, y cuando es bien elaborada, la Albariño otorga al vino preciosos aromas de melocotón, pera, albaricoque, resultante en un vino refrescante, de alta acidez y alcohol, que debe beberse joven.

Su sabor afrutado y floral caracteriza a los vinos de esta uva, que también se distinguen por su color, que va de amarillo pálido a amarillo verdoso. En la nariz desarrolla aromas herbáceos y florales, de excelente intensidad, que pueden recordar la manzana bien madura, el albaricoque, hinojo o la menta. En boca se distingue por su tacto graso y glicérico.

El vino Albariño es considerado uno de los varietales más importantes de Galicia, dentro de las 220 variedades autóctonas catalogadas. La uva crece en racimos pequeños, de maduración temprana y vigor medio. Su sabor es fresco y fuerte, con suficiente cuerpo y grado alcohólico entre 11 y 13 por ciento, acidez equilibrada entre 7 y 9 gl, armonioso y de amplios matices, con un regusto placentero, elegante y completo.

¿Cuáles son las cinco bodegas que producen los mejores vinos orgánicos de Argentina?


Si bien cada una tiene su propia filosofía, todas persiguen un mismo objetivo: producir vinos orgánicos desde el viñedo al consumidor


"¿Cuál es la diferencia en los métodos de elaboración? ¿Qué significa orgánico y biodinámico?", se pregunta el periodista James England, en un artículo reproducido por la consultora Area del Vino.

Luego responde: "Las vides utilizadas para elaborar los vinos orgánicos se cultivan sin el uso de fertilizantes artificiales, pesticidas o fungicidas. Sólo se utiliza levadura que naturalemente existe en la uva para inducir la fermentación. La biodinámica lleva la agricultura orgánica a un nivel más alto. Según la influencia sobre la vida del universo, por ejemplo, la luna afecta a las vides. La teoría es que al armonizar el suelo y la vid, se mejora la calidad de la uva".

Continúa diciendo que "la elaboración de vino sustentable es actualmente una palabra de moda. En cuanto a la calidad, los vinos orgánicos son inferiores a los vinos tradicionales ya que ellos dependen sólo de la levadura y acidez natural de la fruta para obtener el alcohol. Para compensarlo, la uva se deja más tiempo antes de cosecharla de modo que logre niveles de azúcar más altos para obtener un mayor contenido alcohólico. A veces se ha descripto a los vinos orgánicos como más complejos y balanceados".

Además, señala que "hay estudios que destacan los beneficios de los vinos orgánico para la salud, ya que la uva contiene dos veces más de resveratrol, componente que actúa como antioxidante y previene el cáncer".

El Top 5
A continuación, England ofrece una breve reseña de 5 bodegas pioneras en la elaboración de vino orgánico y biodinámico en Argentina.

1) Bodega Colomé
Cafayate, en la provincia de Salta, se considera una de las regiones vitivinícolas relativamente nuevas de Argentina. Una de las características por la cual se destaca es la facilidad con la que se adapta el Torrontés.

Colomé está ubicada en los Valles Calchaquíes. Allí se encuentran sus cuatro viñedos aplazados entre 2.300 y 3.111 metros sobre el nivel del mar. Las uvas, al tener mayor exposición a los rayos ultravioleta, crecen con una piel más gruesa y más oscura para protegerse del sol. Esto, sumado a la gran amplitud térmica a esa altura, da vinos con mayor concentración de aromas, colores y sabores.

Fundada en 1831, se caracteriza por producir vinos de alta gama de Cabernet Sauvignon y Malbec. Su funcionamiento es orgánico y biodinámico. El suelo utiliza fertilizantes provenientes de la granja de la bodega y la huerta, mientras que todos los procedimientos están previstos en relación a los movimientos del sol y los planetas.

2) Bodega Chacra
Según James England, la "Patagonia no es aún una región conocida por sus vinos. Sin embargo, desde hace algunos años, un grupo de empresarios se animó a plantar nuevas parcelas a 39° de latitud".

El periodista señala que "Bodega Chacra ha ido más allá y a finales del siglo XIX, Pierro Incisa della Rocchetta compró fincas de Pinot Noir de 1932 y 1955. Con la incorporación de los recién plantados Chardonnay, Chacra aprovecha el suelo de mayor contenido de tiza y el clima más frío, condiciones ideales para ambos varietales".

Rocchetta utiliza sólo métodos específicos de elaboración naturales y biodinámicos. Entre sus vinos con mayor reconocimiento se destaca "Treinta y Dos" un vino del que sólo se producen 7.000 botellas anuales.

3) Krontiras
En 2003, Constantinos Krontiras adquirió 7 hectáreas de una finca 80 años en Luján de Cuyo, Mendoza. Esta bodega tiene el objetivo de crear vinos argentinos que conquisten el mercado extranjero. Además, en 2001 plantó nuevos viñedos para producir vinos orgánicos y la primera cosecha fue en el 2009. La bodega está trabajando para producir vinos 100% biodinámicos en los próximos años.

Krontiras actualmente sólo produce 6.000 botellas de Doña Silvina Reserva y 7.500 de Doña Silvina, ambos de Malbec.

Las fincas son aún nuevas, pero prevén que la producción aumente considerablemente, en términos de cantidad y variedad, ya que se incorporaron Petit Verdot, Tempranillo y Chardonnay los cuales se han plantado y ya se están acercando a la madurez. La producción de vino se basa totalmente en la gravedad de la bodega, utilizando la pendiente natural de la colina.

4) Caligiore
Fundada en 2001, Caligiore está ubicada en Luján de Cuyo, Mendoza. Su enólogo Gustavo Caligiore hace énfasis en la sustentabilidad: "La vitivinicultura orgánica ayuda a preservar las características de los viñedos antiguos de Mendoza. De allí se desprenden varios puntos, pero la clave es la sustentabilidad del medio ambiente. Por la preservación de la fertilidad de los suelos, el agua y la calidad del aire a través de los equilibrios naturales y la biodiversidad, las plantas están nutridas y tienen un ecosistema saludable".

De hecho, algunas de las vides usadas por Caligiore superan los 75 años, por lo tanto, el énfasis en la longevidad está en la lista de prioridades. Los vinos de Caligiore se consideran profundos y con alto nivel de concentración; además es una de las pocas bodegas en producir vinos de alta gama con la variedad Bonarda.

5) Vinecol
"El hombre y la naturaleza juntos". Éste es el lema de Vinecol, una bodega situada junto a la UNESCO, la Reserva de Biósfera de Nacuñán, cerca de La Paz en el este de Mendoza, Argentina. Este proyecto se inició en el 2000, con una finca de 80 hectáreas, donde se encuentran plantadas Cabernet Sauvignon, Bonarda, Chardonnay y Sauvignon Blanc.

Vinecol combina técnicas orgánicas con lo último en tecnologías de procesamiento de la uva. Así, mientras que los viñedos se riegan por goteo y la recolección y selección de uva se realiza a mano, se aprovecha también la más moderna maquinaria italiana y española para procesar la uva, incluyendo despalilladoras, bombas peristálicas, prensa pneumática.

F: iprofesional

20 preguntas sobre vinos dulces


¿Qué es un vino dulce?

Todo vino que tenga una alta concentración de azúcar.

¿Existen métodos para lograr un vino dulce?

Fundamentalmente dos: la deshidratación y la fortificación.

¿Qué es la deshidratación?

La deshidratación es la reducción del contenido de agua en la uva.

¿Qué efectos logra?

Aumenta el ratio de azúcar con respecto al agua, produciéndose granos muy dulces.

¿Existen diferentes formas de lograr la deshidratación?

Cuatro principalmente: la podredumbre noble, la vendimia tardía, la congelación y la pasificación.

¿Qué es la podredumbre noble?

Consiste en el ataque de las uvas por el hongo botrytis cinerea. Este hongo, que hace perder agua a la uva, concentra azúcares y sustancias sápidas, y aumenta la glicerina y el ácido cítrico, dando lugar a vinos dulces y untuosos.

¿Qué vinos son característicos de este tipo?

Existen muchos, pero los más afamados son: en Francia, los sauternes de Burdeos y los selections de grains nobles de Alsacia; en Hungría los famosos tokaj; y en Alemania los beerenauslese y trockenbeerenauslese.

¿Qué es la vendimia tardía?

Es la recogida de las uvas posterior a la fecha de vendimia regular, lo que produce una pérdida de acidez considerable, por eso suele ser una técnica de climas frescos, en los que la maduración es lenta.

¿Qué vinos son característicos?

Los vendage tardive de Alsacia, Francia; los Spätlese, de Alemania; y los vendimia tardía o late harvest del Nuevo Mundo.

¿Qué es la congelación?

Consiste en una vendimia extremadamente tardía, realizada cuando las uvas están congeladas. Al prensar las uvas, el hielo, sólido, se separa del mosto, líquido, lo que permite una concentración adicional.

¿Qué vinos son característicos?

Los eiswein de Alemania y Austria, y los icewine de Canadá.

¿Qué es la pasificación?

Consiste en dejar que la uva se convierta en pasa. Puede ser por asoleamiento (mediante la exposición al sol) o por desecación simple (en naves especiales).

¿Qué vinos son característicos?

Los reciotto, amarone, passito y vin santo italianos; el vin de paille francés, el strohwein de Austria y los vinos de pedro ximénez y moscatel de España. También es usual en vinos casi desconocidos de Chipre, Grecia, Sudáfrica y muchos más.

¿Qué es la fortificación?

Es la adición de alcohol vínico al mosto en fermentación.

¿Qué efectos logra?

Con este método, el contenido normal de azúcar de las uvas se preserva en el vino y se deja que se convierta en alcohol. Al añadir alcohol vínico al mosto en proceso fermentativo, mueren las levaduras, las grandes obreras del vino.

¿Qué vinos son característicos de este método?

Principalmente los oportos y los vinos dulces naturales franceses (vin doux naturel).

¿Cómo maridar los vinos dulces?

A pesar de sus complejidades es un vino fácil de maridar. Solo hay que tener en cuenta que si se utiliza para los postres, su obligado primer maridaje, el contenido de azúcar del vino debe ser ligeramente superior al del postre.

¿Qué postres son perfectos para los vinos dulces?

Las frutas en diferentes formas (ensaladas, compotas, tartas o pie), el coffee cake, la creme brulée, las peras al vino tinto, el flan al caramelo, los profiteroles, los biscochos, el tiramisú, el zabaglione y muchos más.

Aparte de los postres, ¿existen otros platos que puedan armonizar con los vinos dulces?

La terrina de foie gras es excelente con el sauterne en particular. Generalmente son excelentes con algunos quesos (cheddar, dolcelatte, gorgonzola, pecorino, especialmente el stilton e incluso el roquefort). Actualmente existe una tendencia de beber una copita de vino dulce sin acompañamiento de forma tal de que pueda percibirse toda su amplitud de aromas y sabores, sobre todo el oporto y el jerez dulce como sobremesa.

¿A qué temperaturas servirlos?

El contenido de azúcar nos obliga a una temperatura de servicio específica. Mientras más dulces más fríos, pues a temperatura alta pueden resultar empalagosos al paladar. Sin embargo, los fortificados deben servirse frescos generalmente, a pesar de su azúcar residual.

¿En qué copas servirlos?

Son ideales las copas pequeñas, con capacidad de 2 a 2,5 onzas (6 a 7,5 centilitros).

¿Es la Bonarda la futura cepa insignia de la Argentina?


La Bonarda llegó a Mendoza de la mano de inmigrantes italianos a fines del siglo XIX, y lo hizo junto con variedades como Barbera, Dolcetto, Nebbiolo, Grignolino, Sangiovese, Buonamico, Raboso Veronés, Tocai Friulano, Trebbiano, Moscato Bianco y Prosecco, que son de origen netamente italiano y representan al Piemonte y las regiones de Friuli y Toscana.

Pero la variedad que nos ocupa era llamada aquí Barbera o Bonarda Barbera y era también cultivaba en territorio Cuyano.

Sin embargo hoy, mediante investigaciones realizadas a mediados del siglo XX, sabemos que se trata en realidad de la variedad francesa Corbeau Noir.

Durante años, franceses e italianos se la adjudicaron como propia debido a que se encuentra en la región francesa de Savoie con el nombre Corbeau Noir y en el Piamonte con el de Charbono, pero la explicación a dicha confusión que genera esta disputa, es que estamos hablando de regiones vecinas separadas por los Alpes.

En el año 1936 nuestro país contaba con 6 mil hectáreas de Bonarda y hoy en día es la variedad más cultivada después de la Malbec. En los años 60 se elaboraba en cantidad sin importar su calidad y se utilizaba en vinos de corte junto con la Malbec ya que le aportaba a la mezcla fruta y suavidad: a aquellos vinos se los conoció como "Borgoña".

La Bonarda es una variedad que necesita ser bien conducida y podada ya que es muy vigorosa y requiere de una buena cantidad de sol sobre el racimo, sino da vinos chatos, herbáceos y de poco grado alcohólico.

Otro problema que presenta, es que es de ciclo vegetativo largo y en producciones excesivas no alcanza su correcto nivel de madurez pero con un buen control sobre todo lo mencionado y técnicas de vinificación modernas, podemos obtener grandes vinos.

"La uva Bonarda ha sido muy castigada, pero elaborándola en forma cuidadosa y utilizando los mismos procesos que utilizan para otras variedades como la Cabernet Sauvignon o la Malbec se logran grandes vinos con esta cepa impresionante. El estadounidense lo acepta y le gusta este vino, pero en el caso del argentino, recién ahora se está familiarizando con esta variedad aunque le cuesta más ya que la sigue viendo como uva para vino de corte", remarca Carlos Vázquez, a cargo de la gestión de viñedos de Bodega Altos Las Hormigas.

Su buena adaptación a nuestras tierras se debe a que prefiere zonas templadas a cálidas y donde mejor se da es en San Rafael y en Maipú, además de las zonas norte y este de Mendoza, el Valle de Tulum en San Juan y Chilecito en La Rioja.


La primer bodega que tuvo un buen manejo de la variedad es Familia Zuccardi que posee actualmente muy buenos ejemplares en diversos rangos de precio y la cual produce Zuccardi Serie A Bonarda, un vino atractivo que vale la pena probar.

Pero el pionero en elaborar vinos Premium y Super Premium de Bonarda es Roberto González, enólogo Bodegas Nieto Senetiner, que apostó a ella, que creyó en su potencial y hoy nos deleita con su Bonarda Edición Limitada.


En la Argentina no es una variedad del todo aceptada, aunque en el mercado ya es bien vista. En países como Inglaterra ha tenido muy buena exposición y ya es considerada como otra variedad Argentina. En Brasil la asocian a grandes vinos y en los Estados Unidos es muy apreciada, siendo elaborada como Charbono.

Sabremos que estamos frente a una cepa de Bonarda cuando se trate de racimos compactos y de granos, pequeños, ovales de color púrpura profundo, rodeados de hojas redondas. Al no tener grandes cantidades de taninos, su evolución en el tiempo es corta y no soporta grandes envejecimientos y paso por madera.

Suele dar vinos de color rojo intenso con tonos violáceos. Su nariz es floral, confitada y con notas de fruta roja fresca.

En boca se sienten sus taninos aterciopelados y la frescura que le otorga su interesante acidez.

El tipo de vino que nos entrega es ideal para acompañar con carnes rojas suaves, platos condimentados y pastas con salsas que contengan tomate debido a su acidez, pero también si se trata de una cosecha actual, en época estival es muy bienvenida sola.

Si la enología argentina continúa apostando a la Bonarda, trabajando concienzudamente sobre ella y dándole los cuidados que ésta merece, en algunos años más estaremos hablando, junto a la Malbec entre las tintas y a la Torrontés entre las blancas, de nuestra nueva cepa insignia.

A continuación una serie de maridajes sugeridos:
Pizza con chorizo de cerdo, cebollas moradas caramelizadas y queso Brie.
Riñones de ternera en salsa de mostaza y puré de batatas al caramelo.
Posta de atún rojo con endivias grilladas previamente marinadas en aceto balsámico y salsa bearnesa.

F:iprofesional

¿Se debe añejar el vino?


La mayor parte de los vinos que puedes adquirir normalmente están elaborados para ser consumidos al momento. Estos son los llamados vinos jóvenes y no se recomienda almacenarlos durante mucho tiempo. Los vinos blancos también se encuentran dentro de este grupo de vinos.

Pero entonces te preguntarás: ¿cuándo debe añejarse un vino? Esto es fundamental si, por ejemplo, tienes pensado armar una modesta bodega, con algunos buenos vinos que quieres conservar durante años como un tesoro antes de bebértelos.

Los vinos que mejoran con el tiempo son llamados vinos de guarda y los puedes conseguir en un comercio especializado en vinos, una vinoteca. Es raro encontrarlos en los comercios comunes ya que por lo general, no suelen ser muy económicos. Además si te diriges a una vinoteca, seguramente te encontrarás con alguien que sabe y conoce mucho acerca de los vinos de guarda, y de seguro te podrá asesorar para que hagas tu mejor elección.

Los vinos tintos que tienen características de “ligeros, frutados y no envejecidos” no son aptos para añejar. Generalmente proceden de variedades de uva como la garnacha, gamay, cabernet franc y otras de bajo contenido de taninos. El valor de taninos de un vino es vital para saber si puede ser añejado o no.

Los vinos de buena calidad y de mediana calidad, pueden ser añejados en algunos casos. Algunos son considerados como vinos de guarda, pero siempre se tiene en cuenta si es un vino con muchos taninos para que envejezca bien.

Por último, tenemos los vinos clásicos de guarda. Estos vinos son vinos excepcionales que pueden añejarse por largos años. Los vinos de guarda, propiamente dichos, provienen de las regiones clásicas vitivinícolas o de grandes y famosas cosechas, y son madurados en botella desde su elaboración. La clasificación de estos vinos es totalmente diferente a la del resto, ya que su sabor cambia a medida que pasan los años.

F: elgrancatador

¿Cómo se cata un vino?


Para catar un vino lo primero que debes hacer es comprobar su temperatura, la ideal dependerá del tipo de vino que estés catando, no será igual para los blancos, rosados o tintos.

El lugar donde realices la cata debe tener buena luz y aireación y debes utilizar una copa de cristal fino y transparente, que permita ver el vino.


Debes llenar la copa sólo en un tercio e inclinar la copa sobre un fondo blanco, para ver el color y la intensidad del mismo. Haz girar la copa y verás que se forman una gotas que caen por las paredes interiores del cristal, la forma nos hablará del cuerpo y textura.

Sostén la copa en el pie y acerca lo más que puedas tu nariz al borde de la copa. Inhala profundamente para percibir sus aromas. Haz girar la copa para liberar los compuestos aromáticos y compáralos con otros olores conocidos: frutas, maderas, etc.

Es el momento de probar el sabor del vino; toma un sorbo para impregnar toda la lengua y el interior de la boca, aspirá una pequeña cantidad de aire, hacé girar el vino dentro de la boca, como si hicieras pequeños buches.

¿Qué son los vinos varietales?


Los vinos varietales son aquellos que se elaboran con un sólo cepaje de uva, es decir, que son confeccionados con una sola variedad de uvas. La gran mayoría de los vinos se hacen a partir de dos o más variedades de uvas. A excepción de los varietales, que son llamados así cuando una misma variedad de uva supera el 80/85 % de su composición.

Cuando el mercado vitivinícola estaba dominado por las bodegas europeas, la filosofía de elaboración de los vinos llevaba a confeccionar vinos ensamblando distintas variedades de uva. La importancia del origen geográfico del vino eclipsaba las cualidades originales de cada cepa y, en la mayoría de los casos eran totalmente ignoradas por los consumidores.


Durante las últimas décadas del siglo pasado, fue en America donde se comenzaron a comercializar los vinos varietales, quizás por estar libre de las influencias y restricciones legales de Europa. Se aprovechaba este hecho para publicitar estos nuevos vinos, se exhibía en la etiqueta la variedad del origen del vino, que pasó a ser el sello distintivo de la producción de las bodegas americanas.

Las técnicas agresivas de marketing de las bodegas Estadounidenses lograron producir un cambio en las preferencias de los consumidores. Y las bodegas Europeas se vieron en la obligación de adaptarse. Hoy en día toda bodega de nivel que se jacte de ello tiene en su catalogo productos varietales de alto nivel con su correspondiente reseña en la etiqueta.

Los varietales más conocidos y aceptados en todo el mundo son: Sauvignon, Chardonnay y Riesling entre los vinos blancos. Y Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot y Malbec entre los tintos. Estas son las variedades de uva más comunes en los vinos varietales aunque cada país puede tener una variedad que se adapte a su clima y geografía como por ejemplo el Tannat en Uruguay o el Bonarda en Argentina.

¿Cuál es el mejor vaso para beber whisky?


El placer de beber un buen whisky no solo viene del sabor que le da la malta o su tiempo de añejo, sino también de su aroma. Existen diferentes tipos de vasos con diferentes diseños; para beber el whisky como a ti te guste mas: solo, con hielo o agua.

Vasos Cortos o Tumblers: El inexperto, a la hora de comprar vasos para whisky, siempre recuerda que ha visto en películas y en la televisión cuando algún millonario bebe whisky lo hace en este tipo de vasos de vidrio: Con un fondo grueso y paredes de poca altura y cuadrados en su forma. Si tu quieres convertirte en un experto en apreciar los buenos whiskys este tipo de vaso no lo ayudará pues al ser de poca altura deja escapar más rápido su aroma. Se podría decir que es el tipo de vasos que usan los expertos consumidores de whisky.


Vasos en forma de tulipán: Debo confesar que creía que estos solo se usaban para el jerez, pero no. Para apreciar al 100% del aroma y sabor del whisky estos son perfectos. Conservan el aroma dentro por mas tiempo y así se puede aprender a diferenciar entre unos y otros. Tienen una base redondeada, y arriba una abertura cónica, esta forma te permite hacer girar la bebida sin derramarla y liberar el olor mientras lo bebes.

Vasos de cristal: Están hechos con óxido de plomo que es lo les da su transparencia y claridad. Mientras más óxido de plomo haya en su composición más transparente y costoso sera el vaso. Esto no afecta en nada el sabor del whisky, pues lo que de verdad importa es la forma del vaso o la copa.

Los 10 mejores Rones del Mundo


El ron es uno de los licores más interesantes y versátiles en la coctelería actual. Si bien existen indicios antiquísimos se la utilización de la caña de azúcar en la preparación de destilados tales como Asia o en la mismísima Granada del Alandalus, es inegable que su desarrollo ha sido, netamente americano. Piratas y toda suerte de aventureros marinos, ha sido los encargados de inmortalizar y mitificar su consumo a lo largo de los 4 últimos siglos.

Las posibildades que esta bebida ofrece van desde los incoloros rones blancos hasta el más opaco castaño oscuro, el aroma floral y robusta densidad corporal, fruto sin duda de su paso por la madera del añejamiento.

La caña de azúcar es la materia prima con la que se elaboran los rones agrícolas y los industriales. El proceso de fabricación difiere en que para los primeros se utiliza jugo fermentado y destilado de caña y para los segundos se emplea melaza, el líquido que queda después de la extracción del azúcar. El ron, por tanto, es hecho principalmente de caña de azúcar o de melaza y como no los mejores y más repudados rones son elaborados en el Caribe.

Según Theindependent.com, los 10 mejores rones del mundo son:


Ron 10 Cane

10 Cane

Es una de las marcas más jóvenes, Moët Hennesy la fundó en 2005. Hennesy encontró en la isla de Trinidad la caña de azúcar perfecta. Estas cañas se recogen en manojos de diez y hacen falta diez para hacer una botella de ron, de ahí su nombre.

Seis meses un barriles de roble francés son necesarios para producir este dulce ron, con sabores tropicales y aromas especiados.


Pusser

Es el ron original de la Marina Real británica. Hasta 1970 cada marinero recibía su ración de ron Pusser antes de la batalla y despues de la victoria. Es conocido como “el whisky de Malta de ron”.

Existe un detalle que diferencia a Pusser de otros rones: no utiliza sustancias aromáticas, es cien por cien natural.
Diplomático



Ron Diplomático 12 años

Un ron cultivado en tierras venezolanas durante 12 años. Un color oscuro que encierra sabores dulces acompañados por frutas, nueces, avellana tostada o vainilla. Un lujo para el paladar.
Kraken

La leyenda hablaba de una bestia marina, llamada Kraken, que hundía y asesinaba a marineros en alta mar. De tan oscura leyenda nace este ron negro. Una mezcla secreta de trece especias ennegrecen este ron, simulando la tinta del calamar.

La botella con dos asas nos devuelve a la época victoriana. Un ron para los ‘corsarios’ más valientes.



Ron Appleton VX

Appleton VX Dominio

El secreto de este ron jamaicano es una proceso de producción cuidadoso y sin estrés. Se compone de varios tipos de rones de edades entre los cinco y diez años. Su sabor es diferente: dulce pero con un toque de cítricos.
Mount-Gay 1703

Mount Gay es la marca de ron más antigua del mundo que sólo usa el azúcar de su reserva en Barbados. 1703 Old Cask Selection es una selección de las mejores barricas de la casa, algunas de hasta treinta años.


Ron Zacapa Centenario

Zacapa Centenario

Es considerado como “el coñac de los rones”. A 2.300 metros de altura sobre el nivel del mar en una montaña guatemalteca se cria este ron. Barricas de Jerez y de vino de Málaga acogen este ron durante 23 años para darles un toque español. El resultado: un ron añejo premiun de edición limitada.
Angostura 1824

Dulce, no empalagoso. Así se podría definir este ron dorado procedente de la isla de Trinidad y Tobago. El sabor a miel, a chocolate, a hierbas, a fruta y a especias se unen en el paladar al probar este ron.

Desde 1824 siguen la misma receta. Doce años más tarde se embotella a mano para que podamos disfrutar de su dulce sabor.


Ron Chairman

Chairman’s Reserve

Un ron tropical envejecido durante cinco años en barricas de bourbon de Kentucky, las mejores según los expertos. Desde los años treinta, la familia Barnard produce este ron que ha ganado más de cien medallas en competiciones internacionales.
Atlantico

Este ron dominicano tiene un sabor ligeramente dulce perfecto como aperitivo. Una mezcla de rones añejos envejecidos entre 12 y 25 años utilizando el método solera, tradicional del Jerez. Además, esta bebida puramente tropical está embotellada a m

Vino tinto frío: ¿sí o no?


Ya estamos acostumbrados y ni lo cuestionamos, y solemos tomar el vino tinto a temperatura ambiente, y el vino blanco a una temperatura bien fría. Pero en el caso del vino tinto muchas veces está medio caliente, y no nos resulta tan agradable. Pregunta: ¿esto no se puede cambiar? ¿qué pasa si tomamos vino tinto frío?

Es una larga discusión, pero en realidad no tiene nada de malo. Es más, muchas personas lo disfrutan más si está un poco más frío, ya que de ese modo, al enfriar un vino tinto se acentúan sus sabores y aromas. Es como con cualquier otra bebida, los vinos que se dejan mucho tiempo a calentar, pierden el equilibro y saben amargos.

Pero el problema es, que si enfriamos el vino tinto también se resaltan sus taninos y ahí se debe tener cuidado en los casos de vinos con uvas fuertes, como ser la syrah, la cabernet sauvignon, la nebbiolo, la malbec o la tannat.


La realidad es que no existe una temperatura correcta ni ideal para tomar un vino, sino que eso depende de cada persona, que degusta el vino de manera diferente, así como también depende del clima. Una de las reglas que está establecida y que es muy práctica es que cuanto más cuerpo tenga el vino más caliente se debe servir, pero con ningún vino es necesario pasarse de los 18º.

Así que ahora cada uno disfrute de su copa de vino tinto frío si lo desea, y no sienta vergüenza de tomarlo así, porque sobre gustos no hay nada escrito.

Vía | elmundovino

El vino casero: ¿mejor no compartir?


Cuando leí esta noticia no lo podía creer. En muchos restaurantes la tendencia es servir el vino “de la casa”, ¿verdad? Digo, el vino hecho en las cocinas del mismo restaurante o elaborado exclusivamente para ellos, sin intermediarios (”de la viña a la mesa”). Pues esta tendencia podría ser ilegal.

En muchos países (como en algunos estados de Estados unidos) no se permite que el vino se sirva directamente de la viña a la mesa. Este “hueco legal” está intentándose corregir, pero hasta ahora si el restaurante tiene en sus cartas vino casero, e incluso si una persona quiere invitar a sus comensales a beber de un vino elaborado con sus manos, estará cometiendo una infracción sancionada por la ley.

El problema viene de la mano de una cuestión bromatológica, ya que hay que poseer una autorización para elaborar y vender vino, lo que incluye cumplir con ciertos requisitos agrícolas (por así llamarlos), de higiene y de envasado que no siempre son así por la propia elaboración casera que supone el vino.






Y esto ocurre generalmente en los restaurantes pequeños, paradores, y hospedajes… pero también en la casa de un particular, quien tampoco puede elaborar vino casero e invitar a sus amigos a probarlo.

Aunque suene ridículo esto ocurre hoy en día.

De cualquier forma, es una simple curiosidad que quería compartir aquí. No sé mucho de leyes y no sé bien si esto ocurrirá en mi país; si así fuera, conozco muchísimos sitios que a esta altura deberían ser clandestinos.

Pero si alguien sabe cómo son las cosas en otros sitios, hágamelo saber.

Vía | recordnet

Qué nos aporta el vino


El vino, además de una bebida que nos enriquece en los distintos sentidos, es un alimento con muchísimas propiedades. Ya hemos visto la gran cantidad de beneficios que nos ofrece para nuestra salud, e incluso vimos la enorme cantidad de propiedades que posee la uva como fruta. Pero además de todos estos beneficios, el vino como bebida nos ofrece muchas otras cosas (aún más).

El consumo moderado de vino nos beneficia en muchos aspectos. Aporta componentes buenos para nuestra salud como vitamina A, B y C, además de 13 minerales: calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio, cloro, azufre, hierro, cobre, manganeso, zinc, yodo y cobalto.

Los azúcares de la uva nos aportan además elementos nutritivos,como dextrosa, polifenoles, proteínas y por supuesto alcohol. Dependiendo de la riqueza de alcohol y azúcares que contenga cada vino, un litro de vino puede contener entre 600 y 1000 calorías.


Además el vino contiene altas cantidades de hierro, elemento que facilita a la formación de la sangre. Es una importante fuente de energía calórica para el hombre, ya que una pequeña dosis de su alcohol aumenta nuestro vigor en un 15% (eso sí: esto no es proporcional, así que no vale la pena excederse… aumentar la dosis solo provoca inhibición).

El 11% del alcohol que contiene el vino de forma natural es un desinfectante altamente efectivo, que ayudan a proteger nuestro interior de muchas enfermedades. Pero además hay otros componentes más allá del alcohol que también ayudan a combatir nuestro organismo. Es tan bueno y efectivo que han sido diagnosticados para dietas de adelgazamiento, incluso como germicidas.

Y lo bueno de todo, es que no hay registros fehacientes de que el consumo moderado de vino esté relacionado con ninguna enfermedad (aunque desgraciadamente esto no es tan seguro aún).

Vía | lugardelvino

Botellas con tapa a rosca: ¿Vale la pena?


Cuando leí esta noticia me di cuenta que era muy cierto: hay una tendencia a la tapa rosca. Lo tuve frente a mis narices todo el tiempo y no me había dado cuenta. Últimamente veo que cada vez más vinos vienen con un corcho sintético con tapa a rosca. ¿Estamos yendo hacia el fin del saca corchos? ¿Qué es mejor?

Hace un tiempo hablamos de la nueva ola de botellas con corcho sintético, y ya hemos hablado bastante de corchos. Pero siempre es importante volver a este tema, pues el corcho es fundamental en la preservación de nuestros vinos. Pero la tendencia hacia el corcho “desenroscable” es cada vez mayor.

Más allá de no poder hacer el ritual de descorchar la botella, el sistema de cierre de rosca parece ser más efectivo y seguramente es menos molesto (al menos para el corto y mediano plazo). La tapa rosca (o “screw cap”) pasó de usarse en el 5% de las botellas en el 2004 a un 25% en el 2007, lo que confirma que la tendencia es mundial (según un estudio realizado en 240 bodegas internacionales).




Hay varios factores que se explican para que ocurra esta tendencia, entre ellas el gran crecimiento del consumo de vino a nivel mundial, la escacés de corcho (las 13.000 millones de botellas con tapones de corcho que se producen al año casi superan la cantidad de corcho que se produce). Además, al parecer este sistema impide que se modifique el sabor de los vinos, cosa que puede suceder con el corcho.

El famoso crítico estadounidense Robert Parker Jr. augura un buen futuro para este sistema, pero solo para aquellos vinos que se consuman hasta los 4 años, pues a más largos plazos se seguirá utilizando el corcho tradicional.

“La tapa a rosca es recomendada para vinos de entre 2 a 4 años después de envasados. El cierre hermético del vino permite conservar todo el aroma y el sabor de la fruta”, indicó Matías Bauzá Moreno, gerente de Prensa de Bodegas Salentein, una bodega argentina que recientemente incorporó este sistema para sus vinos blancos y rosados.

Vía | lanacion

¿El vino como anti-age?


Sinceramente creo que ya lo he oido todo, pero jamás me hubiese imaginado algo así. Es que una empresa farmacéutica está buscando para sus productos rejuvenecedores (como las famosas cremas anti-age) en las propiedades del vino. Y casi sin querer se encontró con la fuente de la juventud. Ya hemos visto reiteradas veces que los beneficios del vino son muchos, pero jamás se planteó que el vino tenga también beneficios estéticos. Y me pregunto ¿por qué no?

La compañía farmacéutica GlaxoSmithKline (Glaxo) pagará 720 millones de dólares a la compañía Sirtris Pharmaceuticals, una compañia de investigadores de Cambridge que descubrió que un ingrediente del vino, el resveratrol, hace que la levadura viva por más tiempo.

Y esto tiene sentido, pues generalmente olvidamos que la levadura es un ser vivo. Esto en teoría explicaría como hace un ser vivo como la levadura para vivir tanto tiempo en el vino. Y podría servir para prolongar la vida de las personas.


Este compuesto del vino extendió la vida de unos ratones en un experimento. Si bien el envejecimiento no es considerado como una enfermedad, se ha comprobado que el resveratrol es efectivo contra las enfermedades vinculadas con el envejecimiento. ¿Estaremos cerca de una verdadera fuente de la juventud?

Vía | biz

Cómo guardar las botellas abiertas


Una vez que descorchamos una botella de vino, sea cual sea, el contenido de esta comenzará en un período gradual de avejentamiento provocado por el contacto con el aire que con el poco tiempo termina arruinando el vino. Es por eso que a continuación te mostramos algunos consejos para mantener las botellas ya abiertas de la mejor forma posible para que el vino se conserve en el mejor estado.

Lo primero, aunque suene tonto, es muy lógico: no dejar que esto ocurra y beber todo el contenido de la botella. Aunque parezca obvio es la mejor forma para que el vino sea aprovechado al máximo. Pero si prefieres guardarlo, entonces lo primero que debes hacer es refrigerarlo. En la nevera seguro que durará un tiempo considerable. Un vino promedio puede durar refrigedado una semana o más (los tintos duran más que los blancos).

Cuando pongas el corcho nuevamente en la botella, asegúrate que lo colocas en la forma en que originalmente estaba (es decir, no lo pongas boca abajo). Esto es principalmente porque el extremo “exterior” del corcho está cubierto de suciedad. Como el oxígeno es el peor enemigo del corcho, lo mejor es guardar la botella recorchada boca arriba, haciendo solo el área más pequeña posible de vino esté en contacto con el aire.


Una buena opción es utilizar una botella de la mitad de tamaño, limpia y con corcho, para conservar el vino en un envase que tenga menos aire. Lava la botella con detergente y agua y sécala para luego poner el vino cuando esté limpia.

Una bomba de vacío no es mala idea tampoco. Succionando el aire de la botella hace que el vino dure más. Estos aparatos se consiguen en la sección de cocina de los buenos supermercados.

Una capa de gas inerte puede proteger al vino de la oxidación, esto se hace colocando una mezcla de nitrógeno y dióxido de carbono en la botella, lo que cubre la superficie y evita que el aire entre en la botella. Pero esto ya es más complicado de conseguir.

En el caso del champagne, el tapón para champagne ayuda a evitar que se escape su efervescencia. Los mejores son los que permiten hacer una buena presión sin que al momento de reabrirlos salgan disparados.

Algunos cuellos de botella son muy angostos y no permiten que estos tapones especiales entren. En este caso, lo mejor no es recurrir al viejo truco de la abuela de la cuchara de plata, ya que es un mito. Lo mejor es cortar los costados del corcho angostándolo con un cuchillo hasta hacer que entre en el cuello de la botella y reinsertarlo.

Y si todo esto falla, no decaigas. Puedes aprovechar el vinagre que se ha creado y aderezar una ensalada con la mejor calidad.

Vía | decanter

¿Vale la pena comprar un decantador?


Es que los decantadores podrán verse muy bien, decorar nuestro set de vinos, incluso tener un gran valor artístico y de diseño. Pero al momento de su limpieza no hay forma de que queden bien. Y con el tiempo esto se hace notar. Ya sea a mano o con el lavavajillas, siempre quedan un poco sucios.

El problema es más que estético, pues estas impurezas que quedan en el fondo perjudican importantemente el sabor del vino. Algunos decantadores son muy ingeniosos y creativos, pero al momento de mantenerlos son un verdadero dolor de cabeza.



Algunos decantadores son tan originales y vistosos que jamás podremos disfrutarlos


Si bien es cierto que el arte de decantar es un ritual muy bueno que beneficia y potencia los sabores del vino, lo mejor es hacerlo con un decantador adecuado que pueda conservarse en buenas condiciones con el tiempo. Pero con los decantadores elegantes este tipo de mantenimiento no se puede hacer generalmente y esto es un problema, además que salen bastante caros.

Puedes contar con algún cepillo especial, pero algunos diseños de decantadores son tan angostos y curvos que se complica bastante limpiarlos y siempre quedará algún sedimento en algún rincón.

En fin, esto no es en contra de los decantadores, que son en general toda una experiencia que enriquece mucho el momento de beber un buen vino, sino que va en contra de las molestias que nos puede causar.

Vía | vinography